sábado, 9 de abril de 2022

Parashat 28 / ¿Qué relación hay entre el ministerio sacerdotal y la purificación del metsorá?


Entonces el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho… y lo que quede del aceite que está en la mano del sacerdote, lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado. Así el sacerdote hará expiación por él delante del SEÑOR.

(Lev. 14:14, 18 LBLA)

¿Qué relación hay entre el ministerio sacerdotal y la purificación del metsorá?

En esta aliyá hay una similitud entre la purificación del metsorá y la consagración de un sacerdote. En Éxodo 29:20-21 está escrito: “Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, y sobre el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, y rociarás el resto de la sangre en el altar por todos los lados. Después tomarás de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y lo rociarás sobre Aarón y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos; y quedarán consagrados él y sus vestiduras, y también sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.” (LBLA)

La similitud entre estos dos textos nos enseña que después de ser resucitado, Yeshúa fue purificado e instalado en su ministerio sacerdotal en el cielo.

Esto concuerda también con la visión del profeta, como está escrito en Zacarías 3: “Entonces me mostró al sumo sacerdote Josué, que estaba delante del ángel del SEÑOR; y Satanás estaba a su derecha para acusarlo. Y el ángel del SEÑOR dijo a Satanás: El SEÑOR te reprenda, Satanás. Repréndate el SEÑOR que ha escogido a Jerusalén. ¿No es éste un tizón arrebatado del fuego? Y Josué estaba vestido de ropas sucias, en pie delante del ángel. Y éste habló, y dijo a los que estaban delante de él: Quitadle las ropas sucias. Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti tu iniquidad y te vestiré de ropas de gala. Después dijo: Que le pongan un turbante limpio en la cabeza. Y le pusieron un turbante limpio en la cabeza y le vistieron con ropas de gala ; y el ángel del SEÑOR estaba allí. Entonces el ángel del SEÑOR amonestó a Josué, diciendo: Así dice el SEÑOR de los ejércitos: "Si andas en mis caminos, y si guardas mis ordenanzas, también tú gobernarás mi casa; además tendrás a tu cargo mis atrios y te daré libre acceso entre éstos que están aquí . "Escucha ahora, Josué, sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan ante ti, que son hombres de presagio, pues he aquí, yo voy a traer a mi siervo, el Renuevo. "Porque he aquí la piedra que he puesto delante de Josué, sobre esta única piedra hay siete ojos. He aquí, yo grabaré una inscripción en ella"--declara el SEÑOR de los ejércitos-- "y quitaré la iniquidad de esta tierra en un solo día. "Aquel día"--declara el SEÑOR de los ejércitos-- "convidaréis cada uno a su prójimo bajo su parra y bajo su higuera."” (LBLA)

¡Qué grande es el misterio mesiánico!

Ketriel Blad

Parashat 28 Metzorá / ¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?

 


Esta será la ley del leproso en los días de su purificación 

(Lev. 14:2a LBLA)

¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?

El Talmud relaciona el Mesías con el metsorá – “el leproso”. En Sanhedrín 98b está escrito sobre el Mesías: “Los rabinos dijeron: Su nombre es “el estudioso leproso”, como está escrito (Isa. 53:4), Ciertamente llevó nuestras penas, y cargó nuestras tristezas: sin embargo, nosotros le consideramos como un leproso, herido de Dios y afligido.”

Esto nos enseña que hay una relación íntima entre la purificación del metsorá y el Mesías. Vamos a destacar algunos secretos de esta aliyá:

14:2, 10 – su purificación fue completada el octavo día – Antes de su muerte Yeshúa fue contaminado por la “lepra del pecado” del mundo en su alma y en su cuerpo. En el día de su resurrección, el octavo día, el día después del séptimo día semanal, fue purificado en los lugares celestiales.

14:3 – fuera del campamento – Yeshúa murió fuera de la ciudad y su purificación fue llevada a cabo en las esferas celestiales.

14:4-7 – dos avecillas vivas, una muere y la otra es soltada en campo abierto – Yeshúa muere y luego es resucitado para volar en campo abierto.

14:4,6 – madera de cedro – Yeshúa muere en un árbol colgado en un palo horizontal de cedro (probablemente).

14:4,6 – un cordón escarlata – Yeshúa fue vestido con un manto de escarlata antes de morir (Mat 27:28).

14:4,6 – hisopo – Un palo de hisopo fue llevado a la boca de Yeshúa cuando estaba muriendo (Juan 19:29).

14:5 – una vasija de barro – el cuerpo de Yeshúa era un vaso de barro.

14:5 – agua corriente – Yeshúa tenía que pasar por las aguas de la muerte (2 Sam. 22:17; Jon. 2:5)

14:6 – la avecilla viva fue mojada en la sangre – Yeshúa todavía lleva las marcas de la muerte en su cuerpo resucitado.

14:8 – lavará su ropa, se rasurará todo el cabello, se bañará en agua – Yeshúa tuvo que pasar por la tevilá (el bautismo) de la muerte (Luc. 12:50) para eliminar el pecado – simbolizado por la ropa sucia, el cabello infectado y la impureza ritual.

14:9 – el séptimo día – cuando Yeshúa todavía estaba en la tumba fue eliminado el pecado.

14:10-11 – en el octavo día fue declarado limpio y presentado delante del Eterno – el primer día de la semana Yeshúa fue declarado limpio y presentado como vivo delante de su Padre (Juan 20:17).

14:12 – ofrenda por la culpa – Yeshúa fue entregado al Eterno como una ofrenda por la culpa del mundo.

¡Bendito sea el Eterno por la muerte expiatoria de Yeshúa.

Ketriel Blad.

