viernes, 26 de junio de 2015

El Joven Sabio


Recuerdo que un día el Rabino de nuestra comunidad nos pregunto: ¿Es posible que un joven sea sabio? ¿Como sabemos si en joven es sabio o no lo es?

Respecto de la primera pregunta podemos decir que hay una regla: “Podemos hallar ancianos sabios y otros que no lo son, pero hallar un joven sabio es muy difícil" Pero la escrituras nos muestran que si hay excepciones a esta regla. Es decir Jóvenes, que a pesar de su edad fueron sabios, por el ejemplo: Iehoshua ben Nun, que desde joven fue un sabio discípulo de Moshé Rabenu o el Rey Josías, el último de los reyes de Iehuda que agrado a HaShem, antes de la deportación a Babilonia.

Ahora bien, ¿Por qué es tan difícil encontrar un joven sabio? ¿A que está supeditada la sabiduría para que un joven la pueda poseer? Ya sabemos, lo que dice el libro de Proverbios, Shlomo el Rey: “El principio de la sabiduría es el temor a HaShem”, lo cual es tremendamente cierto, pero antes del “temor” hay un primer paso y de eso intentaremos hablar.

Las escrituras nos dicen que hay características naturales a la etapa de la juventud, entre las cuales no está presente la sabiduría, si no que características totalmente opuestas:

"Quita,  pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad" (Kohelet/Eclesiastés 11:10)

"La insensatez está atada al corazón del muchacho; la vara de la disciplina es lo que la alejará de él" (Mishle/Proverbios 22:15)

La insensatez, la vanidad, y sobre todo la "inexperiencia", son características intrínsecas a la etapa de la juventud. Es casi imposible encontrar jóvenes "expertos", es difícil hallar jóvenes que no sean "vanidosos" y jóvenes que no tengan "insensatez" en alguna área de sus vidas. Ahora bien, ¿Cuando ocurre lo contrario? Cuando el joven, a pesar de su "inexperiencia" tiene un grado de sabiduría, y autocontrol respecto de la vanidad y la necedad. Es porque "la vara", o sea "los sufrimientos" que ha experimentado en la vida lo han hecho madurar tempranamente y así obtener cierto nivel de sabiduría y experiencia.

Algo debemos tener muy claro, el joven, no puede tener la misma sabiduría de un anciano sabio, por razones lógicas de tiempo y experiencia. Un joven de 15 años, no es más sabio que un hombre de 30 años. Y un Joven de 20 años, no es más sabio que un hombre de 40 años de edad, padre de familia, con un gran haber de experiencias en sus espaldas.

Sin embargo, la misma naturaleza egoísta del joven, le hace creer, que en realidad, los más adultos no saben, y no tienen idea de la vida como ellos sí la tienen. Un joven puede poseer todo el "conocimiento teórico" de muchos aspectos de la vida, pero es carente de la verdadera realidad, cuando el conocimiento es puesto en prueba con las difíciles experiencias de la vida. De ahí entonces que el refrán es muy cierto: "más sabe el diablo por viejo que por diablo"

La Torá nos obliga a darle honor y respeto a los más adultos, sobre todo a los que ya son ancianos. Es una mitzva positiva de la Torá. Cada vez que el joven “omite” darle respeto y honor a una persona que es mayor que él, está violando un precepto activo de la Torá. Como está escrito:

"Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor.  Yo HaShem" (Vayikra/Levítico 19:32)

Está mitzva está dirigida a todo Israel, pero toma mucha mayor fuerza en la relación del joven y el anciano, mucho más cuando este anciano es un sabio de la Torá. El espíritu de este mandamiento va más allá del honor literal que debe mostrar el joven al más adulto, pues una persona puede mostrar respeto y honor de manera superficial, pero en su interior sentir desprecio hacia el adulto o anciano y a sus experiencias. La puesta en práctica del espíritu de está mitzva, le abrirá al joven un camino por el sendero de la sabiduría, y hará de él poco a poco, un talmid jajam (un discípulo sabio – aventajado).
Por esta razón es que hay una Mishna (Ley Oral) en el tratado de Avot (Padres), que dice: "¿Quien es sabio, el que aprende de todas las personas, como fue dicho: “De todos los que me enseñaron adquiri entendimiento (Tehilim 119:99)"

Si el joven busca aprender todos, aún cuando no se preocupar de su propio honor, y aprende de alguien que es menor que él, o cuanto más si aprende de los más adultos por cuanto lo son, lograra finalmente llegar a la sabiduría.

Por eso se nos enseño a anhelar y amar la sabiduría: “Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de HaShem, Y hallarás el conocimiento de Dios” (Proverbios/Mishle 2:4-5)

O como dice el Brit Hadasha:

"Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta, “sus obras” en sabia mansedumbre" (Santiago 3:13)

"Igualmente,  jóvenes,  estad sujetos a los ancianos;  y todos,  sumisos unos a otros,  revestíos de humildad;  porque: Dios resiste a los soberbios, (1Pedro 5:1)

En nuestra sociedad, ser "vanidosos" es un plus, sin el cual el joven se queda fuera de todo sistema. Entiéndase "vanidoso" a la actitud de asignar valor a cosas o situaciones que por sí solas no tienen mayor valor, es decir con "vanas". Un claro ejemplo de cómo la sociedad promueve una vida "anti sabiduría" es en las redes sociales, donde todas las personas muestran aquello que quieren que los demás vean: "sus autos, sus nuevas compras o adquisiciones, su belleza, etc.". Pero la búsqueda de la "sabiduría de Di.s" ¿Quien la hace? ¿Qué joven está deseando ser sabio y adquirir este gran nivel espiritual antes que cualquier cosa? Esto es una paradoja dentro de los círculos religiosos, de personas creyentes en Di.s, los que quieren vivir una vida religiosa, pues ver a los jóvenes ir tras la sabiduría es algo muy difícil.

Por esta razón es que en el libro de la sabiduría del Rey Shlomo, él insta a los jóvenes, "a los hijos" a buscar e indagar en la sabiduría de Di-s.

Si analizamos cuidadosamente, cada etapa de la vida del ser humano revela en sí misma una misión. Todas estas etapas: El feto, el bebe, el niño, el joven, el viejo, el anciano, son en realidad ciclos que tienen un propósito especifico, en los cuales si no nos movemos con sabiduría podríamos tener un resultado muy lamentable, como la tristeza y la falta de fe en Di-s. Todo esto lo aprendemos de las maravillas de lengua más sagrada de las escrituras, el idioma hebreo:

Feto: En hebreo decimos “עוברי” - “over”, contiene las mismas letras de la palabra “עברית” “hebreo”, que quiere decir: “pasar de un lado a otro”. Todo esto está relacionado con el feto, ya que este “pasa del otro mundo a este mundo”, la primera misión de la persona es venir a esta realidad.

Bebé: En hebreo decimos: “תינוק” - “Tinok”, contiene las mismas letras de la palabra hebrea  תיקון – tikun, que significa “reparar” porque cada ser humano a nacido para “reparar” algo en este mundo.

Niño: En hebreo se dice:ילד   “yeled”,  son las mismas letras de la palabra “leiad” ”ליד” que significa “Cerca de” o “al lado de”, pues un niño siempre necesita estar al lado o cerca de sus Padres.

Adolecente: En hebreo se dice: “בני נוער“ “beni naar” (adolescente), cuya raíz proviene del verbo hebreo “לנער“ que significa “sacudir”, ya que en esa edad los educadores les hablan y los corrigen llamándoles la atención, y al final el adolescente se sacude de encima todas aquellas palabras y sigue con su cómoda vida.

Joven: Proviene de la palabra hebrea בחור “bajúr”, se llama así porque proviene del verbo לבחור “livjór” que significa “elegir” ya que en esa edad el joven debe elegir su camino en la vida, su carrera y especialmente su pareja.

Adulto: En hebreo se dice: מבוגר “mebugár” y se llama así porque viene del verbo להתגבר lehitgavér”, que significa sobreponerse ya que en esa etapa uno debe de sobreponerse a todos los problemas de la vida.

La etapa de la adolescencia y la juventud, son determinantes en la vida de todo ser humano. El adolecente se “sacude” de la instrucción, y con ello comienza a sembrar de manera incorrecta lo que cosechara cuando sea joven. Por su lado, el joven ya en esa etapa tendrá que elegir cuál será su vida en el futuro, pero lo hará teniendo en su espalda, lo bueno y lo malo que sembró en su adolescencia, lo que le dificultara o facilitara la elección en el momento más importante.

