viernes, 26 de septiembre de 2014

Una gran nube de testigos


Esta semana estudiamos la Parasha Haazinu, que literalmente significa "prestad oído", es la penúltima porción de la Torá y está basada en el cantico de Moshé. En ella, leemos las siguientes palabras, en las cuales basaremos nuestro comentario. Leemos en el bendita Torá:

"Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca" (Debarim 32:1)
He puesto en rojo las expresiones "escuchad, cielo" y "oiga la tierra", ya que en estas palabras se esconde un misterio muy importante, ¿Porqué Moshé llama a los cielos y a la tierra como testigos contra Israel? Antes de comenzar Moshé su hermoso cantico, dijo a Israel las siguientes palabras:

"Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia" (Debarim - Deuteronomio 30:19) ¿Son los cielos y la tierra un ente vivo, es decir, PERSONAS, que pueden servir como testigos contra el pueblo de Israel? Según la Torá y las leyes del testimonio, se necesitan a los menos 2 personas para que el testimonio sea legalmente válido, como está escrito:

"No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación" (Debarim - Deuteronomio 19:15
La Torá establece que se necesitan a lo menos 2 testigos, dos personas, que acusen a otra persona respecto de alguna ofensa, pecado, delito cometido. De esta manera es que el cielo y la tierra, son DOS testigos contra Israel, cumpliendo la exigencia mínima de la Torá para que una acusación sea tomada en cuenta, y así sea analizada por el tribunal celestial competente.

La palabra "testigo en hebreo" se escribe ( "עד" ) (ed), y tiene las mismas letras que (עַד) (ad) que significa "ETERNO" , esto nos enseña que en realidad tras estos dos testigos, que son el cielo y la tierra está el ETERNO. Y que estos dos testigos representan al Eterno, y tienen una misión muy especial: Anotar las acciones de todo Israel, el pueblo del Eterno, para efectos de acusar o defenderlos, de que efectivamente Hashem puso delante de su pueblo la maldición, la muerte, la bendición y la vida.

Sin embargo, aún no entendemos como Moshé, presenta contra Israel, (y porque no también, "a favor de Israel", en el caso de su obediencia a la Torá), al cielo y a la tierra, cuando en realidad el cielo tal cual lo vemos, y la tierra tal cual la pisamos, NO SON PERSONAS. Por lo que entonces, la ley del testimonio, que se exige en la Torá no se puede cumplir, y Moshé no podría presentar testigos validos delante del Eterno, en contra o a favor de Israel. Sin embargo, esto es mucho más profundo de lo que a simple vista leemos.

Como ya hemos enseñado en otras ocasiones, la Torá tiene muchos niveles de interpretación, y ahora en el nivel derash, comprenderemos que en realidad los cielos y la tierra son efectivamente personas, pero no como nosotros, sino que personas celestiales. Potentes ángeles que tienen una misión muy importante.
Por esta razón es que en varias ocasiones leemos en el libro de revelaciones pasajes como estos:

"Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios" (Apocalipsis 19:17)


Tenemos por tanto, que hay un ángel en pie en el sol, que es el encargado de cuidar al sol y ejecutar las leyes que lo gobiernan. Y que por su orden, al sol, le será permitido quemas a los hombres, como está escrito: "El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego" (Apocalipsis 16:18)

Y también leemos: "Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano" (Apocalipsis 20:1)

En el siguiente versículo leímos que hay otro ángel, que tiene las llaves del abismo, y el poder de echar en él, a los que han sido predestinados a morar eternamente en ese lugar.

Estos nos muestra cómo es que HaShem gobierna y administra la realidad espiritual, que equivale a un 99% de lo que nosotros NO conocemos, y que está regida y gobernada por ángeles del Eterno, que ejecutan sus juicios y sus órdenes.

Para una mejor compresión, veamos un par de ejemplos más:

"Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego" (Apocalipsis 14:18)

"Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión" (Apocalipsis 14:18)

Son muchos los pasajes como estos en el libro de revelaciones, donde vemos que los malajim (mensajeros) del Eterno, gobiernan sobre distintas esferas espirituales con dominio sobre las cosas físicas. Por lo que entonces, cuando leemos el cantico de Moshé Rabenu, diciendo a los cielos y a la tierra que oigan los dichos de su boca, llamándolos como TESTIGOS, en realidad, lo que estamos leyendo es que Moshé se está dirigiendo a las potencias angelicales que dominan en esas realidades espirituales. Moshé está llamando al Malaj que domina sobre el cielo y al Malaj que domina sobre la Tierra a ser testigos contra Israel.
Viéndolo desde este punto de vista, podemos comprender mucho mejor el famoso pasaje de la carta de a los hebreos, que nos habla acerca de la muchedumbre de testigos que nos rodean:

"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante" (Hebreo 12:1)
En consecuencia, son en realidad millones de millones de ángeles, aquí en esta mundo y allá en los mundos celestiales, los testigos que componen toda esta inmensa nube, que nos acusa o nos defiende, delante del Creador, bendito sea.

Como está escrito:

"El convoca a los cielos desde lo alto, y a la tierra, para juzgar a su pueblo" (Tehilim - Salmos 50:4)

"Oíd, cielos, y escucha, tierra, porque Hashem habla: Hijos crié y los hice crecer, mas ellos se han rebelado contra mí" (Ieshayahu - Isaías 1:2)


Con todo esto que hemos visto, y a pesar de que somos menores que los ángeles, si el ser humano cumple la voluntad del Creador, Hashem le dará la autoridad, como a Moshé, para que la creación entera se sujete a él. Recordemos entonces lo que dijo Moshé: "Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca". Es decir, sujétense a mí, oigan ahora a este hombre, en otras palabras.

Como vemos, un simple hombre, pero un GRAN JUSTO, puede sujetar a él toda la creación y a sus jefes principales (los ángeles) a su palabra y orden, porque toda la creación fue diseñada para que el hombre sea el REY de ella, ¿Cuando? Cuando el Adam se sujeta a su Creador obedeciéndole. Como lo hiciera Moshé dividiendo las aguas del Mar, como lo hiciera nuestro amado Mesías Yeshuá, caminando sobre las aguas, y en otra oportunidad, con su sola palabra, calmando la tempestad. Como lo hicieran muchos grandes tzadikim en las escrituras: Iehoshúa deteniendo el sol, Elihayu orando para que no lloviera, El profeta Elishá convirtió tierra seca en torrentes de agua, etc.