Parashat 28 Metzorá / 2 antídotos contra lashon hará



Con ayuda del cielo trataremos de entender esta Parashat que trata de una afección mortal para el hombre y traer para nuestra alma y cuerpo salud y paz. 

De esta parashá sobre las afecciones que le llegan a la persona de manera paulatina, primero en la casa, después en las vestimentas y finalmente en su propio cuerpo (Rambam, Tumat Tzaraat 16:10), aprendemos dos principios básicos. El primero es que de acuerdo con lo que está escrito (Mishlei 3:12): "El Eterno corrige a quien ama"; si le llegan sufrimientos a la persona, ella debe aceptarlos con amor y alegría y debe ver en ellos una señal de que Dios la ama, especialmente cuando se los acepta con amor, lo cual cumple con (Devarim 6:5): "Amarás al Eterno tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas".

El segundo principio es que la afección de tzaraat viene a ayudarnos a corregir el pecado (Tanjuma Metzorá 4). Cuando la persona ve que aparecen señales en su casa, en sus ropas o en su cuerpo, no puede desentenderse del tema sino que debe ir de inmediato al cohén para que le indique cuál es el camino de la teshuvá y la expiación para liberarse de su pecado. Si la persona no presta atención a las señales que Dios le envía, entonces abre para sí misma una puerta hacia el abismo, y seguirá cayendo hasta que se aleje completamente de ella la imagen Divina, quedando aislada y fuera del campamento.

A partir de esto podemos responder las preguntas que formulamos respecto a por qué la Torá dijo "Esta es la Torá del metzorá". Esto le advierte a la persona que debido a que su boca no estuvo ocupada con palabras de Torá, llegó a hablar de vanidades cayendo en lashón hará. Pero si se hubiera ocupado con palabras de Torá no habría llegado a hablar lashón hará ni rejilut.

Aquí se encuentra una reprimenda para la persona, que debe dedicarse durante toda su vida a las palabras de Torá para no darle a su boca la oportunidad de hablar lashón hará, porque ya hemos visto la gravedad del castigo para quien habla mal de su prójimo.

La Torá dice: "Será llevado al cohén" y no "irá al cohén". Esto nos enseña que en el momento en el cual la persona descubre que tiene la afección de Tzaraat se  lleva de inmediato al cohén sin esperar que ella misma decida cuándo le resulta cómodo hacerlo. Esto se debe a que cuando la persona descubre que tiene la afección en su cuerpo y sabe que debe presentarse ante el cohén para que establezca su veredicto, fácilmente puede llegar a hablar mal del cohén, diciendo, por ejemplo: "¿Quién es ese cohén para venir a decidir mi suerte?" Para evitar que caiga en estas palabras que solamente lograrán profundizar su pecado, se  lleva de inmediato sin darle oportunidad de decir nada contra el cohén. De hecho, esto es sólo en su beneficio, para que no profundice su pecado.

Podemos decir también que el hecho de que la persona sea llevada ante el cohén sin esperar que decida hacerlo por sí misma, viene a anular en ella la cualidad del orgullo. Como sabemos el orgullo es la madre de todos los pecados, y es uno de los factores que llevó a la persona a hablar lashón hará (Jafetz Jaim Shaar HaTevuná 14), porque cuando la persona se siente superior a su prójimo entonces llega a hablar mal del otro. Vemos que la Tzaraat no le llegaba a la persona de golpe sino de manera paulatina. Al comienzo las manchas aparecían en las paredes de su casa y en los utensilios, después salían en sus vestimentas y finalmente -si la persona no se despertaba y no volvía en teshuvá- las manchas aparecían en su misma carne (Rambam, Tumat Tzaraat 16:10). Esto le enseña a la persona que siempre debe observar lo que ocurre a su alrededor, porque cuando Dios le envía señales desde el Cielo es sólo para despertarla para que vuelva en teshuvá. Cuando la persona no está suficientemente despierta y no presta atención a las señales suaves que Dios le envía para despertarla a volver en teshuvá, entonces Dios no tiene más opción que enviarle decretos duros y malos con la esperanza de que estos tengan la fuerza de llevarla de regreso al camino correcto. La persona que habla lashón hará, debe despertarse de inmediato con respecto a su pecado en el momento mismo en el cual ve señales en las paredes de su casa y no esperar que las manchas se expandan hacia sus ropas y a su cuerpo. De esta parashá sobre las afecciones que le llegan a la persona de manera paulatina, primero en la casa, después en las vestimentas y finalmente en su propio cuerpo.

 Los rabinos enseñan que Hashem maldijo Tzaraat a alguien cuyo carácter es defectuoso por, por ejemplo, hablar mal de los demás o ser egoísta y también en este tratado esta la cura (Tratado Arajin 15b:16 15b;17). 

Talmud babli Efshar 15b:16 El rabino Ḥama, hijo del rabino Ḥanina dice: ¿Cuál es el remedio para quienes hablan un discurso malicioso? Si es un estudioso de la Torá, permítale estudiar la Torá, como se dice: "Una lengua relajante es un árbol de la vida, pero su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). Y la palabra "lengua" no significa otra cosa que lenguaje malicioso, como se dice: "Su lengua es una flecha afilada; habla engaño” (Jeremías 9: 7). Y la palabra "árbol" no significa otra cosa que la Torá, como se dice: "Para ellos es un árbol de la vida" (Proverbios 3:18). Y si es un ignorante, que humille su mente, como se dice: "Su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). En otras palabras, alguien que pervierte su lengua con lenguaje malicioso debe remediar su comportamiento cultivando un espíritu quebrantado y humilde.  

