viernes, 21 de diciembre de 2018

Parasha Vayeji - Año 5779 / Comentario de la porción semanal de la Torá



COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LA TORÁ
פרשה ויחי 
Parashá n° 12 Vaiejí (“y vivió) / Bereshit-Génesis 47:28 – 50:26

Shalom Javerim (amigos):

Esta semana estudiamos la porción “vaieji” “y vivió. En esta oportunidad quisiera comentar el siguiente pasuk (versículo). Cuando Yaacov estaba por morir, tomo en sus brazos y piernas a los dos hijos de Yosef; Efraim y Menashe a los cuales bendijo de la siguiente manera:

Leemos en nuestra sagrada Torá:

 Que el ángel que me libra de todo mal, bendiga a estos jóvenes” (Bereshit/Genesis 48:16)
¿Qué es lo que dirías a tus nietos, e hijos antes de morir? ¿Con que palabras terminarías tus días en este mundo para ellos?  Las palabras de Yaacov nos muestran la importancia de tener presente siempre, a pesar del pasado, y del futuro lleno de dudas, que siempre está ahora presente para nosotros la providencia y supervisión divina.

La expresión: “Que el ángel que me libra” está dicho en tiempo presente, y eso a pesar de que él está a punto de morir. Porque incluso en las últimas horas de vida una persona que tiene presente a HaShem en todos sus caminos, sabe que la supervisión divina está presente y es real, como si estuviera en la plenitud de su juventud.

Notemos que la porción semanal comienza diciendo: “y vivio Yaacov” para de inmediato pasar a decirnos “Los años de su vida fueron 147” Mostrándonos así que hasta en el último respiro de la vida de Yaacov, estaba presente para Yaacov: “el ángel que me libra de todo mal”. Lo cual debe interpretarse como la supervisión particular e individual que él gozo todos los días de su vida. Es decir, Yaacov sabia y tenía conciencia que finalmente su vida fue en realidad producto de la intervención divina activa.

¿Cuánto es lo que nosotros sabemos respecto de la intervención individual de HaShem en nuestras vidas, lo logramos notar a diario?

Si volvemos más atrás en la vida de Yaacov recordaremos las siguientes palabras que recibió HaShem bendito sea, en la parasha vaietze:

“He aquí yo estoy contigo, te protegeré donde quiera que vayas, y te hare retornar a esta tierra; pues yo no te abandonare, hasta que haya hecho lo he hablado respecto de ti” (Bereshit/Genesis 28:15-16)

La promesa de HaShem de estar con Yaacov todos los días de su vida, ¿Qué garantizaba? Según el mismo pasaje, el compromiso de Yaacov hacia HaShem fue:

“Entonces hizo Yaacov un voto diciendo: Si ha de estar HaShem conmigo, protegiéndome en este camino por el que estoy yendo, dándome pan para comer y ropa para vestir, si he de retornar en paz a la casa de mi padre, y ha de ser HaShem Dios para mi” (Bereshit/Génesis 28:20-21)

Sin lugar a dudas, HaShem cumplió cosas básicas de la existencia de Yaacov, cuido su vida de sus enemigos, recordemos el episodio con su hermano Esav. Le dio comida y sustento siempre, aun cuando falto, recordemos el episodio de la hambruna en tiempos de Yosef como visir de Egipto. Y su vestido nunca falto ni para él, para sus hijos. Esto era para Yaacov que HaShem cuidara de él, y que la supervisión divina estuviera presente, en cosas tan básicas como estas. Ahora bien, ¿era esto básico o al revés, la confianza de Yaacov era tan grande en HaShem, que, si él veía que estas cosas eran cubiertas, entonces eso quería decir que en los mas trascendente también HaShem le acompañaría? Para Yaacov si no le falto, cuidado, pan ni vestido, era una señal clara de la supervisión divina, aun cuando todo pareciera estar en su contra. ¿Acaso no es así? Que HaShem cuida de todos los seres humanos, dándoles sol y lluvia, ¿Cómo no cuidaría de él, luego de aparecérsele y prometerle estar con él siempre?

Sin embargo, vemos que la vida de Yaacov tuvo episodios sumamente tristes y difíciles:
Huye de la casa de sus Padres, por temor a su hermano Esav.

Llega a casa de Laban, donde es engañado respecto de la esposa que había elegido, sumándole a su paga 7 años sobre 7 años ya trabajados. Incluyendo todos los abusos que tuvo que soportar de parte de su suegro.