Estamos en medio de los Iamim Noraim (días temibles), a tan pocos días del gran día de Iom HaKipurim, el día de las expiaciones, justo en estos momentos, una gran nube de testigos celestiales trabajan delante del Creador. Los libros de las vidas, corren de aquí para allá, mientras nosotros estamos expectantes, y compungidos internamente, anhelando que seamos considerados con misericordia por el tribunal celestial, y así ser sellados para vida.

Shabat Shalom.

lunes, 22 de septiembre de 2014

¿Volverá el Mesías Yeshua en Rosh HaShana?



Shalom Javerim.

Estamos a muy pocos días de dar inicio a un nuevo año judío en la festividad de Rosh Hashana (Cabeza de Año). Fiesta de la Torá, que también es conocida con muchos otros nombres, entre los cuales, uno de los más importantes es el de: “Iom Terua” (día de aclamación), título que se desprende de la interpretación simple (peshat) de la Torá, donde uno de los mandamientos más importantes de la festividad es oír el sonido del Shofar, como está escrito:

“Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo,  al primero del mes tendréis día de reposo,  una conmemoración al son de trompetas,  y una santa convocación” (Vayikra – Levítico 23:24)

Según leemos en la bendita Torá, el día de nuestra festividad de Iom Terua o Rosh Hashana, debemos celebrarla, el primer día del séptimo mes. ¿Qué importancia o connotación tiene el séptimo mes en las escrituras? La respuesta es mucha. Sin duda alguna, el concepto de “séptimo” tiene una gran relevancia en las escrituras, pues está relacionado con la redención final, siendo una proyección del Shabat, el séptimo día de la semana, el cual, desde un punto de vista profético, es también la entrada o el inicio del Olam Haba (mundo venidero), el séptimo milenio, y después de este día (milenio) el comienzo aquello de lo desconocemos completamente, hablo de la eternidad. Desde esta manera de entender las cosas, el séptimo mes de Tishrei marcara el inicio del Shabat milenial, junto con el reinado físico del Mesías Yeshuá. (Apocalipsis 20.) Por esta razón es que la segunda venida del Mesías, que está totalmente relacionada con el inicio del reinado milenial, según nuestra manera de entender las escrituras, deberá comenzar de manera concreta el 01 del séptimo mes de Tisrei, en la festividad de Rosh Hashana.

Por otra parte, las festividades que dan termino al año hebreo, son conocidas en el Judaísmo como “la lluvia tardía” y este título que lo encontramos en la Torá en los relatas de las bendiciones del libro de Debarim (Deuteronomio 11:14), como está escrito: “El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite”, lluvias que son símbolo de las bendiciones que recibirían los hijos de Israel al cumplir con la Torá. Por su parte los profetas que hablaron a Israel de la restauración de todas las cosas y la gloria postrera de ambas casas de Israel, siendo inspirados por Di.s, hablaron de estos conceptos de la Torá: “la lluvia temprana” que corresponde a la primera venida del Mesías Yeshuá, dando cumplimiento a las exigencias proféticas del Tanaj que están vinculadas con en el primer ciclo de festividades. Y  “la lluvia tardía”, que corresponde a la segunda venida del Mesías Yeshuá, donde dará cumplimiento a las exigencias proféticas del Tanaj que están vinculadas con el segundo ciclo de festividades, que comienzan en EL PRIMER DÍA DEL SEPTIMO MES, EN LA FESTIVIDAD DE ROSH HASHANA.
Como está escrito:

“Y haré de ellos y de los alrededores de mi collado una bendición. Haré descender lluvias a su tiempo; serán lluvias de bendición” (Ezequiel 34:26)

Un claro y bonito ejemplo de esto que venimos diciendo es lo que leemos en el libro del Profeta Ioel/Joel:

"Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Hashem vuestro Di.s; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio" (Ioel/Joel 2:23)

Como ya dijimos, la primera lluvia “a su tiempo” (fíjese en esta expresión), es la primera venida del Mesías Yeshuá y el cumplimiento profético que él dio a las primeras 4 fiestas de la primavera del año judío: Pesaj, Jag HaMatzot, Bikurim, Shavuot. Sin embargo, las últimas 3 fiestas, que caen en el periodo otoñal del calendario judío, y que corresponden a las festividades de: Rosh Hashana, Iom HaKipurim, y Sucot, representan a la segunda venida del Mesías Yeshuá y al cumplimiento profético que él dará, con su vida y ministerio cuando él regrese por segunda vez a la tierra de Israel.

Como leemos en el profeta Ioel y en el Profeta Iejzekiel, Hashem dio la primera lluvia “a su tiempo” en realidad estamos leyendo la palabra “צְדָקָה tsedacá” que puede traducirse por “Justicia”. Lo cual nos enseña que en realidad  ambas apariciones del Mesías son la manifestación concreta de LA JUSTICIA de Di.s, que llega a tiempo, justo en las épocas de las lluvias, temprana y tardía.

Según el Rabino Shaul de Tarso, Yeshúa fue enviado por Di-s, “a su tiempo”, como está escrito:
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo,  Di-s envió a su Hijo,  nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4)

Y luego además Rabino Shaúl diriá que Yeshua es la JUSTICIA de Dios (2Corintios 5:21)
Lo cual nos muestra entonces, que la expresión “a su tiempo” o “justicia”, son en realidad una manera de transmitirnos que hay un tiempo dictaminado en las escrituras, para que aquello ocurra y no un simple azar, como muchos piensan que es el día en que el Mesías Yeshuá volverá y todo ojo lo verá.  La segunda venida del Mesías Yeshuá está reservada a suceder, por el Eterno, en el siclo profético indicado, que es el de la LLUVIA TARDÍA. Es por esta razón es que la venida de Yeshuá está vinculada en los escritos de los shelijim (apóstoles) con las lluvias. Como está escrito:

“Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía” (Iaacov – Santiago 3:27)

Pero esto no es todo lo que hallamos en la profecía del libro de Ioel, leemos en hebreo: “HaMore Litzadaka” que está traducido como: “lluvia a su tiempo”, también pueden traducirse como “EL MAESTRO DE JUSTICIA”. Las lluvias temprana y tardía nos hablan entonces de bendiciones, de los dos ciclos de festividades de la Torá, en primavera y otoño, y de la primera y segunda venida de Yeshuá, el maestro de Justicia.