Cuando el joven ya es adulto, tendrá que “sobreponerse” a todas aquellas situaciones que el mismo provoco con sus malas y buenas decisiones en la etapa de su juventud, y podemos decir que de esto dependerá gran PARTE DE SU FELICIDAD.

Si volvemos un poco al principio, donde dijimos que para tener sabiduría, debíamos primero temer a HasShem, pero antes tener claro que debemos dar el primero paso, y ese primer paso se llama “ELECCIÓN”.

El joven sabio que aprende de todos, lo hará bien, no cometiendo los errores del pasado que otros cometieron. El joven insensato repetirá las mismas malas elecciones que cometieron sus antepasados prologando así una vida de sufrimientos y correcciones espirituales.

Aquí entonces es bueno que sepamos, ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Cuáles son nuestras virtudes? ¿Cuáles son nuestras falencias? Y así saber cómo elegir sabia y prudentemente. La sabiduría entonces, no es más que el arte de saber ELEGIR BIEN y es por esta razón es que el joven necesita buscar a sabiduría y convertirse en una persona sabia, para saber elegir en su vida y así ser completamente feliz.

El sabio Rey Shlomo, pidió a HaShem sabiduría, y en su oración dijo:

“Ahora pues,  HaShem Dios mío,  tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre;  y yo soy joven,  y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste;  un pueblo grande,  que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo,  y para discernir entre lo bueno y lo malo;  porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto” (1Reyes 3:9-10)

El rey Shlomo pidió a HaShem sabiduría, y ÉL se la concedió, y todos sus escritos aconsejo a todos los hijos jóvenes a buscar la sabiduría, indagar en ella, atarla al cuello, hacerla parte del estilo de vida, para finalmente encontrar la felicidad. Porque ser FELIZ, no es una cuestión casual, sino que es algo que nosotros ELEGIMOS. Podemos ser felices de “actitud”, o sea elegir tener una buena actitud, agradable, agradecida delante de Dios y de los hombres, sin duda esto atraerá mucha felicidad a nuestras vidas, pero eso no lo es todo. También podemos y debemos, determinar tener una vida FELIZ con nuestras elecciones, y eso es lo más complejo, porque elegir bien, solo se hace con sabiduría.

Dentro de las elecciones del joven, él debe elegir qué estudiara, para así en el futuro obtener una fuente laboral que le permita sostener a su futura familia. ¿Pero si elige mal, y elige  no estudiar, como podrá tener un buen trabajo? Sin duda el camino que él eligió, será el camino corto pero largo, fácil pero difícil. Pero si decide estudiar, entonces tomara el camino largo pero corto, difícil pero fácil. Sabemos que la prosperidad económica depende del cielo, y de las mitzvot que hacemos, pero esto mismo nos lleva a la conclusión que solo el buen estudiante, tiene grandes logros con la Torá, lo mismo en la vida secular, solo el estudioso puede tener más posibilidades a las riquezas. Ya lo dijimos, por lo menos el camino estará más llevadero.

Respecto de esto mismo, el joven debe cuidar sus elecciones que están sujetas al “Ietzer hará”, por ejemplo, las que tienen relación con la vida sexual. Si una pareja de jóvenes son Padres antes de casarse, tendrán que esperar por lo menos 7 años para poder sobre salir económicamente. Cuando el niño o niña cumplan esa edad, se acabara el periodo de corrección al cual estuvieron sometidos por su pecado, y habrá prosperidad, siempre y cuando se hubieren casado. Esto lo aprendemos de Iosef en Egipto, que cuido su “zera” “semilla” “semen”, de la esposa de Potifar, y así dio 7 años de abundancia y vida a todo el mundo, pero quien elige no cuidar su “semilla”, traerá pobreza a su vida y a sus descendientes.

Casi en el mismo hilo de este último punto, las elecciones morales y éticas son trascendentes para el ministerio y el servicio a Dios. En el Brit Hadasha, leemos al apóstol Pablo en sus cartas, donde él enseña solo respecto de dos cosas, de las cuales TODOS debemos huir ¿Cuáles son estas dos cosas de las cuales debemos huir? Rabino Pablo dice: “HUID DE LA FORNICACIÓN” “HUID DE LA IDOLATRÍA”. Pues todo lo que esté relacionado con esto, terminara si o si qué tipo de vida tendremos en el futuro, si feliz, o amarga, llena de correcciones para obtener dicha felicidad.

Y por último, si hay algo que creo yo, que los jóvenes debiesen elegir con mucha sabiduría y temor del HaShem, es al ALMA GEMELA, conocida dentro de la literatura talmúdica como “Bashert”. Como versa el tratado de Sanhedrín 22ª "Cuarenta días antes de formarse el feto, una voz celestial anuncia: “Tal persona será para éste'" (traducción libre).

Si queremos tener la suerte y la bendición de hallar a nuestra alma gemela, “si es que esta opinión talmúdica fuera cierta” debemos tener clara la respuesta a la siguientes preguntas: “¿Por qué ME ESTOY CASANDO y porque lo hago con esta persona? La respuesta para esta pregunta de ningún modo puede estar basada en aquello que sentimos, en lo emocional. Pues la Torá, no nos ordena a estar enamorados o sentir emociones por alguien al momento de unirnos a esa persona, sino que nos ordena algo muy claro y contundente:

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos;  porque  ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? (2Corintios 6:4)

“Y no emparentarás con ellas;  no darás tu hija a su hijo,  ni tomarás a su hija para tu hijo.” (Devarim 7:3)

No nos casamos porque solamente “amamos” a la otra persona, aunque para algunos eso es suficiente. Pero según la Torá, nos casamos para perpetuar el cumplimiento de los mandamientos en el pueblo a través de nuestra familia y descendientes. Y estando casados, no estamos unidos a la otra persona porque “la amamos” solamente, aunque para algunos eso lo es todo, sino que principalmente seguimos unidos a esa persona porque hemos elegido estar sujetos a un pacto o contrato matrimonial, que nos une y liga todo a tipo de deberes y derechos, a pesar de que sintamos o no, tengamos emociones o no. No estoy diciendo que no debemos “sentir” o “amar desde las emociones”, porque si debemos hacerlo. Lo que estoy diciendo es que “amar” más que un sentimiento es una elección que hacemos a diario, y una acción concreta.

Por estas situaciones es que el joven debe empeñarse en buscar la sabiduría más que cualquier otra cosa. Porque si sabe elegir, podrá sin duda sobreponerse cuando sea adulto, y finalmente lograra las bendiciones de la Torá, que con ellas traerá plenitud y verdadera felicidad, por eso está escrito: “Gustad y ved que BUENO ES HASHEM”. Que él haga de ti y de mi, jóvenes Sabios.

Shalom en el Mesías.

sábado, 20 de junio de 2015

Agentes y representantes


En las escrituras el tema de la agencia y la representatividad es muy importante, pues puede definir la correcta o incorrecta interpretación de algunos pasajes de las escrituras, sobre todo el entendimiento de aquellos textos que se encuentran en la Tora. Para que usted me vaya entendiendo bien, lo primero que diré es que HaShem el Di-s de Israel, se nos ha revelado siempre a través de agentes y representantes los cuales han actuado en su nombre como si ÉL mismo actuara y estuviera presente. 

Las escrituras declaran un principio básico y fundamental que no podemos olvidar para comenzar este comentario, y es aquel que señala que ha Di-s nadie le ha visto. Ni Moisés, ni Elías, ni el Profeta Isaías vieron a Di-s. Tampoco lo vieron los hijos de Israel. Como está escrito: 



"El único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A el sea la honra y el dominio Eterno. Amen" (1Tm. 6:16) 


"Nadie ha visto jamás a Di-s, el hijo de Di-s, que esta en el seno del Padre, el le a dado a conocer". (Yojanan/Juan 1:18) 

Nadie ha visto a Di-s jamás. Si nos amamos unos a otros, Di-s permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros” (1Juan/Yojanan 4:12) 

“Y añadió: No puedes ver mi rostro, porque nadie puede verme, y vivir" (Shemot/Ex 33:20) 

“Así que guardaos, ya que no viste ninguna figura el día en que el Eterno os hablo en Horeb en medio del fuego" (Debarim/Dt. 4:15) 

"¿A quien, pues me haréis semejante para que yo sea su igual?, dice el Santo". (Yeshayahu/Isaías 40:25) 


Luego de ver estos pasajes podemos comprobar el principio básico y fundamental que nos hará entender el concepto hebreo de representatividad y agencia, ¿Cuál es ese principio? Es aquel que nos hará estudiar este tema sobre la base de que al Eterno jamás ha sido visto por nadie y nadie le puede ver y luego vivir. Pero entonces, ¿Qué hay con los pasajes donde se nos dice (aparentemente) que Di-s mismo hablo con los humanos, camino y comió con ellos? 
Veamos dichos pasajes y vayamos explicando este hermoso concepto hebreo. 