La mujer que amaba, Rajel, por la cual había esperado 7 años, que le parecieron pocos, porque la amaba, muere en el camino a corta edad, luego de escapar de casa de su suegro Laban, justo cuando daba a luz a su hijo Biniamin (Benjamin)

Su hija Dina es violada y ultrajada, respecto de este suceso sus hijos toman venganza causando una masacre.

El hijo de su amada Rajel, e hijo de su vejez, Yosef, es dado por muerto y vive con esta idea durante 13 años de su vida.

Al final de su vida, finalmente le pregunta Paró a Yaacov: “¿Cuántos son los días de los años de tu vida? En otras palabras “¿Cuántos son los días de alegría de tu vida?”  Y el responde: “Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida”. La respuesta de Yaacov es una respuesta cruda y triste, pues respecto de sus antepasados el cumplió su misión en el mundo con menos alegría que la de sus Padres.

Volvemos a preguntarnos entonces ¿Qué garantizaba que HaShem le prometiera estar con él? Justamente eso, que estaría con él, cuidándolo, sacándolo delante de todas las difíciles experiencias que tendría que vivir, enseñándole a tomar cada experiencia como un aprendizaje profundo para su desarrollo y elevación espiritual, sacando de él lo mejor con tal de convertirse en el hombre luminoso en el que se convirtió. Todo esto no fue gratis, pero nunca estuvo solo.

Esta es la beraja (bendición) que Yaacov les dio a los hijos de Yosef: “que el ángel que me libra de todo mal” El deseo de Yaacov para los hijos de Yosef, es que logren  ver la supervisión divina en todos los momentos de sus vidas. A pesar de sus días tristes o alegres, sepan que todo es temporal y finalmente todo es un espejismo de la realidad verdadera que esta oculta a nuestros ojos, pues toda experiencia y suceso no tiene otro fin sin no más que ver a HaShem detrás de todo. HaShem conduce al hombre al camino que este desea ser conducido, teme HaShem y veras el bien al final del camino. Mas el camino de los malos es la perdición. Por lo tanto, no temamos, HaShem está con nosotros siempre, aunque no sepamos bien, que es lo que esto garantiza.

Como dijo Shlomo HaMelej (Salomon el rey):

“En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto como lo otro, porque el hombre no halle nada tras de ÉL” (Kohelet/Eclesiastes 7:14)


Dibrei Yeshua - Un blog dedicado a la vida, obra y enseñazas de Yeshua

Shalom amigos.

Tengo el agrado de compartirles un nuevo blog, donde compartiremos solo temas relacionados a la vida, obra y enseñanzas de Yeshua HaMashiaj Adonenu.

Lo pueden visitar y consultar en el siguiente enlace:

http://dibreiyeshua.blogspot.com/
דברי ישוע  / Palabras de Yeshua

jueves, 6 de abril de 2017

Amar al projimo en sus dos facetas: "negativa y positiva"



Shalom Amigos:

Hay una historia muy conocida en la guemara, que cuenta que una persona le pregunto al sabio Hilel, si este le podía explicar toda la Torá, mientras este se sostenía en un solo pie. La respuesta de Hilel, fue si, diciéndole: "Si hay algo que no te gustaría que te hicieran, no se lo hagas a los demás. Esa es toda la Tora. El resto es solo comentario, ahora ve y aprende"

Esta sentencia del rabino Hilel, si bien es correcta, lo es solo en un sentido restrictivo. Pues lo que te enseña es a "no hacer a otros, lo que no quieres que te hagan", la motivación es de "no hacer", Lo cual es correcto, y en lo cual debemos ocuparnos, y que desde ya demanda, todo el esfuerzo de retener la inclinación mala que habita en nuestras almas, para no dañar a los demás. Sin embargo, la Torá nos pide algo que va más alla de dejar de hacer algo contra los demás, pues nos manda:

ואהבת לרעך כמוך אני יהוה


"y ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo HaShem" (Levitivo-Vaikra 19:18)