30 días antes de Rosh Hashana, durante todo el mes de Elul, tenemos una mitzva de rabanam (de los rabinos) que consiste en oir el sonido del Shofar, hasta llegar al día en que la miztva de los rabinos, se transforma en la miztva de la Torá y de la festividad. Pues es un gran mandamiento de la Torá oir el sonido del Shofar, el primer día del séptimo mes, como está escrito: “En el mes séptimo,  al primero del mes tendréis día de reposo,  una conmemoración al son de trompetas”. Esto también está totalmente vinculado a las enseñanzas del Rabino Shaul de Tarso, quien por revelación de Hashem, nos transmitió un SOD (secreto o misterio), que no todos moriríamos, sino que algunos de nosotros esperaríamos vivos el retorno del mesías Yeshuá, siendo transformados al son de SHOFAR DE DIOS, que por su puesto, sonara en el tiempo indicado en la festividad de Rosh Hashana. Como está escrito:

“Porque el Señor mismo con voz de mando,  con voz de arcángel,  y con SHOFAR de Di-s,  descenderá del cielo;  y los muertos en el Mesías resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos,  los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire,  y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16-17)

Una tradición judía nos cuenta que se han oído dos de tres grandes sonidos de Shofar en la historia de la humanidad que deben oírse. El primero de ellos ocurrió en la "Atadura de Itzjak" (Akedat Itzjak), quien ofreció su vida a Di-s, pero en cuyo lugar fue sacrificado el carnero que estaba capturado por sus cuernos. El segundo sonido se oyó en matan Torá (la entrega de la Torá) en el monte Sinaí. Y el tercero y último de ellos, lo oiremos  cuando todos los hijos de Israel seamos reunidos para regresar a nuestra tierra. Como está escrito:

“Acontecerá también en aquel día,  que se tocará con gran shofar,  y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria,  y los que habían sido desterrados a Egipto,  y adorarán a Hashem en el monte santo,  en Ierushalaim (Ieshaya - Isaías 27:13)

Y esto que leemos, lo hará el Mesías, cuando desde los cuatro puntos cardinales nos llame y nos mande a buscar, tal cual está escrito que ocurrirá en su segunda venida:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de shofar,  y juntarán a sus escogidos,  de los cuatro vientos,  desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:31)

La segunda venida del Mesías Yeshuá, que desenvolverá en el contexto de los sonidos del Shofar, y que corresponde al cumplimiento profético de la lluvia tardía y de las fiestas de otoño del año Judío, tendrán su pie de inicio muy pronto, en un primer día del séptimo mes de Tishrei, cuando un nuevo ciclo en Rosh Hashana, comience con la final y última de todas las restauraciones. Que sea pronto y en nuestros días, y que seamos hallados dignos de oír con temor y temblor el sonido del GRAN SHOFAR del Mesías Yeshuá, a fin de ser transformados en vida y recibirlo en el aire, y así estar siempre con nuestro Adón.

Que seamos inscritos en el libro de la vida, y sellados para un año bueno y dulce.

Shana Tova.

martes, 16 de septiembre de 2014

Comentarios Mesianicos al Pirkei Avot. Mishna 2 cap. 1.

Capitulo 1
Mishna 2
"Shimón el Tzadik era uno de los últimos sobrevivientes de la gran Asamblea. El solía decir: El mundo está basado sobre tres cosas: La Torá, el servicio Hashem, y los actos de caridad".

El mundo está basado en la Torá…

Es tan importante el estudio de la Torá, que la mishna nos viene a recordar que el mundo está en pie solo por el merito de quienes la estudian. Está escrito en el profeta Iermiyahu (Jeremías): “Si no fuese por mi pacto (la Torá que se estudia) día y noche, no habría de mantener el cielo y la tierra” (Iermiyahu 33-25).

El midrash a modo de hagada, viene a enseñarnos que Hashem “se sienta y estudia su Torá”, y otro midrash dice “Hashem vio la Torá y creo el mundo”, es decir TODO está contenido en la Torá, y por eso la persona que estudia Torá, logra cumplir con el propósito para el cual fue creado el mundo, otro Misdrah dice: “si Israel no hubiera aceptado la Torá, todo hubiera sido regresado al principio”. Todos estos Midrashim, vienen a mostrarnos una verdad, más allá del relato de cada hagada, el fin es mostrarnos cuán importante es el estudio de la Torá. Comprendemos entonces que según está Mishna, el mundo fue creado con el propósito de que am Israel estudie la Torá ¿Hasta qué punto esto es así? ¿Cómo podemos relacionar esta enseñanza con las enseñanzas de Yeshuá y sus apóstoles?

En las enseñanzas de Yeshuá, aprendemos que el estudio de la Torá no es un fin en sí mismo, sino que un medio, más bien, él único medio diseñado por el Creador, a través del cual llegamos a la vida del mundo venidero “olam haba” o “vida eterna” mediante cada mitzva (mandamiento) que estudiamos y cumplimos. Por lo cual, quien estudia bien las palabras de la Torá, hallara la vida eterna. Como está escrito:

“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan – Iojanan 5:39)

Y también está escrito:

“El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Iojanan – Juan 7:38)

Este último versículo, no nos está diciendo que las escrituras digan literalmente que quienes creen en Yeshuá dentro de sí correrán por su interior ríos de agua viva, aunque aparentemente es lo que se lee a simple vista, ya que en ninguna parte de la Tanaj hebrea, está escrito de forma literal, lo que leemos en este verso. Entonces; ¿Cómo él pudo decir, que las escrituras decían esto? Lo que realmente significa esta enseñanza, es que el estudio correcto de la Tanaj, da testimonio de Yeshuá, y provoca que en el interior de la persona, corran ríos de agua viva, en otras palabras: “quien cree en mí, como da testimonio de mí la escritura, (con una buena comprensión) entonces lograra que en su interior corran ríos de agua viva”. Por lo que entonces la expresión: “como dicen las escrituras” es una “condición” no una afirmación, para que dentro de la persona ocurra un milagro espiritual superior, este es el fin del estudio de la Torá descubrir al Mesías y llegar por medio de la Torá a ser como él.