  Talmud babli Efshar 15b:17 El rabino Aḥa, hijo del rabino Ḥanina dice: Si uno ya ha dicho un discurso malicioso, no tiene remedio, ya que el Rey David, inspirado por el Espíritu Divino, ya lo ha cortado con el castigo de karet, como se dice: "Que el El Señor cortó [ karet ] todos los labios halagadores, la lengua que habla grandes cosas ” (Salmos 12: 4). Más bien, ¿cuál es su remedio de antemano, para que no venga a hablar malévolamente? Si es un estudioso de la Torá, que estudie la Torá; y si es un ignorante, que humille su mente, como se dice: "Una lengua relajante es un árbol de la vida, pero su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). Quien es humilde no vendrá a hablar mal de otro.   

  Este texto del talmud nos da dos medicinas para ese mal (lashón hará) para dos tipos de personas estas son: Si es un estudioso de la Torá, que estudie la Torá y si es un ignorante, que humille su mente porque quien es humilde no vendrá a hablar mal de otro.                       

 Estos dos concejos si los seguimos antes de que se manifieste la Tzaraat evitaríamos un dolor, que lo castiga en una etapa en la que estas fallas aún pueden corregirse.

 Dice la CARTA DE YA'AKOV A LAS DOCE TRIBUS EN LA DIÁSPORA.

  Perek 3: 5 al 18, Así también, la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero se jacta de grandes cosas. ¡Miren, cuán grande bosque se incendia con un fuego pequeño! 6 Sí, la lengua es un fuego, un mundo de perversidad [lit. maldad]. La lengua está así puesta en nuestros cuerpos [lit. miembros] y deshonra [contaminando] a todos los otros miembros [es decir, al cuerpo entero]. Prende el fuego de toda nuestra vida; y es encendida por el mismo Guei-Hinnom [Crematorio] . 7 Porque la gente ha domado y sigue domando todo tipo de animales: pájaros, reptiles y criaturas del mar; 8 pero ningún hombre puede domar su lengua; ¡es algo inestable [lit. incontrolable] y maligno, lleno de veneno mortífero [lit. y que causa la muerte]!  9 Con ella bendecimos a Elohim el Padre, y con ella maldecimos al prójimo, que está hecho a “imagen y semejanza de Elohím”. 10 ¡De la misma boca proceden bendición y maldición! Hermanos míos, no es correcto que las cosas sean de esta manera. 11 ¿Acaso es posible que de una fuente brote agua dulce y amarga por la misma abertura? 12 Hermanos míos, ¿puede un árbol de higos producir aceitunas [olivas]? ¿O una vid, higos? Tampoco de una fuente de agua salada brota agua potable [dulce] .  13 ¿Quién de entre ustedes es sabio y entendido? ¡Que lo demuestre con su buena manera de vivir [lit! buena conducta], con sus obras hechas en humildad que emanan de la sabiduría. 14 Pero si guardan en sus corazones celos amargos y ambición egoísta, ¡no se jacten y ataquen la verdad con mentiras!  15 Esta no es la sabiduría que viene de lo alto, por el contrario, es mundana [lit. terrenal] [42], apartada del rúaj [lit. natural, sensual], y parecida a shedím [demonios, ruajím raá]. 16 Porque donde hay celos y ambición egoísta [lit. contiendas], allí habrá falta de armonía [lit. desorden] y todo tipo de prácticas abominables [y perversas]. 17 Pero en cambio, la sabiduría que procede de lo alto es primero que todo: pura, después es pacífica, condescendiente [lit. tolerante, comprensiva], complaciente [dispuesta a razonar], llena de misericordia y de buenos frutos, sin parcialidad ni hipocresía. 18 Y los pacificadores que siembran semilla en Shalom, tienen una cosecha de justificación en Shalom.

  Ajim La conclusión final de este estudio es: Lashón Hará trae sobre nuestro cuerpo Tzaraat, pero hay dos medicinas preventivas para evitar su manifestación, una el estudio de la Toráh, dos la humildad. – Con esta fórmula controlamos lashón Hará y la cambiamos por lashón Kodesh.

Shabat Shalom

                                                           Rabino: Yosef Ben Abraham    

                                                                      Kehilah Beit haderej                      

                                                                         Maracaibo - Venezuela

domingo, 3 de abril de 2022

Parashat 28 Metzora - Procurando Un Corazon Puro

 


Rab Yosef Barel - el hablar como instrumento de Unidad - Parashat Tzriá Metzorá

 






Parasha 28 Metsorá 5774 - ¿Que relación hay entre estado de nida y la muerte?


COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LA TORÁ
Parashá 28 Metsorá 5774
Levítico 14:1 – 15:33 

¿Qué relación hay entre el estado de Nida y la muerte? 

Esta semana continuamos con el estudio de nuestra bendita Torá, en la Parasha Metsora (El que tiene tsaráat), donde se nos habla acerca de las leyes de purificación del hombre con tsraat, leyes concernientes a la purificación de una casa con tsraat, leyes concernientes a estado “tame” (impureza) del hombre con emanación de flujo, emanación de semen, y todo lo relacionado con las leyes concernientes al estado de impureza menstrual de la mujer. 

¿Qué es el estado de nida? 

Ahora bien ¿Por qué razón, la Torá de Hashem, bendito es él, viene a tratar temas de esta índole, que es lo que podemos aprender de esta experiencia femenina, que nos podría enseñar Hashem de todo esto? 

Leemos en la bendita Torá: 

“Cuando una mujer tenga flujo, si el flujo en su cuerpo es sangre, ella permanecerá en su estado impureza menstrual por siete días; y cualquiera que la toque quedará impuro hasta el atardecer.” (Levítico - Vayikra 15: 19-24) 

El tiempo de la menstruación de la mujer, en hebreo es conocido como “nida”, que tiene varios significados, entre los cuales esta: “Separar” “inmundicia”, etc. 