Lo cual nos enseña que debemos tener una actitud positiva respecto de este mandamiento. La Torá no nos invita solo a no causar daño al prójimo, lo cual se deprende de este mandamiento, sino que nos manda hacer algo por el prójimo. Esto es realmente amor. Como cuando refrenamos nuestras lenguas de hablar mal contra el projimo, porque eso es "lashon hara" (hablar maldad), así del mismo modo debemos no solo callarnos, sino que poner una opinión positiva de las personas en nuestras bocas. Esta es una acción que logra el amor entre el hombre y su prójimo, y no solo nos mantiene en un estado pasivo y expectante, del cual nos abstraemos para no "meternos en problemas". La Torá busca lo contrario, que nos involucremos en el problema del amigo, del hermano, del pariente, etc., y si este está pasando por ejemplo una necesidad económica, metamos nuestra mano al bolsillo y le demos una buena tzdaka (ayuda económica), y así no solo nos involucramos con el prójimo en su problema, sino que también lo ayudamos a salir de su problema, y posiblemente traigamos a él shalom y alegría. 

Esto es realmente AMOR. No existe el amor "de palabras", ni el amor "de sentir que amo a una persona", cuando no hay una acción positiva, de involucrarnos en el problema del otro brindándole una ayuda, o solución más concreta. 

Hay un sin número de acciones que hablan de si amamos a una persona o no. Si la amamos como a nosotros mismos. Como nos ordena la Torá. Dar honor, respeto, fidelidad, cuidado, atención, prestar ayuda económica, sustento, protección, educación, y tantas otras acciones son parte del amor positivo que busca la Torá que practiquemos.

Además está escrito:

"Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera, porque en estos se resume las enseñanzas de la Torá y los profetas" (Mateo - Matityahu 7:12)

Nuestro amado Mesías Yeshua, nos enseño algo parecido al rabino Hilel, pero no igual. Ya que si leemos correctamente, lo que realmente buscaba su enseñanza, era mostrar el correcto espíritu de la Torá, respecto de como cumplir la mitzva de "amor al prójimo". No solo debemos no hacer a los demás, lo que no queremos que nos hagan a nosotros, sino que como queremos que los hombres hagan con nosotros así debemos hacer nosotros con ellos. 

Es decir el amor que nos propone la Tora, es como es toda la Tora, con mandamientos positivos y negativos, de hacer y de no hacer. Hay una faceta del amor que nos dice: "No hagas a otros daño", y esa actitud es la primera de todas. Es la línea que no debemos traspasar, y la base para comenzar a practicar toda la Torá. Pero luego el amor tiene otra faceta: "Haz a otros el bien", y esa es la parte donde no solo nos abstenemos de hacer daño, sino que es donde comenzamos a gestionar todas las iniciativas que benefician al otro, buscando solamente el bien de los demás.

Cuentan los jamamim (sabios de nuestro pueblo), que el segundo beit hamikdash (Templo Sagrado), fue destruido porque existió en Israel, "sinat jinam" (odio infundado). Se odiaban unos a otros sin razón alguna, ¿No le a sucedió eso a usted? de pronto conoce a alguien que su sola presencia no es de su agrado y usted la comienza a odiar, sin ninguna base, solo por el mero hecho de que a usted no le agrada. Pues bien, eso es "sint jinam", la causa por la que fue destruido el segundo templo de Ierushalaim. Ahora bien, ¿cuál era la solución? Practicar el amor de la Torá en sus dos facetas, negativa y positiva. Primero habia que comenzar con "No odiar infundadamente a nadie", sacar todo ese egoísmo interno, y no sostenerse en las malas cualidades de la persona. Segundo habia que proceder con "amar infundadamente" por el solo hecho de hacer el bien, sosteniendo el juicio positivo hacia el otro, fijándose en lo bueno que hay en los seres humanos.

Hay un midrash hermoso que nos cuenta que si dos personas se odian, ni si quiera todo el tamaño del mundo los puede sostener, pues se hace pequeño para ellos, pero si dos personas se aman, entonces incluso aun la punta de una espada es suficiente para ellos. Esto es porque ambos se convierten en uno, ya no son: "tú y él" ahora somos "nosotros". 

HaShem, nos ayude a que el amor con el que nos amo el Mesías, que dio su vida, se refleje en nosotros, en estos todos aspectos: negándose a todo por nosotros (como quien se puede compadecer de nuestra debilidades), y dando todo por nosotros, su honor, gloria y divinidad, incluso su vida en ese madero, para mostrarnos el amor de HaShem, por todo el mundo y su pueblo Israel.