El Rabino Shaúl de Tarso también nos enseño que la Torá no es un fin en sí mismo, sino que él medio dado por el Eterno, para revelarnos el propósito por el cual se nos ordena estudiar la Torá. Como está escrito:

Porque el fin de la ley es el Mesías,  para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4)

¿Lo que dice el Rabino Shaul contradice la enseñanza de  esta Mishna? Claro que no, lo que aquí sucede es que el mandamiento de la Torá es primero explicito y literal, debemos sí o sí estudiar de día y de noche, esa es la exigencia del nivel peshat de la Torá, ya que cada persona que estudia de día y de noche, con buena compresión y asistido por el Ruaj HaQodesh, logrará finalmente llegar al propósito de la Torá: Ver al Mashiaj dentro de la Torá, y por lo tanto encontrar la vida eterna en esta vida presente. Y es por eso, que el mundo se sostiene a través del estudio de la Torá, como lo dice esta Mishna, porque la Torá contiene aquel por el cual fueron hechas todas las cosas, como está escrito:

"Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho" (Iojanan - Juan 1:3)

"El es la imagen del Di.s invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas,  las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,  visibles e invisibles;  sean tronos,  sean dominios,  sean principados, sean potestades;  todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas,  y todas las cosas en él subsisten" (Colosenses 1:15-17)

Por lo que cuando hablamos del estudio de la Torá, desde el nivel más simple (peshat-literal), el objetivo de dicho estudio será llevar a la persona, hasta su nivel más elevado, pasando por todos los 4 niveles básicos de interpretación, el nivel "secreto" o "sod", el cuarto nivel, llevara a la persona a las materias más ocultas de la Torá cuyo contenido nos revela la manera en que Hashem gobierna los mundos celestiales y espirituales, los cuales a su vez subsisten, en aquel que es la imagen de HaQodesh Baruju, él Mashiaj.

Por lo tanto, estudiar Torá, es uno de los pilares del mundo, como lo dice está Mishna, porque en realidad todo lo creado subsiste en aquel de quien la Torá da testimonio en su nivel de estudio más elevado. Solo en el Mashiaj está contenida toda esa realidad superior y espiritual a través de la cual, todos los seres humanos nos nutrimos, y es por eso que está escrito que él es la imagen del Di.s invisible, ya que todo lo creado subsiste en él.

Este es el objetivo más importante del estudio y cumplimiento de toda las palabras de la Torá: revelarnos al Mesías y que su fuego more en nosotros. Esto es muy interesante, ya que cada vez que la persona logra ver al Mesías dentro de las escrituras, podrá conectarse con los mundos espirituales, sobre todo, con el mundo del Mashiaj, quien habita sentado a la diestra de Padre. Esto le permite a la persona ser asistido por el Ruaj HaQodesh que desciende del mismo lugar de gloria, dándole a la persona "vida" del mundo venidero. Como está escrito:

"Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino,  y cuando nos abría las Escrituras? (Lucas 24:32)

Los varones que iban por el Camino Emaus, a los cuales Yeshuá les habría las escrituras comenzando por la Torá y luego los profetas,  fueron investidos con ese poder en forma de fuego que hizo arder sus corazones. Esto nos muestra que una verdadera interpretación de la Torá, conecta a la persona con las realidades espirituales del Mashiaj Yeshuá, lo que finalmente hace que esa persona se beneficie del Mashiaj y lo que por él es sustentado.

La presente Mishna revela que el mundo tiene como uno de sus pilares, el estudio de la Torá, sin embargo nosotros hemos visto que él mundo fue creado con este objetivo para que través del estudio de la Torá, el ser humano pueda conectarse con las realidades celestiales y espirituales, de las que un día fue separado, y que dependen del Mashiaj Yeshuá. Toda vez que la persona llega a este conocimiento elevado de la Torá, en realidad está conectando con él Mashiaj y las cosas que a imagen de él fueron creadas.

El servicio Hashem....

Nos cuentan los sabios que mientras existía el Beit HaMikdash en pie, el mundo se bendecía por el merito de los korbanot. Cuando el Templo fue destruido el servicio Hashem que se ejecutaba a través de las ofrendas fue sustituido por la tefila. Por esta razón está escrito:

“Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el SEÑOR tu Dios, sino que temas al SEÑOR tu Dios, que andes en todos sus caminos, que le ames y que sirvas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma” (Debarim-Deuteronomio10:12)

Servir a Hashem con el corazón equivale a la acción de la Tefila, y la Tefila equivale a las ofrendas del Beit HaMikdash.

Esto también lo podemos desprender de las palabras de nuestro amado Mesías Yeshuá, que enseño que el Templo es una casa de oración:

“Y les enseñaba,  diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones?  Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” (Marcos 11:17)

Este pasaje nos muestras dos cosas muy importantes: En la casa de Hashem se puede servir al Eterno con oraciones a falta de los Korbanot. Y también que no solo Israel o los judíos pueden servir a Hashem a través de las oraciones, sino que como dijo nuestro amado Mesías: “Casa de oración para todas las naciones”. Todos por lo tanto, pueden ser siervos de Hashem, en cualquier parte del mundo, solo basta hacerlo con todo el corazón.

Tenemos por lo tanto que la tefila es un servicio a Di,s, bendito es él. Si somos siervos de Hashem, la oración es una obligación diaria, como lo eran las ofrendas en el Mishkan en el Beit HaMikdash. Tres eran los sacrificios obligatorios que debían ofrendar los Cohanim en el templo, y debido a esto, es que los Rabinos instituyeron las tres oraciones diarias: Shajarit en la mañana, Minja por el medio día tarde, y Arbit en el anochecer. Estas tres oraciones constituyen un pilar para el mundo, y los siervos de Hashem le sirven elevando diariamente estas oraciones.

¿Pero como confirmar con las enseñanzas de Yeshuá, que la tefila es el servicio a Hashem? Dentro del pasaje de la tentación del Satán a nuestro amado Mashiaj, vemos que él respondió claramente que postrarse para orar o adorar es un servicio que solo se le debe dar al Santo Bendito. Como está escrito:

“Y le dijo: Todo esto te daré,  si postrado me adorares. Entonces Yeshuá le dijo: Vete, Satanás,  porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás,  y a él sólo servirás” (Mateo 4:9-10)

Debemos por lo tanto seguir un patrón claro de servicio a Hashem por intermedio de la Tefila diaria, la cual debe hacerse con verdad, porque está escrito: “Cercano está Hashem a los que le imploran, a los que le ruegan de verdad” (Salmos-Tehilim 145:18) Esto es importante destacarlo, ya que es cierto que nuestros sabios han instituido las tres oraciones como reemplazo de los tres Korbanot que se hacían en el templo, ¿Pero qué sucede cuando las tres oraciones no se hacen con verdad y desde el corazón? Es ahí cuando las palabras del profeta se hacen una espada contra los que sin honestidad le buscan:

“Pues se ha acercado a mí este pueblo con su boca y sus labios me han honrado, y su corazón se encuentra lejos de mi” (Isaías 29:13)

Es una necesidad nuestra servir a Hashem con la oración constante, como está escrito en las cartas de los emisarios de Yeshuá:

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu,  y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Efesios 6:18)

“Por nada estéis afanosos,  sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego,  con acción de gracias” (Filipenses 4:6)

“Perseverad en la oración,  velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2)

Cada vez que nos acercamos para elevar nuestros agradecimientos y suplicas al todo poderoso, estamos sosteniendo al Mundo, como lo dijera también el sabio Iaacov (Santiago): “La oración eficaz del Justo puede mucho”. La enseñanza de la oración constante y obligatoria, que tiene carácter de Mishna, y que según Simón el Tzadik es uno de los pilares del mundo, está totalmente relacionada con las enseñanzas de Yeshua y sus shelijim.

Los actos de caridad

Los actos de caridad son una base del mundo porque sin ellos el mundo no podría existir. Un mundo colmado de egoísmo y violencia como lo fue el mundo de los días Noé sucumbió al juicio de Hashem, pues la tierra se había llenado de todo tipo de violencia, pero las obras de caridad permiten que el mundo tenga sentido de existencia. Tan importante son las buenas obras, que los rabinos nos han enseñado que tres cosas permiten que los edictos severos celestiales se anulen: “Teshuva, Tefila y Tzadaka”, el último de estos tres corresponde a las buenas acciones hacia el projimo.

Las enseñanzas del Judaísmo están llenas de exigencia respecto de las obras de caridad, y nuestros escritos mesiánicos que también son Torá contienen muchas enseñanzas al respecto.

Nuestro amado Mesías Yeshuá enseño:

"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme." Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?" Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis." (Mateo 25:31-40)


Las ovejas que ayudaron a “los pequeños” en la enseñanza de Yeshuá tuvieron el merito suficiente de ser declarados “benditos de Padre”, y no solo, fueron meritorios de heredar el mundo venidero, cuanto más entonces fueron pilares de este mundo.

Comentarios Mesianicos al Pirkei Avot: Mishna 1. cap 1.

Capitulo 1.
Capitulo 1. Mishna 1.
Moshé recibió la Torá en el monte Sinaí y se la transmitió Iehoshúa, y Iehoshúa se la transmitió a los ancianos; los ancianos a los profetas y los profetas la transmitieron a los miembros de la gran Asamblea. Ellos dijeron tres cosas: Sean prudentes en el juicio, formen muchos discípulos, y hagan un cerco para la Torá.
“Moshé recibió la Torá en el monte Sinaí y se la transmitió a Iehoshúa”…


Como bien hemos aprendido en la introducción de nuestro comentario, el tratado de Pirkei Avot trata de asuntos de musar y buenas cualidades, más que de aspectos interpretativos legales de la Torá. Entonces; ¿Cómo es posible que el que estableció el orden de las distintas Mishnaiot de este tratado, comience con la ley de la transmisión de la Torá y no con una Mishna directamente relacionada con enseñanzas de Musar?

Los comentaristas del Pirkei Avot nos cuentan que "Rabenu HaQodesh" (Rabí Yehuda HaNasí) comenzó así, para mostrarnos que todas las enseñanzas de musar que se hallan en este tratado salieron primero de la Boca de HaQodesh Baruj Hu en el monte Sinaí, dándoselas a Moshé quien a su vez las trasmitió a Iehoshua Ben Num  (Josué), y así sucesivamente. Debido a esto, es que las enseñanzas de este tratado son tan relevantes para el estudio, como las demás materias y áreas del estudio de la Torá, pues todas las enseñanzas de musar salieron de la boca de la boca del Santo Bendito, ¿Pero es esto así realmente?

Lo que en realidad debemos saber, es que cada Mishna contenida en este tratado, en esencia es voluntad del Eterno, y esto es a pesar de que es muy posible que sus labios no las pronunciaron directamente, pero la intención de cada enseñanza de musar, está respaldada en la Torá, y por lo tanto estaba de antemano contenida en la boca del santo bendito, a esto se refieren los comentaristas.
El Midrash Shmuel explica otra razón, del porque este tratado comienza con el orden de la recepción de la Torá: La sabiduría de la Torá no tiene consistencia en una persona que no tiene temor al pecado y por esta razón, es que en este tratado en su inicio, nos instruye respecto de la recepción y transmisión de la Torá, dado que toda la Torá depende de la ética y del comportamiento de la persona. La persona que no teme a Eterno, pero que sin embargo estudia las materias de la Torá para su propio honor, no le dará el honor a las palabras de la Torá que estas merecen. De aquí entonces que la recepción, transmisión de la Torá solo deba ser mediante la vía de personas con temor al pecado. Como dijeron los sabios: "Cuando el temor de cometer un pecado precede a la sabiduría, entonces esta perdurara". O como lo dice el profeta Ieshayahu: “El temor de Hashem conforma un tesoro para la persona” (Isaías – Ieshayahu 33:6).

Estos mismos principios de ética, respecto de la recepción y transmisión de la Torá, los podemos hallar en las palabras de nuestro amado Mashiaj Yeshuá, quien dijo:

"Entonces habló Yeshuá a la gente y a sus discípulos,  diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis,  guardadlo y hacedlo;  mas no hagáis conforme a sus obras,  porque dicen,  y no hacen" (Matitiyahu - Mateo 23:1-3)

Los Soferim y los Perushim (Escribas y Fariseos) tenían la autoridad de Moshé, pues habían recibido la transmisión de las enseñanzas de la Torá desde el Sinaí. Es decir, según nuestro amado Mashiaj, debemos oír sus interpretaciones de la Torá y muchas veces sujetarnos a dicha interpretación, porque sobre ellos está la explicación recibida de la boca de Moshé, y por lo tanto la explicación que salió del Santo Bendito es. Sin embargo, debemos cuidarnos de hacer "como ellos hacen", se refiere a las personas que no cuidaban su manera de vivir,  (entiéndase a un cierto grupo de escribas y fariseos) que no anteponían el buen comportamiento demandado por Hashem en su Torá, a las mismas enseñanzas legales de la Torá que ellos exigían de los demás cumplir.