“Después le apareció HaShem en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra, y dijo: Adón (Señor), si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo” (Bereshit/Gn 18:1-3) 

Si usted puede ver el pasaje comienza diciendo que HaShem, con las cuatro letras del nombre Eterno: "yod he vav he" (y no otro) se le apareció a Abraham en el encinar de Mamre, pero la historia cambia cuando leemos que el Patriarca alzo sus ojos y vio a tres hombres, a los cuales Abraham dijo "ADONAI" que se suele traducir por “SEÑOR”. ¿Sera que Abraham, está digiriéndose a uno de los hombres como "Señor" con el titulo de Adonai? ¿O los tres hombres son representantes de Adonai? Los Rabinos explican que la palabra "Adonai" solo es atribuible a Di.s. Sin embargo, aquí vemos que Abraham se refiere a estos tres varones, o a uno de ellos con el titulo de "Adonai".

Ahora bien, preguntemos lo siguiente: ¿Quiere decir esto? ¿Que uno de los tres hombres es HaShem, y por eso es que Abraham le llama; “Adonai"? 

Como ya hemos dicho, si vamos al texto hebreo, veremos que la palabra hebrea que está detrás de “Señor” es “Adónai” titulo que solo se le aplica a HaShem dentro de la liturgia judía, pero que dentro de la gramática del idioma hebreo bíblico, también puede traducirse como: "Mis Señores", pues la letra "yod" final de la palabra final ( אדני ) nos indica que está en plural.  

¿Qué nos quiere decir esto? Que es muy probable que Abraham no se esta dirigiendo solo a un mensajero, sino que es a los tres mensajeros, que en su condición de enviados, y agentes de Di-s, llevan el titulo de ADONAI. Es decir, a los tres agentes, se dirige con este titulo de "Adonai", palabra hebrea plural, que significa "mis señores" o simplemente, el texto está usando la palabra "adonai" para mostrarnos que uno de los tres mensajeros, era mayor a los demás, y tenía toda la facultad para reprentar a Di-s.

Cuando nos topamos con cualquiera de estos pasajes, debemos de inmediato pensar, lo que aprendemos de los13 principios elementales de la fe Judía, y es que Di.s no tiene formas, y no tiene limites. Y aunque él puede hacer todo lo que quiera hacer, él mismo se nos a revelado a través de formas limitadas,ya que nuestra mente e inteligencia espiritual no puede aún concebir a este Di-s tan infinito e ilimitado. Cuando leemos en la Torá o en el Tanaj expresiones como "El brazo de Dios" "el inclina su oido" "La diestra de HaShem" "el dedo de Di.s", y más, son expresiones que sirven solo para nuestros efectos. Pero no para los efectos altos y sublimes de Dios. Ya que ÉL, no necesita, ojos, ni oídos, ni brazos, pero nosotros si necesitamos estas formas en las escrituras, para poder comprender  la manera que él se relaciona con su creación.

El caso de Abraham y los tres mensajeros, nos muestra que no es HaShem dentro de un cuerpo físico, sino que un representante de ÉL que hablaba en su nombre, y lo representa, como si fuera HaShem mismo. En el pensamiento hebreo cuando una persona es enviada como representante de otra, esta persona es considerada como si fuera la misma persona a quien representa. Un claro ejemplo de esto es lo que esta documentado en el libro del profeta Zacarías, le invito a leer con mucha detención; 

“Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de HaShem, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo HaShem a Satanás: "HaShem te reprenda, oh Satanás"; HaShem que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?” (Zacarías 3:1-2) 

El verso 1 de este pasaje nos dice que Josué estaba delante del mensajero y que Satán estaba a su diestra para acusarle. Seguidamente el versículo dice que HaShem dijo a Satán: “HaShem te reprenda”, pregunto, ¿Quién dijo aquello? El verso nos dice; (ויאמר יהוה) "vaimoer HaShem" "y  dijo YHVH”

¿Quien era el que se llamaba "יהוה y que sin embargo dijo: "que יהוה" te preprenda?

La respuesta es clara y la tenemos en el principio del pasaje específicamente en el verso 1 donde se nos dice que Josué estaba frente al ángel o mensajero de YHVH que estaba representando al Eterno y que por lo tanto hablaba en su nombre.

En la perspectiva hebrea el agente o representante puede ser entendido como el mismo a quien se esta representando, en este caso las escrituras llaman al mensajero de יהוה con el nombre de יהוה pues en ese momento es su representante por lo cual esta autorizado a usar su nombre. No obstante, el mensajero para reprender a Satán recurre a יהוה diciendo; “יהוה te reprenda”, dando a entender que él no es יהוה mismo sino que su representante. En otras palabras en el pensamiento hebreo un representante es una extensión de la personalidad y autoridad del representado. 

Pero sigamos revisando este concepto hebreo en las escrituras para que vayamos abriendo los ojos de nuestro entendimiento ante esta hermosa verdad. Otro ejemplo de representación y agencia es el que esta documentado en la historia de Moshé (Moisés) y la zarza que ardía en fuego, veamos: 

“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Di-s. Y se le apareció el Ángel de יהוה en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo יהוה que él iba a ver, lo llamó Di-s de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Di-s de tu padre, Di-s de Abraham, Di-s de Isaac, y Di-s de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Di-s. Dijo luego יהוה: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias” (Shemot/Ex 31-7) 

En el comienzo del pasaje leemos que mientras apacentaba Moshé (Moisés) las ovejas de su suegro, se le apareció el mensajero de יהוה. Hasta aquí no nos queda duda que era un ángel o un enviado del Eterno que estaba frente a Moshé, pero seguidamente el pasaje nos dice que; “Viendo יהוה que él (Moshé) iba a ver” y luego nos dice que la voz de la zarza decía; “Yo soy el Elohim de tu padre, etc.”, ¿Entonces quien era realmente el que hablaba con Moshé? Esto es confirmado por un hebreo, el martir Esteban, quien fue uno de los primeros seguidores del Mesías Yeshuá, el cual hablo lo siguiente:

“Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos. Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz de יהוה” (Hechos 7:29-31)

Como pueden ver, Esteban el mártir, como hebreo que era, entendía perfectamente la Toráh y sabia que el ser que se la había aparecido a Moshé en la zarza no era יהוה mismo, sino que dice que era un Maláj (mensajero o ángel). Esteban sabia este concepto de agencia y representatividad revelado en la Torá, por lo cual no le es difícil reconocer que este era un mensajero, un agente o representante que actuaba en el nombre de יהוה

Son muchos más los ejemplos que se pueden dar acerca de este tema, pero por ahora, daremos estos para que usted mismo sea quien compruebe en las escrituras este hermoso concepto hebreo de agencia y representatividad.

Shalom en el Mashíaj.

sábado, 13 de junio de 2015

¿Es bíblica la idea de que todo debe ser bíblico?


Hace varios años atrás en el Cristianismo, pensaba que cualquier idea teológica, o conducta, ya sea esta religiosa o no religiosa, debía sí o sí tener un sustento en la biblia o por lo menos inferirse de ella. Sin embargo, a raíz de la pregunta de un lector, quise tratar este tema, de forma un poco más detallada. Ya que en cierto punto, esto es cierto: Cada idea, opinión, conducta religiosa o no religiosa, y sobre todo creencias, deben tener un sustento en la BIBLIA. Y cuando digo Biblia, me refiero a todo el Tanaj (A.T.), en el caso de los judíos no creyentes en Yeshuá, y también me refiero al "NT" en el caso de los Judíos que creemos que Yeshuá es el Mesías.

Por una parte es cierto que nuestras creencias y nuestra forma de vivir, deben tener un sustento BÍBLICO literal, o por lo menos, inferirse de las escrituras. No obstante esto, no siempre será así. Pues, puede ocurrir que,  ciertas creencias o conductas nuestras, no tengan un respaldo literal en la Biblia, y ni siquiera puedan por si solas inferirse de las escrituras y aún así estar totalmente aprobadas por la verdad. Por lo que nos veríamos en un problema, si creemos que todo debe estar en la Biblia.  
Ahora bien, en sentido contrario, la misma BIBLIA nos muestra que es bíblico pensar que no todo lo que está en la BIBLIA es bíblico.  ¿Me va siguiendo? Veamos un ejemplo sencillo que está en las escrituras del "Nuevo Testamento".