Llama mucho la atención que la palabra “nida” pueda traducirse por “separar”, dado que en realidad lo que Hashem busca entre un hombre y una mujer es que logren la perfecta unidad y no la separación. Sin embargo podemos comprender que está separación que se produce entre un hombre y una mujer en el tiempo de la “nida” es para efectos de una mujer unión espiritual, dejando de lado la unión física de los cuerpos. Sin embargo, hay enseñanzas contenidas en estas leyes mucho más profundas. 

Según la Torá, el mandamiento consiste en que el hombre no debe tocar a su mujer durante todo el periodo de nida de siete días. ¿Cuándo se comienza a contar? Desde el mismo día en que ella comenzó a manchar con su sangre, ese día es el día uno. La hora del día en que esto ocurra no importa para efectos de contar el día. Si hallo la mancha de sangre antes del atardecer, aun de día, ese es el día 1. Si hallo la sangre después que se oculto el sol y salieron 3 estrellas, ese es el día 1. Por lo que la mujer deberá contar 7 días completos desde este momento en que vio la mancha de sangre, para, pueda purificarse a través de un baño ritual, que la purificara y le permitirá unirse nuevamente con su esposo en la noche del día 8. 

Los rabinos enseñan, colocando un cerco a la Torá, que la mujer no debe unirse al marido en el octavo día, sino que en el día numero 15. Esto se debe a que la pena por unirse íntimamente en el periodo de la nida es muy grave, por lo que los Rabinos aseguran sus almas, sumando 7 días al estado de nida común de la mujer, debido a los casos donde la mujer después de los 7 días, sigue con su estado de menstruación por varios días más. 

Debido a esta razón es que es tan serio, que un hombre se una a su esposa, estando en estado de nida, pues la Torá nos dice que “será cortado” de su pueblo, o de raíz espiritual, el que tal hiciere: 

Como está escrito en Levítico 18:19: 

“Y no te acercarás a una mujer para descubrir su desnudez durante su impureza menstrual (nidá).” 

En Levítico 20:18 está escrito: 

“Si alguno se acuesta con mujer menstruosa y descubre su desnudez, ha descubierto su flujo, y ella ha puesto al descubierto el flujo de su sangre; por tanto, ambos serán cortados de entre su pueblo.” 

En Ezequiel 18:5-6 está escrito: 

“Pero el hombre que es justo, y practica el derecho y la justicia, y no come en los santuarios de los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su menstruación” 

En Ezequiel 22:10 está escrito: 

“En ti se ha descubierto la desnudez del padre, en ti han humillado a la que estaba impura por su menstruación.” 

La separación entre un hombre y su mujer 

Esto nos muestra que dentro del periodo de la menstruación hay todo un mundo espiritual de desconexión entre el hombre y la mujer, que debe ser asumido y respetado con gran seriedad. El Rab Shaul habla en varias de sus cartas, sobre el no servir a Hashem con impurezas: 

“Los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Efesios 4:19) 

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3:5) 

La “impureza” de la cual habla el Rab Shaul, bien podría tratarse de la unión intima de un hombre y una mujer en el tiempo de Nida. Esto lo sabemos debido a la rigurosidad con la que Shaul trata el asunto “de impureza”, ya que según la Torá, quien se une íntimamente en tiempo de nida, es punible con la pena de ser cortado de la raíz espiritual y divina que lo sostiene. La impureza en sí misma no es pecado, lo que es pecado es intimar en momentos donde el cuerpo de la mujer está en estado de impureza. Aprendemos por lo tanto que la separación temporal de los cuerpos es voluntad de Hashem, como está escrito: 

“En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento” (1Corintios 7:1-6) 

El periodo de la “nida” es el momento ideal para que el hombre y la mujer se ocupen en la oración, el ayuno y el estudio de las escrituras. Como ambos están seguros que ni el uno ni el otro requerirá de su compañía intima, pueden tranquilamente dedicar de forma más profunda sus vidas a la búsqueda del rostro de Hashem. 

La separación en el tiempo de nida de la mujer, benefician mucho al matrimonio: Primero porque se crea una relación de amistad más profunda en la pareja pues hay mucho más tiempo para conversar de temas espirituales ya que ambos están dedicados de manera intensa en la búsqueda del rostro de Hashem, y segundo porque la abstinencia, despertara los mismos sentimientos que ambos vivieron la primera noche de bodas. 

Esto también nos enseña que la “relación íntima” no debe ser un constante desahogo de las pasiones del varón, sino que debe existir un mutuo acuerdo y consentimiento. Es bueno esperar a la esposa, y es bueno dar tiempo y espacio a la espontaneidad. Sin embargo, la mujer y el hombre, deben procurar cumplir el deber conyugal, con tal de no crear situaciones de tentación para el uno o el otro, y que Satanás no los tiente a causa de su incontinencia. 

La separación dentro de la comunidad 

Aprendemos que la separación entre un hombre y una mujer para efectos espirituales, produce mucha bendición. Si hablamos de comunidad, es una buena regla que los hombres nunca toquen a las mujeres, excepto sus esposas, sus hijas y sus madres. Es sabio evitar el tacto entre hombres y mujeres, como está escrito en 1 Corintios 7:1: 

“En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer.” 