Por tanto todo aquel que quiere enseñar Torá, estudiar Torá, debe primero anteceder a estas buenas acciones temor a los cielos, pues el principio de la sabiduría es el temor a Hashem.

Respecto de respetar "la transmisión de la Torá" y de respetar a los que la transmitieron, es sumamente importante que comprendamos que también es "ética" asumir que la Torá y sus explicaciones tienen un hilo conductor base dentro del Pueblo Judío, y que no podemos nosotros crear sistemas religiosos separados de esta base interpretativa, a pesar de que en ocasiones podamos no estar en armonía con el pensamiento de la tradición Judía actual, debemos sin duda alguna escuchar siempre lo que ellos quieren enseñar o lo que los judíos de siglos atrás enseñaron, con una altura de mira y madurez suficiente, entendiendo que tenemos al Mashiaj Yeshuá de nuestro lado y sus enseñanzas, que para nosotros vienen a completar lo incompleto, y en ocasiones a corregir lo incorrecto. Lo cual no es contrario a las enseñanzas del Judaísmo que han sido transmitidas desde siglos atrás, pues es una costumbre sumamente judía buscar la mejor interpretación de la Torá, lo cual nosotros hacemos a través de las enseñanzas de nuestro amado Mesías y sus emisarios. No obstante esto, hay una base en la transmisión de las enseñanzas de la Torá desde el Sinaí, contenida en la sabiduría de la Torá Oral, que no debemos ignorar. Como está escrito:

"¿Qué ventaja tiene,  pues,  el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios" (Romanos 3:1-2)

"Y vendrán muchos pueblos,  y dirán: Venid,  y subamos al monte de Hashem,  a la casa del Dios de Jacob;  y nos enseñará sus caminos,  y caminaremos por sus sendas.  Porque de Tsion saldrá la ley,  y de Jerusalén la palabra de Hashem" (Ieshayahu - Isaías 2:3)

El Rabino Shaul de Tarso enseña claramente que a ellos (Los Judíos) les fue confiada la palabra de Dios, basado por su puesto en la tradición de su pueblo y en lo que los profetas dicen, "que la Torá saldrá de Tsión",  esto significa que la recepción y transmisión de las sagradas escrituras tienen una base que se debe respetar y de la cual todos deben aprender sin ser soberbios. Mientras más aprendemos del pueblo Judío, del modo técnico de interpretación que ellos han aprendido, de las distintas interpretaciones de la Torá y las escrituras, más cerca estaremos de la luz y de la voluntad del Santo Bendito, sobre todo cuando sobre nosotros está la esencia del Mesías Yeshuá.

Es  un principio de ética de la Torá respetar lo que ha sido transmitido por las autoridades espirituales que nos han antecedido en el camino de la interpretación o comprensión bíblica. Esto implica que la persona debe señalar quien le enseño tal o cual cosa, pues eso es muestra del respeto que tiene por aquella persona que lo instruyo. El alumno debe siempre decir "Lo recibí de mi Rabino, o de mi Moré o bien: "Lo aprendí de tal persona o mi fuente es esta, para decir esto u esto otro", de esa manera comprendemos que hay respeto a la transmisión, y no existe el ánimo de crear un sistema separado de la fe nuestros Padres. También puede darse, que si su interpretación es original, es decir que no la recibió de persona alguna, por causa del respeto a sus autoridades, lo mencione, y cite las fuentes en las que se apoya para dicha interpretación.

En las cartas del Rabino Saúl de Tarso vemos claramente este principio ético respecto de la transmisión y recepción de las enseñanzas. Como está escrito:

"Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que el Mesías murió por nuestros pecados,  conforme a las Escrituras" (1Corintios 15:3)

"Os alabo,  hermanos,  porque en todo os acordáis de mí,  y retenéis las instrucciones tal como os las entregué" (1 Corintios 11:2)

Como podemos ver, el mismo Rabino Shaúl, quien goza de una eminencia interpretativa dentro del movimiento de judíos creyentes en Yeshuá de su época, asegura haber recibido enseñanzas que transmitió de la misma manera en que las recibió, y que al mismo tiempo, quienes recibieron dichas instrucciones las retienen tal cual les fueron entregadas. Esto refleja el gran nivel de madurez espiritual del Rabino Shaúl y el crecimiento espiritual de los creyentes de Corinto respecto de la recepción, retención y transmisión de las enseñanzas de la Torá en el Mesías Yeshuá.

“Sean prudentes en el Juicio”…

Esta es una advertencia para los Daianim (Jueces), para que no hagan juicios precipitadamente, y para que no cometan errores en sus apreciaciones por falta de información, pues podrían favorecer a una de las partes injustamente, por lo que se necesita sabiduría y prudencia para poder dar sentencias acertadas.

También tiene que ver con las capacidades que debe tener un Daian de Israel, cuando contempla que uno de los litigantes es realmente culpable, debe lograr la manera “prudente” de lograr que el engaño del litigante que a su juicio es culpable se dé a conocer.

Como lo hiciera en aquella ocasión el Juez y Rey de Israel Shlomo, con las mujeres que se habían presentado ante él por la disputa del niño, que ambas decían ser de su pertenencia. Donde el Sabio Juez de Israel Shlomo pude determinar quien era la que mentía a través de una sentencia muy inteligente.
La prudencia en el juicio, perfectamente puede traducirse en opiniones sobre otras personas ligeras y apresuradas, estas actitudes están reguladas por las enseñanzas de los emisarios de Yeshuá. Iaacob (Santiago) por ejemplo dentro del contexto del judaísmo de época, explica claramente a la comunidad que ninguno de ellos era juez de su hermano, y que por lo tanto, debían tener sumo cuidado con los juicios precipitados dentro de la Kahal de Yeshuá. Como está escrito:

“Hermanos,  no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano,  murmura de la ley y juzga a la ley;  pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.” (Iaacov – Santiago 4:11)

Lo que nos enseña, que las personas que no tienen la condición de Daian (juez) dentro de la comunidad de Yeshuá deben limitarse a no asumir ese rol, pues simplemente no son jueces sobre sus hermanos. Pues quien así hace, se convierte en juez de la Torá, es decir juzga la manera en la que su hermano se conduce guardando la Torá, y eso lo hace reo de condenación, pues tarde o temprano será probado en aquello que juzga a su hermano, y cuando el caiga, sus propias palabras lo acusarán. Como vemos en el siguiente versículo:

Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados;  he aquí,  el juez está delante de la puerta” (Iaacov – Santiago 5:9)

¿Quién es Juez que pueda juzgar dentro de la comunidad de Yeshuá? Sabemos que en la tierra de Israel había jueces previamente establecidos que podían juzgar cada situación dentro de la comunidad de Israel. Sin embargo, a causa de las persecuciones por el nombre de Yeshuá, las comunidades judías de creyentes en el Mesías, no podían presentar estas situaciones ante las autoridades tradicionales de Israel, por lo que serían otras las personas que pasarían a tomar el lugar de jueces dentro la comunidad mesiánica. Esto jueces eran, tal cual  sucedía en las naciones y pueblos de aquellos entonces, los gobernantes, los líderes de las comunidades, ellos eran los jueces autorizados para determinar sentencias sobre todo tipo de asuntos;  éticos, morales, doctrinales de sus comunidades, etc.