Leemos en el libro de Judas en el verso 9:

"Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo,  disputando con él por el cuerpo de Moisés,  no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él,  sino que dijo:  El Señor te reprenda" (Judas verso 9)

Esta creencia sobre la disputa del cuerpo de Moisés, escrita en el nuevo testamento, no tiene ninguna base literal en el ANTIGUO TESTAMENTO (Hablo en términos Cristianos para hacerme entender). No existe tal pasaje en la Torá que nos relate este asunto, que está detallado en el escrito de Judas. Luego todo el cristianismo cree, basado en este versículo que si hubo tal disputa por el cuerpo de Moisés, entre el Diablo y el Arcángel Miguel, aunque esta misma creencia no tenga ningún respaldo bíblico literal.

Ahora bien, en que se baso Judas, el escritor de esta carta para detallar tal suceso, de tal envergadura, y  de hace tantos miles de años atrás? Sin duda alguna, su base fue no la Biblia o Tanaj Hebreo, si no que la tradición oral de Israel. Es decir, aquello que no aprendió en el texto de la Torá, lo aprendieron de forma oral, a los pies de su maestro. Vemos entonces la gran importancia y validez que le dieron los alumnos de Yeshuá, a la tradición oral de Israel, que no dudaron en transmitir sus enseñanzas.

Los primeros alumnos de Yeshuá, confiaban en la tradición oral de su Pueblo Israel y no la habían desechado del todo (como nos dijeron en la religión cristiana), y confiados en esa tradición, podían enseñar a las demás iglesias de la diáspora, acerca de detalles que no están en la Biblia.
Otro ejemplo de esto, es el que está escrito en el libro de la profecía de Apocalipsis, donde leemos lo siguiente:

"Pero tengo unas pocas cosas contra ti:  que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam,  que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel,  a comer de cosas sacrificadas a los ídolos,  y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2:14)

Leemos en el versículo de Apocalipsis, que el profeta Bilam, enseñaba a Balac a poner tropiezo a los hijos de Israel, a cometer pecados de índole sexual e idolatría. Pero esto no está detallado en ninguna parte de las escrituras de los 5 libros de la Torá, y tampoco se lee en todo el Tanaj Hebreo. El Mesías, que es el que está enviando estas palabras a la congregación de Pergamo, tenía información no registrada en la BIBLIA, y aún así la está usando para transmitir un mensaje a este remanente que se habia desviado de las sanas conductas de la Torá. Lo cual también nos muestra que nuestro amado Mesías Yeshuá, está de acuerdo con la idea bíblica, de que no todo necesariamente debe ser bíblico, o dicho de otra forma, no todo lo que está en la biblia es bíblico.

Pero ya que estamos hablando de como el Mesías usa en la profecía de Apocalipsis, información extra-bíblica, veamos otro ejemplo, donde el Mesías está de acuerdo con una conducta que no tiene asidero en la letra de la Torá y aún así la aprueba:

"Ay de vosotros,  escribas y fariseos,  hipócritas!  porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino,  y dejáis lo más importante de la ley:  la justicia,  la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer,  sin dejar de hacer aquello". (Mateo 23:23)

Los Fariseos estaban diezmando "menta y eneldo", pero estas cosas no están exigidas para el diezmo en la letra de la Torá. Si usted se da el tiempo de estudiar el tema, no hallara dichos productos como una exigencia del diezmo de la Torá. Aún así, el Mesías está de acuerdo con ellos diciéndoles: "Esto era necesario hacer (no dejar la justicia, la misericordia, la fe), sin dejar de hacer aquello" Es decir, sin dejar de diezmar la "menta y el eneldo", a pesar de que estos productos no están exigidos en la Torá como parte del diezmo bíblico.

Si revisamos en el judaísmo, nos daremos cuenta, que incluso basados en la Tanaj Hebrea, podríamos responder a la pregunta del enunciado diciendo: "No es necesario que todo lo que hacemos, pensamos, o creemos este respaldado en la BIBLIA, ya que las mismas escrituras, nos dan testimonios literales de asuntos que no tuvieron ningún respaldo en la Biblia, y aún así son y fueron tomados como reales, basados en la tradición del Pueblo de Israel, y en la autoridad que la misma Torá le dio a los Rabinos para elaborar leyes respecto de los mandamientos de la Torá"

Es nuestro trabajo por lo tanto, comenzar a madurar en el estudio de las escrituras, y aceptar que cuando la biblia no tiene respuestas dentro del texto, si podremos hallar respuestas, en las  estructuras, principios, historias, y enseñanzas, que se derivan de la tradición oral del Pueblo Judío, de quienes el Rabino Pablo de Tarso dijo: "Les fue confiada la palabra de Dios"

Shalom en el Mesías.

viernes, 27 de marzo de 2015

++ ¿Como unirse a Dios? ++


Shalom Hermanos y Amigos:

Estos días hemos venido hablando del concepto de “devekut” que es la orden de la Torá registrada en Devarim/Deuteronomio 10:20 “Y te apegaras a ÉL”. De donde aprendemos que apegarse al creador de todas las cosas, es el fin de todo el trabajo y el servicio espiritual que pueda realizar toda persona. Esto nos da pie para hablar un poco acerca de la porción de la Torá, que estudiamos esta semana, la cual lleva el nombre de “Tzav”. Palabra que significa “manda”, pero que además tiene otra acepción la cual es “unión”. Es decir, los mandamientos son el medio de unión entre el hombre y Dios, quien quiera cumplir el precepto del “devekut” “aperse a ÉL” deberá si o si poner en práctica los mandamientos de Dios escritos en la Torá.

En el mundo de la fe de creyentes en el Mesías Yeshuá, mucho se ha dicho respecto de que quien observa los mandamientos, debe saber que en si mismos, ellos no tienen la capacidad de “salvar” a la persona de la culpa de sus infracciones o pecados. Lo cual es cierto. Pero esto es tan solo una parte de la verdad de las escrituras. Los mandamientos no son el medio de la salvación, pero si son una herramienta para llevarnos al medio. Quien practica los mandamientos podrá conocer a Di.s y Di-s conocerlo a él. Quien no conoce los mandamientos, no los estudia, ni los practica, no podrá conocer a Di-s, bendito es, ya que carece de la herramienta más importante para lograr la unión entre el hombre y Di-s, esto es la práctica de los mandamientos.

Con esto, quiero decir, que a pesar de que Di-s perdona basado en su infinita misericordia para con el ser humano, no importando si cumplió o no los mandamientos. Lo anterior, siempre y cuando la persona hubiera tenido la intención más sincera de retornar de sus malos caminos pidiendo perdón de sus pecados. Solo los mandamientos pueden hacer que esa persona conozca a Dios y Dios lo conozca a él. Ya que la sola acción de la persona que se arrepiente, queda corta si de inmediato no comienza a poner en práctica los mandamientos de Dios, pues como ya vimos, solo ellos pueden hacer que el ser humano se acerque a Dios, que luego de tener una vida destruida por esta separación que provoca el pecado, que no es otra cosa que la infracción de la Ley (1 Iojanan-Juan 3:14)

Nuestra fe no puede estar basada en aspectos espirituales siempre. La muerte de Yeshuá, y la fe en él, son la puerta, la entrada liberada, a la relación del hombre con Dios. Pero este libre acceso solo puede perfeccionarse, cuando el hombre conoce a Dios, a través de la puesta en práctica de los mandamientos. En cierta ocasión Yeshua enseño: “en aque día me dira: Señor profetizamos en tu nombre, hicimos milagros en tu nombre, echamos fuera demonios en tu nombre, y yo les responderé: apartados de mi hacedores de iniquidad, nunca os conocí”, entonces cabe preguntarnos ¿Si a estos no los conoció, quienes si conocieron a Dios? La respuesta está en las palabras anteriores del versículo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” y esa voluntad del PADRE está expresada en la Torá: “¿Qué pide HaShem tu Dios de ti,….que guardes sus mandamientos?” (Deut. 10:12-13) Y luego en los profetas: “El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?”(Miqueas 6:8) De ambos versículos aprendemos que es lo que DIOS quiere, y que esta voluntad se trata de cosas prácticas, y no de “sentimientos espurios”. No podemos todo el tiempo “sentir a Dios” y no hacer nada. Nos podemos unir a Dios, y podemos conocer a Dios, solo a través de la puesta en práctica de los mandamientos, que son la unión, el lazo de rectificación del hombre con Dios.