“A las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza” (1Tesalonicenses 5:2) 

La relación entre un hombre casado o soltero, y una mujer casada que no es su esposa, o una mujer soltera, debe ser sumamente cuidadosa. El varón debe respetar a las ancianas como a madres, y a las jóvenes como a hermanas. No es correcto que el varón corrija a una mujer dentro de la comunidad de forma directa, si algo ve en ella, debe acercarse al esposo, al Padre en el caso de la soltera, y en falta de los dos, al Rabino, Roe, More de la comunidad, quien sabrá cómo proceder. La relación de pureza comienza por “no tocar” a las demás mujeres, el limite podrá ser fijado según la costumbre de la comunidad. Sin embargo, como dice el Rab Shaul: “Bueno es para el hombre, no tocar mujer”. Ahora bien, el hombre no solo no debe tocar, tampoco debe mirar, ni hacer comentarios sobre las características, ni vestimentas de una mujer de la congregación. Respetar los estados de “separación” propuestos por las escrituras, van mucho más allá del solo “no tocarse”. Cuando el varón comienza a ver solo por su vida espiritual, la de su esposa, e hijas, antes que fijarse en las demás mujeres que no son su esposa e hijas, podrá lograr una verdadera madurez espiritual y obtener las bendiciones de la separación entre varones y mujeres. 

Otro pasaje interesante que nos habla de los límites que deben existir entre varones y mujeres en la vida y en la comunidad de Yeshuá, es el siguiente, que podría mal interpretarse: 

“Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias del Mesías” (Romanos 16:16) ver además: (1Co_16:20; 1Th_5:26; 1Pe_5:14). 

No es bueno que los varones, por razones lógicas de separación besen a las mujeres al saludarse o al despedirse, eso podría convertirse en un habito que arrastraría problemas con el Ietezer Hara de las personas, y también se crearían malos entendidos, como cuando dos jóvenes abusan de su amistad y buscan traspasar la línea del respeto, sin haber adquirido un compromiso ante Hashem. El verso donde el Rabino Shaul invita a los hermanos a saludarse con un beso santo, no alude al saludo de un hombre a una mujer, sino que al saludo entre los varones de la comunidad. De hecho, el saludo Judío es: “un beso en cada mejilla del varón” y el saludo a una dama, se limita a un gesto de cortesía y a una palabra de bendición: “Shalom”. Un Rabino tan ortodoxo como Shaul no habría jamás dado lugar a la carne dentro de las congregaciones de Yeshua. 

Nida un estado de purificación por muerte 

El estado de “tamé”, impureza ritual, es producido en el hombre o la mujer por tener algún tipo de contacto con la muerte. El cuerpo humano es la fuente principal de impureza ritual. Es por esta razón que la mujer en su estado de “nida” produce una separación con la vida que le rodea, (hijos, esposo). Cada vez que la mujer expulsa de su cuerpo un ovulo de sangre, que no se convirtió en vida, que era un potencial niño o niña, se desconecta del mundo de la vida, lo cual su estado de menstruación la conecta de inmediato con la muerte y eso la vuelve ritualmente impura, para efectos de acercarse al Mishkan a Beit HaMikdash. 

Por lo que estado de impureza de la mujer, obedece a que ella se purificara en esos 7 días de la vida que fue dejada a través de su cuerpo. 

El mundo en estado de nida 

El mundo en el que vivimos entro en un estado de nida, es decir de separación, apenas el hombre peco y entro la muerte, y por lo tanto se hizo una SEPARACIÓN entre Dios y los hombres. 

La mujer en estado de nida representa a todo el linaje humano, pues a través de ella todos existen. El Rab Shaul llego a escribir: “Por un hombre entro el pecado y la muerte” y también escribió: “Por cuanto todos pecaron están destituidos de la gloria de Hashem” la muerte (producto del pecado) nos mantiene en un constante estado de nida, de separación de Hashem. 

Debido a esto, que todos están muertos en sus delitos y pecados, es que Hashem se encuentra separado de este mundo. Yeshua nuestro amado Mesías dijo: “Di.s es Di.s de vivos y no de muertos”, lo cual muestra que él se revela solo mediante la vida, pues la muerte provoca una separación entre él y los hombres. Yeshua también dijo: “esta es la vida eterna, que te conozcan a ti el único Dios verdadero” Para que el mundo salga de su estado de nida, debe conocer al Dios verdadero, y a Yeshua a quien él ha enviado. 

El periodo de purificación de nida de la mujer dura 7 días. Cada día son mil años, como está escrito: “Porque para ti un día es como mil años”. Estos siete días representa la edad en que el mundo demorara en purificarse de su estado de separación, siendo el día 7, el día más cercano a la purificación final y el más glorioso de todo esta semana milenial. 

En el libro de apocalipsis está escrito que Dios aborrece la muerte, y que ella es su enemiga: 

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda (Apocalipsis 20:14) 

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron (Apocalipsis 21:14) 

Como podemos ver, la muerte será eliminada, y esto ocurrirá en el día octavo, después del gobierno del Mesías, la corona o final de su reino traerá consigo la eliminación final y total de aquello que nos separaba de Dios. La muerte no existirá más y por ende la unión y relación constante entre la creación y el Creador será plena, y con ello, las primeras cosas habrán pasado, para dar inicio a un ciclo nuevo de eternidad y vida, del cual poco y nada sabemos. 

Yeshua y la muerte 

Paradójicamente, Hashem uso la muerte a su favor, para que a través de la muerte del Mesías todos nosotros pudiéramos hallar vida y unirnos con el Creador, como está escrito: 

“En su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él” (Colosense 1:22) 

“Pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Yeshua el Mesías, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2 Timoteo 1:10) “Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Yeshua, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (Hebreos 2:9) 

Teniendo fe plena y obediente en los méritos de Yeshua, podemos a través del cumplimiento de cada mandamiento de la Torá, unirnos con Hashem, y encontrar esa vida que nos une a él, pues la muerte que por el pecado nos separaba de él, y nos ponía en un estado de nida, ya ha sido vencida, por aquél en el cual no se halló pecado alguno. 