Tenemos el caso del congregante de la comunidad de Corinto, que no había sido juzgado por los líderes de la comunidad, a los cuales el Rabino Shaul de Tarso reprende por no haber tomado una actitud diligente respecto de la situación que se había vivido. Como está escrito:

“Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué,  no hay entre vosotros sabio,  ni aun uno,  que pueda juzgar entre sus hermanos” (1Corintios 6:4-5)

Por lo que los jueces de la comunidad de Yeshuá deben tener PRUDENCIA en sus sentencias, como lo dice la mishna que analizamos, y sobre todo diligencia y misericordia, pues está escrito:

“Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio” (Iaacov – Santiago 2:13)

Por otra parte “ser prudentes en el juicio” tiene que ver con la misión que cada persona tiene sobre sí misma. Cada uno de nosotros debe determinar si sus acciones deben ser llevados a cabo, o si debe cambiar su manera de conducirse. Somos jueces de nosotros mismos constantemente, ya que al juzgar las situaciones de este mundo, nos juzgamos a nosotros mismos, y por eso es que debe existir PRUDENCIA en el juicio:

“Por lo cual eres inexcusable,  oh hombre,  quienquiera que seas tú que juzgas;  pues en lo que juzgas a otro,  te condenas a ti mismo;  porque tú que juzgas haces lo mismo” (Romanos 2:1)

La importancia del Musar


El Pirkei Avot es un tratado de la Mishna que aparece en el penúltimo lugar siguiendo el orden de Nezikin en el Talmud. Contiene enseñanzas  de musar "ética" que fueron transmitidas por los jajamim (sabios) de Israel durante miles de años antes y durante el tiempo de la elaboración de la Mishna, por lo que no en este tratado no encontraremos explicaciones respecto de alguna mitzva especifica de la Torá, sino que como ya dijimos, enseñanzas relacionadas al buen comportamiento, buenos modales y conducta ética del judío que vive sujeto a las normas de las Torá de Israel.

Las palabras "Pirkei Avot"  (פרקי אבות), se traducen como "tratado de los Padres", pues los sabios de Israel son reconocidos como "Los Padres del mundo" pues todo sabio de Israel, desde Moshé en adelante (según Rashi) ha intentado hacer la labor de reprochar la conducta del pueblo, y esta noble ocupación les ha constituido en Padres para a los que recibieron sus. Como está escrito:

"hijo mío, cuida mis palabras" (Mishle - Proverbios 7:1)

Todo instructor de Torá que da sabios consejos a sus discípulos, es como si fuera el Padre de aquellos a los cuales instruye. Pues las palabras del instructor de Torá, no solo buscan informar a los discípulos, sino más bien formar sus vidas, para un crecimiento sano. Por lo que todo instructor de Torá, es un formador de almas y por lo tanto un Padre espiritual. Como está escrito en la Torá, respecto de nuestro Padre Abraham y su esposa Sara:

"Las almas que habia hecho en Harán" (Bereshit - Génesis 12:5)

Las enseñanzas de Abraham y Sara, para los siervos y siervas, de toda su casa, les había dado la condición de “Padres” de aquellas almas.

En otras palabras, quien entrega palabras de "musar" entrega herramientas tan profundas para la persona que las escucha, que luego su alma es considerada como nacida de nuevo a causa del poder de las enseñanzas de musar que recibe de su maestro, pues  quien encausa a su compañero por las sendas del bien es considerado como si lo engendrase. Por esta razón es que todos los Rabanim que se mencionan en este tratado son considerados "Padres" de quienes reciben sus consejos, de ahí el nombre de este tratado: "avot".

También está escrito: “La ley de HaShem es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de HaShem es fiel, que hace sabio al sencillo" (Tehilim - Salmos 19:7)

Las enseñanzas de la Torá tienen la capacidad de "convertir" el alma de la persona. Esto nos muestra, que el alma de todo ser humana necesita "perfeccionar" sus características éticas y espirituales, y esto solo es posible a través del poder de las enseñanzas de la Torá.

Las enseñanzas de "musar" son sumamente importantes más que cualquier otro estudio de la Torá, y eso es lo que aprendemos de Yeshuá el Mesías en sus muchas enseñanzas. Si notamos bien lo que nos enseñan los “evangelios”, veremos que en realidad Yeshuá no vino a cambiar la Ley Judía, sino más bien a dar énfasis en las exigencias éticas de la Torá, lo cual trajo como consecuencia que él recriminara a los intérpretes que olvidaron el centro ético de la Torá. Como está escrito:

“¡Ay de vosotros,  escribas y fariseos,  hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino,  y dejáis lo más importante de la ley: la justicia,  la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer,  sin dejar de hacer aquello” (Mateo 23:23)

Volviendo a la razón del nombre este tratado, en sentido literal "avot" significa "Padres", pero en el sentido del Talmud, representa categorías principales o fundamentales. Como por ejemplo los principios fundamentales que prohíben el trabajo (melaja) en Shabat, reciben el nombre de "Avot Melaja". Por su parte la palabra "Pirkei" que está en estado de semijut (constructo), es en realidad "Perakim" que significa "capítulos", por lo que "Pirkei Avot" significaría "Capítulos de los principios fundamentales".