Durante muchos años se nos había enseñado que “por gracia sois salvos” (Efesios 2:9), lo cual es cierto, pero solo en primera instancia. Es decir, Di-s “salva” al hombre de su estado espiritual de muerte, a causa de sus transgresiones a los mandamientos, y sin él merecerlo, le da gratuitamente su perdón, haciéndolo una nueva criatura. Sin embargo, en el mismo versículo donde leemos: “por gracia sois salvos”, también leemos: “creados en el Mesías Yeshuá para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” Estas “buenas obras” que Dios preparo de antemano, son sin duda una conexión con la puesta en obra de los mandamientos relacionados con el prójimo, una gran variedad de mandamientos que cumplen este objetivo, y también con los mandamientos relacionados con Dios, otra gran suma de preceptos que nos revelan como es Dios, y como nos podemos acercar a ÉL, logrando así el devekut.

Durante casi dos mil años, se nos enseño que la Torá es solo de los Judíos. Y es verdad que a ellos les fue dada la palabra de Dios. Y es cierto que la Torá Oral es solo de nuestro pueblo Israel. Sin embargo, la Torá fue dada en el desierto del Sinai, donde nadie es dueño de nada, para que todos tengan acceso a ella. La Torá fue escrita según nos cuenta la tradición de nuestro pueblo, en los 70 idiomas de las 70 naciones que completaran el mundo, para que todas las naciones puedan estudiarla. No para que todos se hagan judíos, porque ese no es el plan de Dios. Dios ama a los gentiles, y quiere que tanto Judíos y gentiles existan. Lo que Dios espera, es que cada hombre tome su parte en la Torá y así hacer su propia UNIÓN con el Creador. La Torá fue dada a Israel, a ellos les fue confiada, con el propósito de iluminar el mundo con sus enseñanzas. Y es por eso que toda persona que desea unirse con el creador debe comenzar a observar los mandamientos de la Torá, que le competen.

Un joven judío rico, le pregunto a Rabenu Yeshuá: “¿Qué hago para heredar la vida eterna?”. Esta pregunta dentro del marco judío significa, “¿Cómo puedo entrar en el mundo venidero?” La respuesta de Yeshuá, para sorpresa de muchos no fue: “cree en mí y serás salvo por gracia”, debido que al ser judío, este joven tenía sobre sus hombros la obligación de cumplir con la Torá dada a Israel, y por lo tanto la respuesta de Yeshuá fue: “GUARDA LOS MANDAMIENTOS”. Es cierto que Yeshuá en otros contextos dijo: “el que cree en mi aunque este muerto vivirá” o “el que cree en mi no vera la muerte” y muchas otras declaraciones sorprendentes para el auditorio judío de su época. Pero estas declaraciones no vienen a echar por tierra la relación del hombre con Dios por medio de los mandamientos, pues el mismo Yeshuá enseño: “no he venido anular la ley, ni los profetas” y además: “cualquiera que enseñe y haga uno de estos preceptos, será llamado grande en los cielos” Todas estas enseñanzas y declaraciones de Yeshuá que parecieran ir contra de la práctica de los mandamientos, vienen en realidad a afirmar que la puesta en obra de los mandamientos DEPENDEN de la fe. Pues está escrito: “El Justo por su fe vivirá” y también: “a fin de que viváis por ellos (los mandamientos)” Es decir, no hay fe sin mandamientos, y no hay mandamientos sin fe. Como dijera el apóstol Yaacov: “la fe sin obras es muerta”. De ahí que el creyó, y fue salvo por gracia, podrá hacer BUENAS OBRAS, que Dios de antemano le preparo, para que anduviese en ellas.

Si comprendemos bien que el concepto de mandamiento como UNIÓN con Dios, podremos entonces apreciar el estudio de los mandamientos, y la inmensa importancia de ponerlos por obra. Ya que cada vez que se nos presente la oportunidad de pecar, si tememos a Dios, fortaleceremos nuestro espíritu y en pos de aquella unión que no queremos perder, optaremos por el mandamiento, que finalmente nos unirá a Dios. Pues quien elige el mandamiento, a conocido a Dios, y vive bajo la conciencia de que ÉL supervisa todas las acciones de los seres humanos, y que finalmente se une a los que a él se apegan.

El hombre no puede llegar a “amar a Dios” excepto a través del conocimiento que este tenga de él. Si el hombre tiene poco conocimiento de él y de su voluntad, es decir de sus mandamientos, su amor será de un nivel muy bajo. Si el conocimiento del hombre es de un gran nivel, porque estudia y practica los mandamientos, entonces su amor por Dios será muy grande, y sin duda será meritorio de finalmente apegarse a él. Es por eso que todas las personas deben esforzarse a diario en estudiar la voluntad de Dios expresada en sus mandamientos, pues solo ellos, son la medida correcta de UNIÓN que todos los seres humanos necesitan.

lunes, 23 de marzo de 2015

El día en que el Eterno será uno



Rashí el gran comentarista de la Torá, dice respecto del pasaje del Shema, escrito en el Sefer Devarim/Dt. 6:4: “Esta declaración significa que El Eterno que ahora es nuestro Dios, pero que ahora no es el Dios de todas las naciones, en el futuro, será “UNO”, como está escrito en los profetas: “Porque en aquel entonces yo transformare a las naciones, para que expresen en un lenguaje claro, y así todos invoquen el nombre del Eterno” (Tzafaniá-Sofonias 3:9)

Asimismo está escrito fue dicho por el profeta: “HaShem será rey sobre toda la tierra. En aquel día HaShem será uno, y uno su nombre” (Zejaria 14:9)

Lo cual implica que en el presente HaShem no es el rey de la tierra, pues no todos los humanos aceptan el yugo de su reinado, aunque en un sentido alto él es Juez y Rey de la tierra, pues sus juicios y designios se hacen tangibles todos los días y en cada momento, en un sentido más literal, su reinado se presentara en el futuro de forma literal, con el rey Mesías, el hijo de David. También entendemos del pasaje del profeta Zejariá, que HaShem en la forma en que el ser humano percibe todas las cosas, no logra ser uno, sino que muchos. De ahí la existencia de tantas formas espirituales y religiosas de entender a Di-s. Sin embargo, se nos promete que en el futuro el rey Mesías traerá una Torá tan elevada que lograra unir el pensamiento de todos los seres humanos en una sola verdad, y todos sabrán que Di-s es UNO, y que UNO es su nombre, como está escrito: “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de HaShem, a la casa del Di-s de Yaacov; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Tsion saldrá la ley, y de Ierushalayim la palabra de HaShem” (Yeshayahu-Is. 2.2)

A pesar de que hoy las personas perciban muchos poderes: “el bien y el mal”, “Satanas y Dios”, (como si ÉL pudiese tener enemigos, lo cual es irrisorio), y tantas otras maneras de percibir el mundo, como si esta creación actuara de forma independiente del Creador, esto es solo muestra de lo que venimos afirmando, que en el futuro, está percepción ilusoria de Di-s, se acabará cuando todos claramente puedan percibir su unicidad y lo llamen por su nombre (entiéndase algo mucho más profundo que una mera pronunciación o un mero titulo). Decimos que el poder de la esencia divina depositado en el sagrado nombre de las cuatro letras (yod key vav key), finalmente se revelara a todos los hombres. Cosa que hoy no podemos entender con los sentidos nublados, y por la carencia de espiritualidad.

Hoy por hoy, tenemos la tarea de unirnos al Eterno, a través del “devekut” “apegarse” al Creador como lo exige en la Torá, y así lograr conectar con ÉL, y ese mundo celestial donde él es enteramente uno. Esto nos muestra el propósito del trabajo espiritual de todas las personas, sean judías o sean gentiles, el propósito del esfuerzo espiritual es lograr apegarse al Eterno, y ser UNO con él. Como nos enseñara Rabenu Yeshuá: “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno” (Iojanan-Juan 17:22) Esta gloria que Rabenu Yeshuá les dio a sus alumnos, y nos da aún a todos sus a sus discípulos, nos sirve como una guía para lograr el devekut con el Santo Bendito. Habría que profundizar en qué consiste esa gloria- del hebreo “kabod”, pero no es nuestro tema, aunque si cabe señalar que esa gloria en realidad es un PESO, una carga, una responsabilidad que al ser llevada con esfuerzo, la persona logrará llegar al devekut más profundo con el Creador.