Shalom en el Mesías.

miércoles, 5 de abril de 2017

Parasha Tsav 5777 - "Karet espiritual y los símbolos del Mashiaj"





7:20 “Pero la persona que coma la carne del sacrificio de las ofrendas de paz que pertenecen a HaShem, estando impura, esa persona será cortada de entre su pueblo.” (LBLA revisada) – 

Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de caret, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

Se puede ver una similitud entre comer de las ofrendas de paz en agradecimiento, que consistía en carne y pan, y comer la mesa del Señor. Al comer la mesa del Señor Yeshúa con una actitud de rechazo y desprecio hacia los hermanos, es como comerlo en un estado de impureza, y produce un juicio divino. Por causa de que los santos en Corinto no habían reconocido a sus hermanos como parte del mismo cuerpo, cayeron bajo juicio y muchos recibieron enfermedades y murieron antes de tiempo, como está escrito en 1 Corintios 11:27-32:

“De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo, come y bebe juicio para sí. Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen. Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.” (LBLA)

El mensaje que se está dando al comer del pan, que simboliza la entrega del Mesías por su congregación, es que todos somos un cuerpo en él, como está escrito en 1 Corintios 10:17:

“Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.” (LBLA)

Entonces al tomar una parte de ese pan junto con los demás, hay una proclamación de unidad. El problema que hubo en Corinto fue que los que estaban tomando este pan, y así proclamaban su unidad con el cuerpo de los creyentes, luego vivían en divisiones y actitudes de crítica y desprecio hacia los demás. No se puede proclamar una cosa y vivir otra. No se puede predicar algo que uno no vive. Tal actitud trae el juicio divino sobre el culpable. En este caso el juicio produjo enfermedades y muerte antes de tiempo. Así que si hay muchos enfermos y algunos que mueren jóvenes en nuestras congregaciones, tendremos que preguntarnos: ¿qué tipo de actitudes tenemos entre nosotros?

¡Qué importante es el amor entre los santos!

Por Ketriel Blad.

miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Esperaban los primeros discípulos un rapto secreto?


¿Esperaban los primeros discípulos un rapto secreto?

Si los primeros creyentes hubieran esperado un rapto secreto entonces existiría evidencia bíblica de tal expectación. Sin embargo, las escrituras no nos dicen por ninguna parte que los creyentes esperaran un "arrebatamiento secreto" antes de una tribulación de siete años, sino que nos dicen que ellos esperaban una única y definitiva SEGUNDA VENIDA. Veamos algunos pasajes que nos mencionan, que era realmente lo que los primeros seguidores de Yeshua esperaban. Veamos:

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Yeshua el Mesías; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:20-21).

“De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Yeshua el Mesías” (1Corintio 1:7).
    
La kajal del Mesías Yeshua, siempre espero la segunda venida del Mesías, nunca pensó en una venida por etapas, tal como se demuestra en estos pasajes. Los discípulos esperaban la manifestación del Mesías, o sea su segunda venida. Por ejemplo, si los primeros hermanos hubieran esperado un rapto secreto antes de la venida del Señor, el pasaje que acabamos de leer debería decir: Esperando el Rapto o el Arrebatamiento de nuestro Señor Yeshua el Mesías” ¿Pero porque en todo el nuevo testamento no encontramos pasajes que digan esto? La respuesta está a la luz de las escrituras, los primeros alumnos de Yeshuá, esperaban solo y únicamente la segunda venida y no una venida por etapas, si fuera lo contrario, por lo menos encontraríamos evidencia clara en alguna carta de los Apóstoles.

Sigamos viendo otros pasajes:

“Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro del Señor Yeshua el Mesías” (1Timoteo 6:14)

“Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Yeshua el Mesías, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo” (2Tesalonisenses 2:19)

“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2Timoteo 4:8)

“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Santiago 5:8)

“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Yeshua siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2Pedro 1:16)

“Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados” (1Juan 2:28)

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Elohim y Salvador Yeshua el Mesías” (Tito 2:13)

“Así también el Mesías fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28).