Entendemos entonces que las enseñanzas de "comportamiento" son principios fundamentales para la vida de todo ser humano que busca agradar el Di.s de Israel, y servirle. Constantemente nuestro comportamiento está siendo probado, cuando estamos en el trabajo y se nos demanda una respuesta de verdad o mentira, cuando vamos en el autobús o en el metro tren y alguien necesita el asiento en el que vamos sentado, cuando somos seducidos por alguna tentación y el único que nos mira es Di.s, cuando tenemos un negocio por hacer que representa dinero para nuestro bolsillo a cambio de no ser honestos con los hombres, cuando podemos elegir hablar mal de alguien antes de callarnos, cuando el honor de una persona está en juego a cambio de nuestro propio honor.

Es así como en el comienzo del Pirkei Avot se escribe una Mishna que corresponde a otro tratado, específicamente al tratado de Sanedrín (cap 10). Donde leemos:

"Todo Israel tiene una parte en el mundo venidero, como está escrito: Y tu pueblo son todos Tzadikim, heredaran eternamente la tierra, son retoño de mis plantaciones, la obra de mis manos del cual glorificarse"

¿Por qué se acostumbro a establecer esta Mishna de otro tratado antecediendo a las mishnaiot del Pirkei Avot? El Midrash Shmuel, nos da una explicación: La persona al escuchar o leer las palabras de ética y reprimenda del Pirkei Avot, no debe desanimarse por no cumplir con todas las enseñanzas contenidas en este tratado, pues si la persona ha hecho el mejor de sus esfuerzos en guardar las palabras de está Torá, entonces sin duda alguna, tiene parte en el mundo por venir. Está Mishna tiene como por objetivo alentar a esa persona y enseñarle que cada uno del Pueblo de Israel tiene su parte en el mundo venidero, cuando cada uno ha hecho su parte delante del Eterno con todo su esfuerzo, aún si cada uno no cumpliera con todo lo que dice el tratado del Pirkei Avot, Hashem vería que realmente esa persona hizo todo lo que podía para cumplir con las palabras de este tratado y lo recompensaría con el regalo de la vida Eterna.

Esta explicación del Midrash Shmuel, tiene mucha relación con las palabras de nuestro amado Mesías Yeshuá, cuando enseño  que la obtención de la vida eterna es consecuencia un trabajo constante. Cabe señalar que el concepto de Olam Haba "Mundo Venidero" es el mismo concepto de "Vida Eterna" enseñado por nuestro amado Mesías Yeshuá. Como está escrito:

"Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro,  ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley?  ¿Cómo lees? Aquél,  respondiendo,  dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,  y con toda tu alma,  y con todas tus fuerzas,  y con toda tu mente;  y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido;  haz esto,  y vivirás" (Lucas 10:25-28)

"Y el que siega recibe salario,  y recoge fruto para vida eterna,  para que el que siembra goce juntamente con el que siega" (Juan 4:36)

"Trabajad,  no por la comida que perece,  sino por la comida que a vida eterna permanece,  la cual el Hijo del Hombre os dará;  porque a éste señaló Dios el Padre" (Juan 6:27)

Como vemos, todas estas expresiones: “Trabajad por la comida que a vida Eterna permanece” “El que siega y recoge fruto para la vida eterna” transmiten el mismo principio que vemos en la Mishna introductoria del tratado de avot.

Según nuestro amado Mesías, todos aquellos que desean entrar en la vida eterna, deben TRABAJAR y hacer el mejor esfuerzo en cumplir con la Torá que les ha sido asignada. Cumpliendo principalmente con todas las exigencias de ética contenidas en el libro de la Torá y en las enseñanzas de Yeshuá, sus apóstoles, complementando para una compresión más profunda aún, con las enseñanzas de ética de los sabios de nuestro pueblo Israel.

Por su parte en los escritos de los emisarios de Yeshua, hallamos los mismos principios de esfuerzo y trabajo, respecto de lo que cada persona debe hacer para heredar la vida eterna, lo que está en armonía con la Mishna introductoria del tratado de Pirkei Avot.
  
Como está escrito:

"Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu,  del Espíritu segará vida eterna" (Gálatas 6:8)

"Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad" (Romanos 2:7)

Como vemos: “el que siembra para el espíritu”, y “perseverando en bien hacer” son enseñanzas de los discípulos de Yeshuá, que están totalmente en armonía, con la explicación de porqué hallamos está Mishna en la introducción del tratado de avot. Ambas líneas comparten una misma idea judía respecto de obtención de la vida eterna: "El esfuerzo sincero y honesto, garantiza la vida eterna delante de aquel que todo lo ve y todo lo sabe"

Como dicen los Jajamim: "Ya que desde el cielo le exigen a cada uno que sirva al Bore Olam aprovechando el potencial de sus fuerzas y capacidades al máximo, ambicionando hacer todo lo que está a su alcance".

¿Que había en la inscripción sobre el letrero donde murió el Mesías?


Está escrito:

"Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: "Yeshua el Nazareno, el Rey de los judíos".Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Yeshua estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: "No escribas: "El Rey de los judíos", sino: "Este ha dicho: Yo soy Rey de los judíos. Pilato respondió: "Lo que he escrito, lo he escrito". (Iojanan - Juan 19:20-22)


"Yeshua el Nazareno, el Rey de los judíos" 

¿Que había detras de está frase que indomodo a los sumos sacerdotes? Maravillosamente el idioma hebreo nos trae la respuesta. En la imagen, vemos la "incomoda frase" en el idioma sagrado, el hebreo. si notamos bien, cada letra inicial de la frase, corresponde a una de las 4 letras del nombre del Eterno (Vea la foto, cada letra incial marcada con rojo). Por lo que la incripcion en el madero del Mashiaj es un acrostico del santo nombre de Hashem. Sin duda, esto no fue una mera casualidad, los lideres del Beit HaMikdash vieron esto, el sagrado nombre de Hashem dentro de la expresión: "Yeshua el nazareno, el Rey de los Judios"

Baruj Hashem!

¿Porque Yeshua es comparado con la serpiente en el desierto?

¿
¿Porque Yeshua es comparado con la serpiente en el desierto?

Esta escrito que el maestro dijo:

Juan 3:14: "Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado"

La palabra hebrea (נָחָשׁ)"najash" (serpiente) tiene valor numerico: 358 (vea la imagen)

Por su parte la la palabra (מָשִׁיחַ) "mashiaj" (mesias) tiene valor numerico: 358 (vea la imagen)

Esto nos enseña, que solo el Mesías es equivalente a la fuerza de la Serpiente, que simboliza el "Ietzer hará" (inclinación al mal), y que por lo tanto solo con la llegada del Mesías justo, podremos finalmente vencer al pecado que mora en nuestra carne.

Baruj Hashem!