Shavua Tov (Buena Semana)

sábado, 2 de abril de 2022

Parasha 28 Metsorá 5780 / El Mesías Leproso



COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LA TORÁ
Parashá 28 Metsorá
Levítico 14:1 – 15:33

EL MESÍAS LEPROSO

Shabat Shalom Javerim: 

בס״ד - Bs”D – con la ayuda del cielo - estamos estudiando esta semana la parashá Metsorá ( “el que tiene tsaráat”.).  En esta oportunidad me gustaría que pudiésemos comentar el siguiente versículo de nuestra bendita Torá:

“Esta será la ley del leproso en los días de su purificación. Será llevado al sacerdote” (LBLA) (Levitico/Vayikra 14:2)

Según leemos en nuestro versículo, la persona que estaba afectada de tsaráat, debía presentarse delante del cohen, en el día de su purificación, para ofrecer las ofrendas correspondientes, y que finalmente fuera expiado por su pecado que lo llevo a esa condición. En virtud de este versículo, y de lo que leemos en el evangelio de Mateo, cuando Yeshua sana a un “metsorá”, se puede deducir que en la tierra de Israel (si fuera de ella) nunca se había dado el hecho de que una persona lograra presentarse delante del cohen el día de su purificación, ¿Cómo lo sabemos? Se puede deducir del siguiente relato del evangelio de Lucas:

“Entonces los discípulos de Yojanán le informaron de todas estas cosas. Y llamando Yojanán a dos de sus discípulos, los envió al Señor, diciendo: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro? Cuando los hombres llegaron a él, dijeron: Yojanán HaMatbil nos ha enviado a ti, diciendo: "¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?" En esa misma hora curó a muchos de enfermedades y aflicciones, y malos espíritus, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo él, les dijo: Id y contad a Yojanán lo que habéis visto y oído: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia la buena nueva. Y dichoso es el que no se escandaliza de mí.” (Lucas 7:18-23)

La respuesta de Yeshua, ante la duda de Yojanan de si él era el Mesías, fue: “los leprosos quedan limpios”, en entre otras grandiosas señales que hacía., Yeshua le está diciendo a Yojanan, que él es el que “había de venir”, ya que aquello que no había sucedido antes, estaba sucediendo; los leprosos quedaban limpios y podían presentarse ante el cohen, tal como lo requería la Torá, esa era una señal de que él era el Mesías enviado de HaShem, pues con él Yeshua esta parte de la Torá se estaba cumpliendo al pie de la letra. Al parecer, no hubo una época en Israel donde sanasen más personas de tsráat, como lo fue en los tiempos en que Mashiaj Yeshua estuvo en medio de ellos, y es que es evidente que ese fue el ministerio de Yeshua: “sanar a los enfermos, rescatar a las ovejas perdidas de Israel”.

Tenemos este otro pasaje interesante:

“Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Entonces Yeshúa le dice: Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moshé, para que les sirva de testimonio a ellos.” (Mateo 8:3-4)

Tal como leemos, Yeshua extiende su mano y toca a este israelita metsorá, provocándole un milagro que lo limpia, y al instante le dice que se presente delante del cohen, tal cual lo ordena la parashá de esta semana. Pero lo más interesante del pasaje, está al final del versículo donde dice: “PARA QUE LES SIRVA DE TESTIMONIO A ELLOS” ¿A quiénes? A los cohanim. Lo cual es una evidencia más de que antes de la llegada del Mesías Yeshúa a Israel, no se habían presentado ante el cohen personas limpias de tsaráat, para presentar las ofrendas requeridas en la Torá. Y es por esa razón que: “para testimonio de ellos”, Yeshua envía a este israelita a fin de que los cohanim creyesen en que él era Mesías de HaShem.

Con el pasar del tiempo, este testimonio que recibieron muchos cohanim, de muchas personas limpias de tsráat, por mano del Mesías, provoco un impacto fuertísimo en ellos, que les llevo creer y obedecer la fe del Mesías Yeshua, como está escrito:

“Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.” (Hechos 6:7)

¿El Mesías Leproso?

En la guemará, en sanedrin 98b – se preguntan: ¿Cuál es el nombre del Mesías?  Y se responde, entre varias respuestas: “el estudioso leproso”. De aquí que nace la idea de un Mesías Leproso. Lo cual no está para nada alejado de lo que dicen las escrituras. El Mesías recibe este titulo dado que él lleva la carga de nuestros pecados, como está escrito en Isaías 53:4: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Y es que, en realidad, todo lo que Yeshua hacia cumpliendo su ministerio era sanar a enfermos del alma, lo cual traía como resultado la sanidad de sus cuerpos, cumpliendo así extraordinariamente lo dicho de él en todo el capitulo 53 de Isaías. Y no solamente en su vida, si no que cuanto más con su sufrimiento y muerte, a través de la cual nos salvó.

Bendito sea su nombre para siempre.

אברהם בן יעקב 
Año Hebreo 5780 

Parashat 27 Tazría / ¿Quién juzgara al sacerdote?


 y si se extiende en la piel, el sacerdote lo declarará inmundo: es infección. Pero si la mancha lustrosa permanece en su lugar y no se extiende, es sólo la cicatriz de la úlcera; el sacerdote lo declarará limpio.

(Lev. 13:22-23 LBLA)

¿Quién juzgará al sacerdote?

El sacerdote tiene una responsabilidad muy grande. En sus manos está la capacidad de hacer ritualmente limpia o impura una persona afectada por algo semejante a tsaráat. En el texto de la Torá no aparece la palabra “declarar” en relación con la declaración de ser limpio o impuro una persona. La Torá dice literalmente que el sacerdote puede hacer limpio – tiher,טהר  – o hacer impuro – timé, טמא – una persona. Por su puesto lo hacer por medio una declaración, pero la Torá no lo dice sino enfatiza de esta manera la enorme autoridad que tiene el sacerdote para hacer pura e impura una persona. Así que no es la plaga en sí que hace impura la persona afectada o la ausencia de la plaga que hace pura la persona, sino el sacerdote. ¡Qué grande autoridad hay en las manos del sacerdote en cuanto a esta plaga!