Todos estos pasajes nos muestran por si solos, que los primeros creyentes en Yeshua jamás esperaron un rapto secreto antes de una tribulación de siete años, sino que nos enseñan que ellos esperaron la MANIFESTACIÓN DE YESHUA, es decir su segunda venida. Ahora bien, alguno dirá, "Claro, pero esa venida que esperaban los primeros cristianos era la primera etapa de la segunda venida". Sin embargo en todos los pasajes que hemos leído se habla de una segunda venida que tiene carácter de única y absoluta, no se menciona que el retorno de Yeshua este compuesto por etapas o que este dividido por siete años. ¿O a caso usted cree que Shaul no nos quiso mencionar claramente, que la segunda venida estaba constituida por etapas? Sinceramente, no creo que "Pablo" este tratando de darnos códigos a medias con un tema tan serio como este, él escribió todo bajo un contexto claro y conciso, no para que nosotros sobre interpretáramos sus palabras. Pondremos un sencillo ejemplo: "Si los apóstoles esperaron un arrebatamiento secreto y repentino en cualquier momento del día, ellos no habrían escrito como escribieron mencionando solo el concepto de segunda venida, sino que hubieran escrito mencionando lo que en cualquier momento podía ocurrir, el arrebatamiento repentino de la congregación del Mesías, ¿Por qué no escribieron, como hoy se dice en las iglesias pentecostales, ¡Iglesia prepárate Cristo viene en cualquier momento a raptarnos y llevarnos con él!? ¿Porque el emisario Shaul nunca escribió, "el arrebatamiento puede ser en cualquier momento"?

La primera asamblea de creyentes siempre espero el retorno del Mesías Yeshua pero no como en un arrebatamiento secreto, sino como en una segunda venida definitiva. Ellos esperaban que el Mesías volviera por segunda vez para quedarse con ellos para siempre y establecer en Israel el reino mesiánico que hablan las profecías del antiguo pacto. Por eso los ángeles les dicen a los discípulos:

“Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Yeshua, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:10-11).

Nuevamente pregunto, ¿Por qué los ángeles dicen que la segunda venida de Yeshua será vista por los discípulos? ¿No que era el arrebatamiento primero? Los mensajeros se refieren a la segunda venida no a un arrebatamiento secreto, porque el arrebatamiento es un evento que sucederá dentro de aquella única segunda venida, de lo contrario habrían dicho: "Este mismo Yeshua, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá y os tomara a vosotros para ir al cielo"

Shalom en el Mesías.


jueves, 23 de marzo de 2017

El Arrebatamiento y la Segunda Venida son dos actos seguidos.


El Arrebatamiento y la Segunda Venida son dos actos seguidos...

La segunda venida de Yeshua, es un hecho más que anunciado en el nuevo pacto, eso todos lo tenemos muy claro, de que Yeshua viene, viene. El problema comienza cuando muchos confunden esta única y segunda venida y la dividen por etapas, diciendo que el Mesías primero vendrá en un rapto o arrebatamiento secreto en el cual solo llegara hasta las nubes de la atmósfera desde donde llamara a su iglesia para reunirse con él, para que luego de pasar siete años en el cielo se manifieste la etapa final de esa segunda venida, regresando con la iglesia a la tierra. Esto mirándolo desde un punto de vista serio de las escrituras, es bastante ambiguo ya que Yeshua solo enseño de su segunda venida como una que había de ser única y absoluta, no de una segunda venida por etapas, si fuera así como lo enseña la doctrina del rapto secreto, entonces la segunda etapa de la segunda venida ya no sería la segunda venida si no que la tercera venida, ¿Lo comprende?
   
El arrebatamiento es un acto que se desarrollara en conjunto con la segunda venida de Yeshua, es decir primero ocurrirá la segunda venida gloriosa de Yeshua y luego la resurrección de los muertos y el arrebatamiento, para que entonces ocurra lo que es conocido como la manifestación de los hijos de Dios. La segunda venida nunca es un evento separado por siete años del arrebatamiento, sino que son dos actos seguidos. Veamos algunos pasajes:

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:29-31)

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Yeshua el Mesías, y nuestra reunión con él” (2Tesalonicenses 2:1)

Note usted el paralelo que se nos menciona. Primero vemos que el Mesías Yeshua nos dice que su venida será después de la tribulación de aquellos días, luego en el mismo pasaje el Mesías Yeshua nos dice que él enviara a sus ángeles para reunir de un extremo del cielo hasta el otro a sus escogidos, es decir a su pueblo, el Israel de Dios, esto es el arrebatamiento. Es decir que si la segunda venida es después de la tribulación tal como lo dice el pasaje, el arrebatamiento también es después de la tribulación de aquellos días. En segundó lugar tenemos las palabras del emisario Shaul de tarso, donde él al hablarnos de la segunda venida, también menciona las siguientes palabras "nuestra reunión con él", es decir el arrebatamiento ¿Por qué el emisario hace esta relación? Pues porque sencillamente el arrebatamiento con la segunda venida son dos actos seguidos, nunca han sido dos eventos separados por siete años en las escrituras.