La llegada del Yeshuá ben Yosef trajo consigo un gran avance en esta unidad entre Di-s y el hombre. La llegada del Mesías sufriente (Isaías 53) implicaba no solo la salvación de las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mateo 10:6), sino que además la reconciliación del ser humano, las naciones, con Di-s. Cuando la mujer Samaritana hablo con él de cómo y dónde se debía adorar, Rabenu le respondió: “Yeshuá le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre,…Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Iojanan-Jn. 4:21-23-24)

La hora había llegado, no solo se adoraría en Ierushalayim, sino que en todo lugar del mundo, donde existan adorares en espíritu y verdad, porque finalmente es lo que Dios busca, que TODOS los hombres le conozcan. Y aunque nuestro mesías aclara: “que nosotros sabemos lo que adoramos” aludiendo a los Judíos, que saben que Dios es UNO, y que “el es nuestro Dios” (Deut 6.4), ahora era el tiempo de Dios, donde Él comenzaría a revelarse al mundo para ser también el Dios de todos los que sinceramente se acercan a ÉL. Por lo que podemos decir, que si bien hay un orden: “la salvación viene de los Judios”, es decir, a través de ellos sabemos “como adorar”, ahora todas las personas tienen un libre acceso al “devekut” al servicio íntimo con el Creador. Como escribiera el Rabino Shaul de Tarso: “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación., mediante el madero reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca” (Efesios 2:16-17)

Y no solamente la unión de ambos pueblos, sino que una unión CELESTIAL, en el mundo de la unidad, donde está el Mesías sentado a la diestra de Dios, nos hizo sentar con él, para estar unidos a Dios. Como escribiera el Rabino Shaul: “Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con el Mesías Yeshuá” (Efesios 2:6) y luego escribiría: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en el Mesías Yeshuá. Y si vosotros sois del Mesías, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Galatas 3:28-29) 

Si nos hizo sentar en lugares celestiales con el Mesías Yeshuá, entonces todo lo que dice Rabino Shaul, en relación a la identidad de los alumnos y creyentes de las naciones, es en relación al mundo de la unidad celestial, donde no hay judío ni griego, donde no hay hombre y mujer. Es decir en él, ellos son UNA UNIDAD, la cual recibe el nombre de Pueblo e hijos de Dios. Sin embargo, sabemos que en este mundo, que no es el mundo de la unidad, sino que el mundo de la división, si hay judío y griego, y si hay hombre y mujer, y así Dios quiere que sea. Dios quiere que existan estás diferencias. Dios ama al Judío, y espera que él se una a él a través del devekut observando la Torá, y Dios ama al gentil, y espera que él se una a él a través del devekut, observando la Torá que a él le compete.

Todo este trabajo de restauración de unidad y acercamiento entre Dios y el hombre, comenzó en el Sinai, cuando Dios le dio los mandamientos a Israel, y cuando hace más de dos mil años, la vida y la muerte de Yeshuá ben Yosef, permitió la entrada de millones y millones de almas gentiles, a la fe del Dios de los Judíos, quien es también ahora, el Dios de todos los hombres, y quien en el futuro será visto claramente por todas las almas sin excepción, el día en que todos adoren al Padre en espíritu y verdad y el primer mandamiento de la Torá, el Shema Israel, tenga un alcance totalmente universal. Como está escrito:


“Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice HaShem de los ejércitos” (Malaquías 1:11)


Shalom en el Mesías.

domingo, 22 de marzo de 2015

El precepto de creer en Dios


Está escrito en nuestra bendita Torá: "Yo soy HaShem tu Dios..." Lo cual nos muestra que el principio más fundamental de las escrituras es DI-S mismo. La voluntad más perfecta del Creador, es que todas las personas, sean judías o sean de las naciones, puedan “apegarse a Di-s”, y esto solo puede comenzar cuando la persona cree que su existencia radica en que hay una existencia única y verdadera, la cual es Di-s y que solo de él dependen todas las demás “realidades”.

La persona debe creer que es Dios quien hizo los cielos, la tierra, y todo cuanto hay podemos ver, y también aquello que no podemos ver. Los rabinos nos enseñan que uno de los tres preceptos, por el cual la persona debería dar la vida, al punto de perderla, es el precepto de la creencia en Di-s. Es decir, antes de negar nuestra fe en Di-s debiésemos estar dispuestos a morir. Esto nos muestra que para los sabios judíos, y para las sagradas escrituras, el precepto de creer en Dios, es sumamente importante y profundo. Yo diría que creer en Di-s, bendito es, es la diferencia entre la vida y la muerte, es tener una vida con “emuna” (confianza en Di-s) que es infinito e limitado, o tener una vida sin “emuna”, (negando su existencia) pensando que el hombre es suficiente para resolver todos sus dilemas, y lograr su propia felicidad apoyado en que solo él es la persona que hace la única realidad comprobable. Lo cual, ya está demostrado que es un terrible error, pues más allá de toda la inteligencia del ser humano, y de sus tremendas capacidades que puede tener, el ser humano finalmente dejara de existir, y sus habilidades, inteligencia, y todo lo que tiene llegara a su término en este mundo, junto con su muerte o con alguna tragedia en vida. Pero Di-s NO, es la única existencia real, por la cual se sostienen todas las demás realidades, y la persona que cree en esto logrará finalmente trascender todas las barreras de los miedos, los temores y los problemas, pues tiene puesta su confianza en aquel que es la esencia de la vida, y la raíz suprema de todas las cosas.

La persona puede elegir vivir su vida como que Di-s no existe, alegando con sus acciones que no necesita nada de él, ignorando las señales de la vida, los sufrimientos, y reaccionando con una actitud autosuficiente a todo lo que le sucede. O bien, puede elegir vivir su vida demostrando que cree en la existencia de Di-s, y por eso, vivir haciendo un trabajo espiritual diario, apegándose al Creador, a través de las buenas acciones a los demás, a través de la tefila (oración) en privado, a través de las acciones de gracias, a través de la caridad, y de tantos medios que permitirán que logremos el fin del “Y te apagaras a ÉL” (Deuteronomio 10:20). Si la persona logra entender que no hay ninguna otra realidad que no sea Di-s: Sonidos, olores, colores, razas, lenguas, dinero y pobreza, salud y enfermedad, bien y mal. Entonces sabrá también, que sus sufrimientos y necesidades en este mundo, tienen un solo propósito. Hacer que Di-s se apegue a él y que él se apague a Di-s.

El precepto de Shemot 20:2: " Yo soy HaShem tu Dios, que te saco de la tierra de Egipto." nos sugiere que este precepto de la creencia en Di-s, no tiene que ver solamente, con "una creencia", sino que con una demostración de Di-s, y una aceptación por parte de la persona, de que Di-s "que nos saco de la tierra de Egipto" hace milagros, e INTERVIENE siempre en las realidades humanas, y no solo las realidades de los judíos, sino que en las realidades de todas las personas del mundo. La Torá dice: (Deuteronomio 04:35). "Se te ha mostrado, con el fin de conocer, que HaShem, Él es el Di-s no hay otro fuera de Él."

Shavua Tov – Buena Semana.

domingo, 1 de marzo de 2015

Los entendidos resplandeceran...




“Y aconteció que cuando Moshé descendía del monte Sinai con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, Moshé no sabía que la piel de su rostro resplandecía por haber hablado con Dios" (Shemot - Exodo 34-29)

Quien logra tener una estrecha relación con el Santo Bendito, lo transmite en su rostro y en su cuerpo. Aprendemos de los Jajamim (sabios) que inclusos los malvados, tienen una forma peculiar de caminar, lo que los delata como impíos. Es decir, sus ojos, hacia donde se dirigen, sus pasos hacia donde corren, o sus movimientos peculiares son señales eternas de los oscuros acontecimientos de su alma. Tal cual la apariencia física transmite la gloria de Di.s, bendito sea. Asimismo la apariencia física refleja la decadencia espiritual de las personas.

Nos cuenta el el Midrash que Moshé volvió del monte Sinai, luego de haber recibido de Di-s las tablas de piedra, que contenían las diez palabras (los 10 mandamientos) a los hijos de Israel el día 10 del séptimo mes, el mes de tishrí, el día que fue establecido como el gran día del perdón, yom kipur. 