Si él no administra bien su autoridad será capaz de arruinar la vida social de una persona puesto que el que era declarado impuro por causa de esa plaga tenía que vivir fuera de la sociedad, fuera del campamento, como está escrito en Levítico 13:45-46: “En cuanto al leproso que tenga la infección, sus vestidos estarán rasgados, el cabello de su cabeza estará descubierto, se cubrirá el bozo y gritará: ¡Inmundo, inmundo! Permanecerá inmundo todos los días que tenga la infección; es inmundo. Vivirá solo; su morada estará fuera del campamento.” (LBLA) Y en Números 5:2-3 está escrito: “Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, a todo el que padece de flujo y a todo el que es inmundo por causa de un muerto. Echaréis tanto a hombres como a mujeres; los echaréis fuera del campamento para que no contaminen su campamento, donde yo habito en medio de ellos.” (LBLA)

El que haya recibido mucha responsabilidad también tendrá un juicio más severo. En el caso de una equivocación por negligencia el sacerdote será responsable ante la Corte Celestial del daño que ha causado al hacer limpia o impura una persona sin que lo sea.

Si has sido injustamente tratado por las autoridades, clama al Eterno por justicia y deja lugar al juicio del Eterno y no tomes la venganza en tus propias manos. Sólo harías más daño.

Bendiciones,

Ketriel Blad.

Parashat 27 Tazría / Concibió


Trataremos de traer luz a través de dos eventos escritos en esta Parashat tomando interpretaciones de los sabios de nuestro pueblo para enriquecer nuestra vida diaria, el primero cuando la mujer da a luz un hijo varón y segundo la aparición de la afección de lepra.

Primero.

"Y le dijo el Eterno a Moisés: "Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando una mujer conciba y dé a luz a un varón, será impura durante un período de siete días, como durante los días de su flujo menstrual será impura. Y al octavo día será circuncidado el prepucio (del niño) y ella permanecerá durante treinta y tres días purificándose de su sangre. No tocará nada sagrado y no entrará al santuario hasta que se cumplan los días de su purificación. Si ella da a luz a una niña será impura durante dos semanas, como durante su período de menstruación y sesenta y seis días permanecerá purificándose de su sangre" (Vaikrá 12:1-5).

Cuando la mujer da a luz a un varón, queda impurificada durante siete días y al octavo se celebra la ceremonia del Brit Milá con gran alegría. Los siete días de impureza aluden a los setenta años de vida que le fueron otorgados como tiempo de vida, mientras que cada año más que se vive se considera un agregado y un regalo especial que recibe la persona. Esto representa al octavo día que viene después de siete días de impureza y que es un número que se encuentra por encima de la naturaleza. Esto nos enseña que la persona debe vivir sus setenta años con pureza y santidad y además ser meritorio del octavo día, es decir, vivir por muchos años más de lo natural (Maharal Jidushei Agadot Nedarim 31b). Se debe organizar la ceremonia del brit milá, cuyo propósito es quitar el prepucio que representa a los deseos mundanos que molestan a la persona y que no la dejan servir a Dios como se debe. Cuando la persona quita el prepucio al octavo día y se esfuerza por alejar a los deseos materiales durante toda su vida, entonces se hace meritorio de que Dios le dé una buena y larga vida sobre la tierra.

Otro punto que debemos resaltar es que los días básicos de impureza que indica la Torá para el nacimiento de una niña o de un varón, juntos suman veintiuno, que es el valor numérico del Nombre de Dios E-heié.

Los libros de Kabalá explican que cada Nombre de Hashem expresa cierta creación que recibió ese nombre. Por ejemplo, el Nombre Sha-dai surgió cuando Hashem completó la creación del mundo y le dijo a Su mundo "dai" (suficiente). Pero el Nombre E-heié es el Nombre principal de Dios y expresa la presencia permanente de Dios en el mundo. (La traducción literal de este Nombre es "Seré"). Antes de que Hashem creara el mundo solamente existía este Nombre y no había nadie más que Dios. De acuerdo con las diferentes cosas que Dios fue creando, se fueron formando también sus diversos Nombres, los cuales describen a Sus creaciones.

Segundo.

La enfermedad de la Lepra

"El Eterno habló a Moshé y a Aharón para decir: si una persona tuviese en la piel de su carne una mancha clara, una mancha blanquecina o una mancha brillante y se convirtiese en afección de lepra en la piel de su carne, deberá ser llevada ante Aharón el Cohén o a uno de sus hijos, los Cohanim” (Vaikrá 13:1-2)

Sabemos que la afección de la lepra aparece como consecuencia del pecado de Lashón hará (Arajin 15b). Como dice la Torá (Bamidbar 12:1-10), Miriam, la hermana de Moshé, se vio afectada con lepra por hablar Lashón hará de su hermano cuando éste se separó de su esposa Tzipora. Miriam tenía intenciones puras y no quiso decir palabras ofensivas. Pero de todas maneras fue castigada. Con más razón es castigado quien habla de manera ofensiva y con mala intención.