Veamos mas pasajes donde existe una clara unión en estos acontecimientos:

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas” (Mateo 24:27-28)

“Cuando el Mesías, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” (Colosenses 3:4)

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Yeshua el Mesías; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:20-21)

En estos pasajes encontramos una clara relación entre los acontecimientos que tienen que ocurrir en el arrebatamiento y los sucesos de la segunda venida. En Mateo 24:27-28 Se nos menciona la venida del hijo del hombre y luego el Mesías dice que donde estuviere el cuerpo allí también se juntaran las águilas, haciendo referencia a los ángeles que arrebataran (Mat.24:29-31) los cuerpos de los millones de creyentes que estén aguardando en los sepulcros la resurrección de entre los muertos. Es decir existe una relación entre el arrebatamiento y la segunda venida, pues son dos actos seguidos.

En el pasaje Colosenses 3:4, también se nos hace una clara relación entre el arrebatamiento y la segunda venida. Primero el emisario Shaul nos habla de la manifestación de Yeshua, es decir se está refiriendo a su segunda venida y luego en segundo lugar nos dice que seremos manifestados con él EN GLORIA, haciendo alusión al arrebatamiento y a la transformación de nuestros cuerpos corruptibles y sin gloria que serán trasformados a cuerpos incorruptibles y gloriosos.

En Filipenses 3:20-21, el emisario Shaul menciona que la congregación del Mesías espera del cielo a Yeshua, es decir espera su segunda venida, y luego más adelante hace referencia a un acontecimiento que solo ocurrirá en el arrebatamiento, Pablo dice: "el cual transformara el cuerpo de la humillación nuestra" Evidentemente aquella transformación de nuestros seres solo se llevara a cabo en el arrebatamiento de toda la congregación del Mesías, ¿Y cuándo será ese arrebatamiento? Siendo fiel al contexto del pasaje será cuando el Mesías vuelva por segunda vez ¿Y cuándo volverá por segunda vez el Mesías? DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN DE AQUELLOS DÍAS, como lo enseño el mismo Mesias.

Por último, le invito a leer uno de los pasajes más usados para argumentar a favor de la doctrina del rapto secreto. En tal pasaje se menciona claramente la segunda venida del Mesías Yeshua y se relaciona esta segunda y única venida con el arrebatamiento de la congregación del Mesías, veamos:

“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en el Mesías resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. (1Tesalonicenses 4:15-17).

¿Lo puede ver usted? El emisario Shaul en un mismo texto, menciona las palabras "la venida de señor" y solo letras más adelante escribe la frase "seremos arrebatados" Es decir, el emisario está enseñando que el arrebatamiento ocurrirá cuando el Mesías Yeshuá regrese por segunda vez y de ninguna manera el da a entender que esta segunda venida está constituida por etapas, ni separada del arrebatamiento, ni se mencionan siete años para dividir el suceso del arrebatamiento y de la segunda venida, pues ambos sucesos, son una mismo evento, con sus respectivos detalles logicamente.

En definitiva este pasaje no sirve para argumentar a favor de un rapto secreto antes de una tribulación de siete años. El arrebatamiento es un acto absolutamente involucrado en la segunda venida, las escrituras nunca hacen una separación de siete años entre un evento y otro, sino que los relacionan estrechamente, sino hay arrebatamiento no hay segunda venida, si no hay segunda venida no hay arrebatamiento.


Shalom en el Mesías Yeshua.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Encender fuego en Shabat - Parasha 22 Vayakel - año 5777


COMENTARIO DE LA PORCN SEMANAL DE LA TORÁ
Parashá 22 VaYakhel Éxodo 35:1 38:20
Encender fuego en Shabat:

Esta semana estudiamos la parasha vayakel "y congrego", y en el versículo 3 del capítulo 35 del libro shemot, hallamos uno de los versículos más intrigantes de toda la tora que concierne a la observancia del Shabat, la prohibición de "no encender fuego":

"No encenderás fuego en todas sus moradas el día del Shabat" (Shemot-Ex 35.3)

Nuestros sabios se han limitado como corresponde a enseñarnos que dicha prohibición es literal. No debemos encender fuego en nuestras moradas en el día  sagrado del Shabat. Esto implica que no podemos cocinar, encender una estufa, o crear una llama dentro de nuestras moradas (casas o sinagogas) dentro del día del shabat. Lo cual aplica al día sagrado del shabat semanal y todos los shabatot de los días festivos. (Luego si la prohibición es crear una llama en el día de Shabat, se podría crear una llama antes de que comience el Shabat - como se hace en el caso del encendido de las luminarias del shabat).