HaShem le prometió hacer cosas tremendas con Moshé. Esta fue la primera. Su rostro brillaba por haber hablado con Di-s. De manera similar la piel de Mesías Yeshúa fue transformada en el monte, como está escrito en Mateo 17:1: 

"y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz" (Mateo 17:2) 

¿Quien puede hacer que su rostro brille como el de Moshé y el Mashiaj? 

Los entendidos... 

Como esta escrito: 

"Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad" (Daniel 12:3) 

¿Pero los que entienden que?..... 

Cuando Moshé bajo del monte, con las dos tablas de la Torá en su mano, y su rostro lleno de gloria, gloria que los hijos de Israel no podían ver, pues tapaban su vista a causa del resplandor del rostro de Moshé, se nos revelo A LOS ENTENDIDOS, que el fin de aquella Torá, era revelar a todo Israel y a la humanidad, la gloria de Di-s contenida en el MESÍAS. Es decir: Toda la gloria de Di-s en el rostro del "ENTENDIDO Moshé", toda la gloria de Di-s contenida en aquella Torá, fue a causa de una sola gran verdad: Moshé había visto al Mashiaj plasmado en la Torá. 

De ahí que este escrito: "que los entendidos resplandecerán"... 

Los que llegan a entender que el Yeshúa es el Mesías prometido a Israel, y que esta gloria se le revelo a Moshé en la Torá recibida en el Sinai. 

Como está escrito en 2 Corintios 3:7-18

“Y si el ministerio de muerte (para hombres mortales) grabado con letras en piedras fue con gloria, de tal manera que los hijos de Israel no podían fijar la vista en el rostro de Moshé por causa de la gloria de su rostro, que se desvanecía, ¿cómo no será aún con más gloria el ministerio del Espíritu? Porque si el ministerio de condenación tiene gloria, mucho más abunda en gloria el ministerio de justicia. Pues en verdad, lo que tenía gloria, en este caso no tiene gloria por razón de la gloria que lo sobrepasa. Porque si lo que se desvanece fue con gloria, mucho más es con gloria lo que permanece (la vida indestructible). Teniendo, por tanto, tal esperanza, hablamos con mucha franqueza, y no somos como Moshé, que ponía un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran su vista en el fin de aquello que había de desvanecerse (el Mesías). Pero el entendimiento de ellos se endureció; porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues sólo en el Mesías es quitado. Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moshé, un velo está puesto sobre sus corazones; pero cuando alguno se vuelve al Señor, el velo es quitado. Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.” (LBLA revisada) 

Shavua Tov!

¿Pasajes que ponen fin a la Torá?


Dentro de la teología Cristiana, está la idea que con la muerte de Yeshúa (Jesús) la “Ley de Dios” (Tora) plasmada en los primeros 5 libros de la Biblia, quedo sin vigencia, y paso a formar parte de un “Antiguo Testamento o Pacto” y que incluso, tanto Judío como no Judío deben dejar de observarla, pues la salvación no es por obras de la Ley. Me gustaría compartir con ustedes algunos pasajes que se usan dentro de la teología cristiana como argumentos para señalar este supuesto término de la ley. Veamos:

"Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree." (Romanos 10:4 RV60)

Según la teología Cristiana,  Jesús vino a cumplir la Ley por nosotros, que no la pudimos cumplir, ya que según la escusa “nadie puede cumplir la Ley” solo el Cristo la cumplió, y después de él, ya no corre más y desde él comienza el tiempo conocido como “La Gracia”.

La palabra griega "telos" es la que aquí se ha traducido como “fin”, aludiendo al término de algo, suele traducirse en 36 de 42 ocasiones como “Resultado” “objetivo” “propósito”, solo 5 veces se traduce como “fin” o “termino”, claro está que la traducción al castellano de la RV 1960, es tendenciosa, pues quiere que el lector entienda que la Ley no está vigente después de Cristo.

Veamos un ejemplo:

Un ejemplo: en (San-tiago) Ya'akov 5.11, está escrito:

"Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el telos (FIN) del Señ'or, que el Señ'or es muy misericordioso y piadoso."

Si usamos el mismo criterio que usa la teología cristiana para interpretar el pasaje de Romanos 10:4, deberíamos entender que El Señor Eterno del Universo ¿Tiene un fin? ¿El Señor se terminara, se acabara, no habrá más un Dios Eterno? Claro que no. Pero usted ya ve, como es que uno debe ser objetivo a la hora de interpretar un pasaje, y no prejuicioso, queriendo darle al verso el sentido que nos convenga. Entonces ya no es tan verdad que Yeshua (Jesús) por cumplir la Tora, la dejo abolida, sobre todo cuando es el mismo Yeshua que pide; “No penséis que he venido a dejar sin vigencia la Torá, ni los profetas” (Mateo 5:7) ¿Lo va comprendiendo?

Veamos otro verso, mire lo que escribe el apóstol Kefa (Pedro):
"Obteniendo, como telos (fin) de vuestra fe, la salvación de vuestras almas."

Aquí “Telos” se traduce como “fin”, una honesta comprensión de este verso nos diría que “fin” (telos) en realidad es un “objetivo” o un “propósito”, sin embargo; ¿Por qué cuando leemos en Romanos 10:4 la palabra “fin” nadie entiende ese pasaje como un “obejtivo” o un “propósito”? Claro está hemos estado condicionados teológicamente durante siglos.

Por lo cual, una traducción totalmente entendible y honesta es la siguiente:

"porque el objetivo (telos) de la Ley (Toráh) es el Mesías para justicia a todo aquel que cree."

¿Qué es lo que nos quiere decir este texto entonces? Que el propósito de la entrega de la Torá es llevarnos al Mesías. El Shabat, las fiestas bíblicas, las ofrendas y los sacrificios, cada uno de los mandamientos, toda la Torá nos muestra y nos lleva al Mesías, ¿con esto anulamos la Tora? Como dice Pablo, de ninguna manera, la confirmamos. Es decir, confirmamos que los mandamientos de la Tora son buenos, aún más, cuando su objetivo es llevarnos al Mesías y por lo tanto ser como él, la imagen de Dios, varón perfecto y aprobado.

Uno de los decenas de pasajes del "Nuevo Testamento" que se usan para señalar a Jesús como el causante de una nueva religión, o como el causante de una época de dispensación llamado "La gracia" es el que se encuentra en el Evangelio de Juan, y es el siguiente:

Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo (Juan 1:16-17) (Versión Reina Valera 1960)

¿Que es lo que leemos aquí? Que de la plenitud de Jesús (su muerte, méritos, enseñanzas, etc) tomamos gracia, (misericordia), ¿quiere decir esto que con Moisés, no tenía Israel "gracia"? De ninguna manera, pues este mismo texto dice: "de su plenitud tomamos todos, gracia SOBRE GRACIA" Es decir, en Jesús tomamos gracia (misericordia) SOBRE LA GRACIA, que ya existía, la gracia que hallamos en la Tora y en los Profetas, que Dios le dio a Israel. Por lo tanto, en Jesús, se alcanza una MAYOR gracia, pues su muerte se SUMA a la gracia existente antes de su venida.

Por lo tanto, la idea teológica de la dispensación de la gracia, que sugiere que con Jesús "apareció LA GRACIA", pues antes no estaba, no es cierta, ya que la GRACIA de Jesús, se SUMA a la gracia DE MOISÉS (de la Torah)

De hecho, cuando Israel recibió la Torah en el Monte Sinai, uno de los fundamentos principales de la entrega de esta, fue la GRACIA (misericordia):

“Y YHVH descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de YHVH. Y pasando YHVH por delante de él, proclamó: ¡YHWH! ¡YHVH! Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación” (Exodo. 34:5)

Así que la GRACIA, ha estado presente siempre, y en Jesús, se SUMA la GRACIA de sus méritos a la GRACIA del pacto de la entrega de la Torah a Israel.

¿Qué sucede con el verso siguiente donde dice: "PERO, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo"? ¿No había GRACIA en la Torah? Claro que sí, ya lo hemos visto.

¿No había VERDAD en la Torah? Claro que sí, en Salmos está escrito:

"Tu justicia es Eterna, Tu Torah es la verdad" (Salmo 119:142)
El problema está con la palabra que la Reina Valera traduce como "PERO" según el diccionario de Griego del Erudito Strong, dicha palabra es un articulo definido, como: "el, la, lo" veamos:

“jo” incluido el femenino “jé” y el neutro τό tó en todas sus inflexiones; artículo def.; el, la, lo (a veces suplido, otras veces no, en el español):- cosa, el, este, ese, quien, uno.