Esta enfermedad no aparece directamente sobre el cuerpo de la persona. Primero se ven manchas sobre las paredes de la casa y si la persona no corrige sus malos actos las manchas se extienden sobre los utensilios que hay dentro de la casa. Si esto tampoco logra despertarla para arrepentirse, entonces las manchas pasan a su ropa y finalmente a su piel y a su cuerpo (Rambam Tumat Tzaraat 16:10). Este avance paulatino nos enseña que Dios conduce con misericordia a Sus creaciones. Él no se apura a castigar a sus hijos, sino que primero trata de despertarlos con cosas alejadas, para no provocarles daño. Pero si no se presta atención a Sus advertencias, entonces la afección de la lepra sigue acercándose cada vez más. Dios es paciente y misericordioso y no se apura a castigar a los pecadores. Por el contrario, siempre busca abrirles una nueva puerta por la que puedan salir, despertándoles pensamientos que los lleven al arrepentimiento y a corregir sus malos actos.

La enfermedad de lepra nos enseña algo muy importante. Al principio ésta aparece sobre las paredes de la casa, como manchas pequeñas. Pero cuando la persona no reacciona a las señales que Dios le da, puede llegar a ser alejada totalmente del campamento durante un largo período de tiempo hasta que se arrepienta totalmente de sus malos actos. Podemos concluir que cuando la persona no recapacita sobre su accionar puede seguir cayendo más y más bajo. A veces la persona comete una pequeña transgresión. Si no la corrige rápidamente puede acostumbrarse a ser un transgresor y seguir bajando hasta terminar sumergido en un pozo profundo.

Por eso la persona debe revisar y recapacitar acerca de sus actos cada día y apurarse a corregir los errores que cometió en ese día, para que esos pecados no se arraiguen y no se vuelvan parte de su personalidad.

Existe una interesante conexión que explica la yuxtaposición de las parashiot Sheminí y Tazría. Si prestamos atención veremos que la última letra de la palabra Sheminí y la primera letra de la palabra Tazría forman iud-taf, que tiene el mismo valor numérico que la palabra "Kadósh" (santo). La primera y última letra de la palabra "Tazría" forman "et" (momento), de lo cual se aprende que la persona debe fijar momentos de estudio de Torá para santificarse y alejarse del pecado. Cuando la persona fija tiempos para acercarse a Dios y los dedica por completo a esta meta, tiene el mérito de elevarse y santificarse y recibe una ayuda especial del Cielo para no caer en el pecado, ni siquiera en el grave pecado de Lashón hará.

Cuando la boca está ocupada en el estudio de la Torá, no tiene tiempo para tonterías que siempre terminan llevando a hablar Lashón hará. De esta forma la ganancia es doble: la persona se acerca a Dios y también conserva su santidad al no hablar Lashón hará.

También podríamos formular una pregunta: ¿Por qué hashem escogió la lepra y no escogió otro castigo?

Cuando hay pecados ocultos hashem termina castigándoles públicamente Ivrim 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Cuando alguien habla lashon hará lo hace así (susurrando que nadie escuche) hablando de boca a oído Hashem lo castigará en público con lepra u. Otra enfermedad. Ojo cuidado con la boca.

Eclesiastés 12:14 Porque Hashem traerá toda obra a juicio, el cual se hará sobre toda cosa oculta, buena o mala.

Hiller 8:17 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de venir a luz.

Matityah 10:26 Así que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse.

Matityah 12:36-37 Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Miqueas 6:13 Por eso yo también {te} haré enfermar, hiriéndote, asolándote por tus pecados.

Hiller 12:3 Porque lo que han hablado en la oscuridad, será oído en la luz [del día], y lo que hayan susurrado a puertas cerradas, será proclamado en las azoteas

Rabino: Yosef Ben Abraham

Kehilah Beit Haderej

Maracaibo - Venezuela

Parashat 27 Tazría - Cuidandonos del Tzarat.

 


Aliyot Levítico 13:18-23           13:24-28

Lepra: Tzaraat

Tzaraat: Enfermedad que ataca a las personas, vestimentas y casas con el fin de que el individuo reaccione frente a faltas espirituales.

Posibles causas Tzaraat

Lashon hará: Lengua mala

Numeros 12:1-16

“¿Por qué pues, no tuviste temor de hablar en contra de mi siervo Moisés?”

“Entonces la ira de Hashem se encendió contra ellos; luego se fue. Tan pronto la nube se apartó del mishkan, Miriam se llenó de tzaraat”

·         Miriam y Aaron murmuraron en contra de Moshe y el Eterno envió tzaraat a Miriam.

Nuestros sabios de bendita memoria nos enseñan que cada palabra que deja nuestra boca se graba en el cielo, por lo tanto, debemos procurar alejarnos de aquellas costumbres que nos alejan de la santidad del Rey.

Debemos darnos cuenta de que una vez que pronunciamos una palabra esta no se evapora en el aire, por lo tanto, debe ser tomada con seriedad.

Otro ejemplo:

2 cronicas 26:16-23

“Pero cuando se hizo fuerte, su corazón se enalteció para su ruina, porque se revelo contra Hashem su Dios, entrando al templo de Adonay para quemar incienso sobre el altar……”

“Entonces el rey Uzías quedo Metzorah (leproso, Tzaraat) hasta el día de su muerte.”

Tenemos el ejemplo del rey Uzías quien su corazón se enalteció, usurpó un rol que a el no le correspondía dentro del templo, fue arrogante soberbio y desprecio a los demás por lo que el Eterno envió para el Tzaraat.

2 Timoteo 2:15

 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

El estudio de la torah nos hace prevenir el lashon hará, la torah es el antídoto en la cual encontramos sabiduría… el libro de proverbios nos dice que el principio de la sabiduría es el temor a Adonay… de esta manera en base a sus mitzvot nos alejaremos de la arrogancia, la soberbia, de hablar mal de nuestros hermanos y lograremos así ser aceptos por nuestro Rey Eterno.

Shabat Shalom.

Hector / Temuco.