Pero a pesar de ser una prohibición tan clara, siempre debemos tener una explicación para nuestros razonamientos, (es lo que pensamos), al no hallar una  razón clara a la existencia de esta prohibición en la Torá.

Primero debemos aceptar la Torá del Eterno, de forma simple y sencilla, como enseñaron nuestros sabios: "hacer y después entender", no al revés. Si la Torá prohíbe encender fuego en nuestras moradas, en el nivel peshat (literal), la prohibición es simple: "No encenderás fuego en todas tus moradas el día del Shabat", entonces no busquemos resquicios "legales" para no cumplir el mandamiento, sino que ideemos formas para cumplir con la mitzva.

Ante todo, busquemos agradar el corazón de nuestro Creador, quien nos dio la mitzva, y a quien servimos con amor, sin cuestionar ninguna de sus instrucciones.

De esto aprendemos que no podemos cocinar en shabat, y que si de calentar comida se trata, debemos gestionar para cada una de nuestras familias, antes del comienzo del shabat,  un sistema que no utilice el fuego, para que la familia pueda tener acceso a la comida caliente. Lo cual, también es un placer en el día del shabat. Pero ante todo, debemos darle simplicidad a la observancia de este precepto. Hacer que nuestras comidas, no dependan de si hay o no hay fuego, y que el sistema de calefacción de nuestras comidas este aprobado por las autoridades de nuestra comunidad, conforme a la halaja de nuestro pueblo.

En un contexto de vida judía normal, esto es: vivir en comunidad, vivir cerca de la sinagoga, para ir a ella caminando y prescindir de todo tipo de movilización en shabat, etc. Es lógicamente una obligación NO encender fuego en shabat. Ahora bien, ¿que harían los judíos de países donde las temperaturas son 30 grados bajos cero? ¿cómo se calentarían en un día de shabat?

Los mandamientos fueron dados para vivir, no para morir, como está escrito en Levítico 18:5:

“Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis leyes, por los cuales el hombre vivirá si los cumple; yo soy HaShem.” (LBLA revisada)

Lo cual nos muestra, que no se puede morir por la observancia de un mandamiento, pues ellos fueron dados para darnos vida, luego si la observancia de un mandamiento, como el de no encender fuego en el día del shabat, pone en riesgo real nuestra vida, debemos abandonar su observancia, hasta estar a salvos.

De aquí volvemos a las palabras de nuestro amado Mesías Yeshuá quien nos enseño:

"no fue el hombre creado para el shabat, sino que el shabat fue creado es para el hombre"

En otras palabras, si la vida del hombre está en juego, entonces se puede encender fuego en Shabat. Ahora bien, como enseña nuestro rabino en la colectividad, si alguien dice: "¡me muero si no caliento al fuego la comida!", eso no es, estar a punto de perder la vida. Es decir seamos personas con un criterio desarrollado y honestos en nuestra observancia. Procuremos, como alumnos del Mesías Yeshúa, ser observantes, responsables, rigurosos, y cuidadosos del shabat, anteponiéndonos siempre a cualquier circunstancia de los usos cotidianos del hogar, con tal de no necesitar crear una llama de fuego en Shabat.

La gran mayoría de la recompensa por la observancia de la Torá y sus mandamientos, como este de no encender fuego en shabat, no la sabemos, ni la veremos en este mundo, pero si en el olam haba (mundo venidero). Ahí sabremos cuanta importancia tenía haber cumplido con este mandamiento, y podremos entender la consecuencia espiritual y el beneficio que nos produjo en esta vida llevarlo a cabo, como también veremos, la consecuencia, el castigo, los azotes, que nos trajo en esta vida, no haber tomado en serio, mandamientos como este, que a simple vista, parecieran no tener algún beneficio, que el cielo no lo permita.


Shalom en el Mesías.