Así que la palabra griega: "JO", que en la RV se traduce tendenciosa mente como "PERO", en realidad se debe traducir como "LA", pues como ya vimos, en Yeshúa, la Gracia y la Verdad, se SUMAN, a la verdad y a la gracia existentes en la Tora.

El texto por lo tanto, está bien si el texto se tradujera así:

“Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, LA gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”

Por último, la "gracia y la verdad" de Yeshúa (Jesús), no son cosas distintas de la Tora, sino que, de la misma Tora, pero en su MÁXIMA expresión, pues JESÚS es la Tora viviente (Juan 1:14)

Shalom en el Mesías

lunes, 12 de enero de 2015

Palabras para mi Rabino Yeshuá


Palabras para mi Rabino Yeshuá:
Muchos han pensado de ti que fuiste un rebelde, un revolucionario de tu Pueblo, que con tus enseñanzas trajiste una nueva ley para Israel y el mundo, causando la creación de una nueva y mejor religión, separada de la fe de tus hermanos Judíos. Pero de ti dieron testimonio tus propios amigos y discípulos más cercanos diciendo: "Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Yeshuá el hijo de Yosef, de Nazaret" ¿Como podías anular aquellas letras, escritas en la ley y los profetas, que le daban base y sentido, a todas tus enseñanzas? Y quizás si hubieras querido hacerlo, lo hubieras hecho. Pero tu testimonio fue distinto: "No he venido anular la ley y los profetas". Sin embargo, no te hemos conocido en más de 2.000 años de historia desde que nos visitaste. Pues al contrario, te hemos pensado como un griego filosofo disidente, y como un Romano con toga y belleza superficial te vistieron. Tantos retratos y pinturas hicieron de ti en el mundo, transformando tu apariencia externa, dándole importancia a lo que nunca fue importante. Cambiamos tu nombre hebreo tantas veces como nos fue posible hacerlo, hasta el punto de borrar toda tu identidad judía. Creyeron de ti que pensabas de la misma forma moderna y occidental de nosotros y las tradiciones de tu pueblo en realidad nunca te importaron ¿Pero como quitar de los únicos escritos que poseemos, aquellas veces que tomaste la copa del ritual de Pesaj, tradición de tu pueblo, las decenas de referencias que hiciste a las enseñanzas de los sabios ancianos que te antecedieron, las ocasiones semanales que visitabas la sinagoga en Shabat para leer la Torá y los Profetas, y todas las veces que "subiste" a Jerusalén para celebrar las fiestas? Pasaron muchos años de tu visita querido Rabino, y estábamos seguros de que en realidad querías las matanzas y asesinatos que hicieron en tu nombre, a tus propio pueblo, obligándolos a doblegar sus rodillas ante el ídolo de la cruz. Tanta sangre judía, y tantas personas inocentes de las naciones murieron a causa de rechazar esa imagen pagana que hicieron de ti querido maestro, y hoy, quienes "te poseen" y "proclaman" aún no te pueden ver, como realmente eres. Creímos que en tanta historia de la humanidad que ha pasado desde que tú te ausentaste, te agraciarías con nuestras celebraciones y fiestas en torno a una mesa plagada de manjares y regalos, pues tu cumpleaños "¿como no lo íbamos a celebrar?" al fin y al cabo, tu eres tan bueno pensamos, que no te molestas si imitamos las costumbres de los pueblos. En tu nombre borramos el día de reposo, el Shabat, y nunca más nos cuidamos de aquello que no podíamos comer, "porque tus enseñanzas" (así nos dijeron) "lo autorizaban". Y esto provoco que tus propios hermanos, nunca más te reconocieran, y hoy, lejos de casa, y a causa nuestra, por nuestras rebeliones, pero sobre todo, por el amor de tu nuestro Padre por nosotros, aun no te dejas ver como el que siempre has sido, con tal de seguir rescatando a tu pueblo asimilado en las naciones, y resucitando muertos, que de a poco despiertan de un largo sueño de más de dos mil años.
Rabenu Yeshuá, espero ansioso ese día de nuestra redención, cuando usted, tal como Yosef el príncipe de Egipto se rebeló al mundo. como el hijo de Israel que era, y a sus hermanos en la intimidad de su habitación perdono por haberlo vendido, diciéndoles: "no les pese haberme vendido y traído aquí, pues todo esto fue voluntad de HaShem, para la salvación de muchas personas", asimismo, amado Maestro te mostraras y todo el mundo sabrá, que tu eres nuestro amado Rabino Judío.
Con mucho amor querido Maestro. Un discípulo tuyo...

miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿Esperaban un "rapto secreto" los primeros discipulos de Yeshuá?


Shalom Javerim (amigos)

¿Sabia usted que la doctrina del "rapto secreto" no tiene más de 250 años? Uno de sus más famosos promotores fue un Sacerdorte Catolico Chileno. La Doctrina fue concebida por dos teólogos católicos romanos! Sus nombres son Francisco Ribera y Emanuel Lacunza (chileno). Creída y propagada por Edward Irving, John Nelson Darby, de las Asambleas de Dios y luego creida en todas las congregaciones pentecostales. Pero, ¿Los primeros alumnos y seguidores del Mashiaj de Israel, creyeron en una segunda venida del Mesías por etapas?
Si los primeros creyentes hubieran esperado un rapto secreto entonces existiría evidencia bíblica de tal expectación. Sin embargo, las escrituras no nos dicen por ninguna parte, de forma literal, que los creyentes del primer siglo esperaban un arrebatamiento secreto antes de una tribulación de siete años, sino que nos dicen que esperaban la única y definitiva SEGUNDA VENIDA.
Veamos algunos pasajes que nos mencionan que era realmente lo que los primeros seguidores de Yeshua esperaban:
(ponga atención a las "MAYUSCULAS")
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ESPERAMOS AL SALVADOR", al Señor Yeshua el Mesías; el cual "TRANSFORMARA" el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:20-21).
“De tal manera que nada os falta en ningún don, ESPERANDO LA MANIFESTACIÓN" de nuestro Señor Yeshua el Mesías” (1Corintio 1:7).
Los primeros talmidim de Yeshuá, esperaban UNA UNICA segunda venida del Mesías Yeshuá, nunca se pensó en una venida por etapas, tal como se demuestra en estos pasajes,ellos esperaban LA MANIFESTACIÓN del Mesías, o sea su SEGUNDA VENIDA. Por ejemplo, si los primeros hermanos hubieran esperado un rapto secreto antes de la venida del Mesías, el pasaje que acabamos de leer debería decir: “Esperando el Arrebatamiento Secreto de nuestro Señor Yeshua el Mesías” ¿Pero porque en todo el nuevo testamento no encontramos pasajes que digan esto? La respuesta esta a la luz de las escrituras, los primeros creyentes esperaban solo y únicamente la segunda venida y no una venida por etapas, si fuera lo contrario, por lo menos encontraríamos evidencia clara en alguna carta de los primeros apostoles. Pero tal evidencia, no existe.
Sigamos viendo otros pasajes:
“Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, HASTA LA APARICIÓN de nuestro Señor Yeshua el Mesías” (1Timoteo 6:14)
“Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Yeshua el Mesías, EN SU VENIDA? Vosotros sois nuestra gloria y gozo” (2Tesalonisenses 2:19)
“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también A TODOS LOS QUE AMAN SU VENIDA” (2Timoteo 4:8)
“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; PORQUE LA VENIDA DEL SEÑOR ESTÁ CERCA” (Santiago 5:8)
“Porque no os hemos dado a conocer el poder Y LA VENIDA DEL SEÑOR YESHUÁ siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2Pedro 1:16)
“Y ahora, hijitos, permaneced en él, PARA QUE CUANDO SE MANIFIESTE, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados” (1Juan 2:28)
“Aguardando la esperanza bienaventurada Y LA MANIFESTACIÓN GLORIOSA de nuestro gran Juez y Salvador Yeshua el Mesías” (Tito 2:13)
“Así también el Mesías fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; Y APARECERÁ POR SEGUNDA VEZ, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28).
Todos estos pasajes nos mencionan que los primeros creyentes en Yeshua jamás esperaron un rapto secreto antes de una tribulación de siete años, sino que la MANIFESTACIÓN GLORIOSA DE YESHUA, es decir su SU SEGUNDA VENIDA.
Shalom en el Mesías