viernes, 23 de febrero de 2018

Los 613 preceptos - mitzva 2 - a la luz de los escritos mesiánicos.

.- Mitzva 2 Creer en la unidad de Dios
Nombre de la mitzva: Ijud HaShem.
Referencia: Sefer Hajinuj mitzva 416.
Parasha: Vaetjanan.
Pasaje de la Tora: Devarim 6:4
"Escucha Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es" (Devarim-Deuteronomio 6:4)
Comentario del Rambam:
Es el precepto con el cual se nos ordeno creer en la unidad de Di-s. Es que creamos que ÈL es promotor de lo existente y él es su causa. Es lo que EL, exaltado sea dijo: "Oye Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno".
En la mayoría de la midrashim encontraras que ellos (los sabios) dicen: "(se te ordeno esto) a fin de unificar mi nombre, "a fin de unificarme", y muchos como esto. Con ello es su intención: que no nos extrajo de la casa del esclavo y no hizo con nosotros lo que hizo - al efectuar bondad y beneficio - sino solo con la condición de que creamos en la unidad (divina) pues se nos ha obligado a ello. En muchos lugares dicen: Precepto de la unidad - mitzvat ijud -, y también denominan a este precepto "reinado celestial" - maljut shamaim -, pues dicen: "Al fin de aceptar sobre sí el yugo del reinado celestial", es decir, el reconocimiento de la unidad (divina) y la creencia en ella.
El concepto de este precepto - conocido por el versículo del Shema Israel - es de vital importancia para el pueblo judío. Al igual que el anterior, integra los 13 principios de fe que enumera Maimonides. Por ley biblica, es leido diariamente en dos oportunidades, a la mañana y a la noche.
El Sefer Hajinuj considera a este precepto como de causa sabida, ya que constituye el fundamento esencial de todo el humanismo universal, y es el firme pilar sobre el que se sustenta el corazón de todo ser dotado de entendimiento.
Comentarios del Brit Hadasha:
Una de las pruebas más contundentes que tenemos respecto de la estrecha relación que tuvo el Mesías Yeshuá con la Toráh, es su respuesta a los escribas cuando le preguntaron; “Maestro (Rabí) ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?”. Todo judío profesante de la Torá sabrá cual es la respuesta a esa pregunta. Sobre todo, uno que guarde la Toráh y que quiere poner por obra los mandamientos del Eterno. Yeshuá como un judío que era, sabía muy bien la respuesta, a la interrogante que le habían planteado los estudiosos de la época, y les contesto muy acertadamente, como está documentado en el brit hadasha, veamos:
“Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Yeshuá le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; HaShem nuestro Di-s, HaShem uno es. Y amarás al Eterno tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos” (Mordejai/Mr. 12:28-31)
La pregunta que le hicieron a nuestro maestro santo fue: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos?” Una persona que no estuviere de acuerdo con la vigencia de la Torá, ni siquiera se hubiera molestado en responder una pregunta relacionada con los mandamientos de la Torá. Pues el “Shema” (Escucha), que es el primer mandamiento de la fe Hebrea, justamente es el mandamiento más importante de la Torá, la carta de presentación de fe bíblica judía que señala que; Que HaShem es UN Único Di-s, al cual se le debe amar guardando sus mandamientos.
Aquí lo importante de esta situación, y que no podemos dejar de destacar, es que toda vez que Yeshuá se refirió a los “mandamientos” se está relacionando íntimamente con la Torá. Sí, con esa instrucción divina que el Eterno le dio a Moshé por medio de malajim (mensajeros) en el monte Sinaí. Yeshuá como judío y como un Rabino del siglo uno, no está trayendo nada nuevo, él está asentando las bases de la religión hebrea, y de la única fe verdadera, la de creer en el Dios de Israel como uno y la de unificarlo, la de amarle con todo el corazón, el alma, y las fuerzas. Si es que Yeshuá realmente quería fundar una nueva religión, lejana de la Torá, ¿Por qué tomo prestado el mandamiento más importante de la Torá? Si es cierto que el Mesías vino a enseñar “otros” mandamientos, que son “como algunos dicen”; “la ley de Cristo”, ¿Cómo es que el mismo Yeshuá dice, que el primer mandamiento, es la declaración de fe más importante entregada por HaShem a Israel, el SHEMA? Evidentemente Yeshuá no está fundando “otra ley” (la ley de Cristo), sino que está hablando de la misma Torá divina recibida por Moshé. Yeshuá está diciéndonos claramente que la Torá para él está en vigencia y que el primer mandamiento de la Torá es el Shema. Y además enseñándonos que en realidad "la ley de Cristo", no es una ley distinta, sino que es la ley de la Torá.
Cuando en los escritos de los apóstoles (emisarios) leemos; “Ley de Cristo”, es un hebraísmo (un recurso literario hebreo) para referirse la misma Torá. Un ejemplo sencillo de esto, es cuando los judíos llaman a la Torá: “La ley de Moisés”, aun sabiendo que esa “ley” no es de Moisés, sino que es de HaShem. Asimismo, los alumnos del Mesías llaman a la Torá; “La ley del Mesías (Cristo)” a fin de expresar que ahora guardan Torá de HaShem, según el camino (Halája = interpretación) del Mesías.
Si comenzamos a analizar la pregunta del Escriba, notaremos que no solo se refiere al SHEMA (el primer mandamiento) sino que la pregunta es; “¿cuál es el primero de TODOS?”. Es decir, el escriba sabe que hay un mandamiento mayor que todos, pero al mismo tiempo sabe que hay más mandamientos que están en dependencia respecto de aquel mandamiento que es el primero, la palabra “todos” en la pregunta del escriba está representando a toda la Torá.
Esos mandamientos a los que se refiere el Escriba, tienen un orden jerárquico dependiendo de su relevancia espiritual y su conexión con el “AMOR”, la JUSTICIA, y la FE, son mandamientos de la TORA, y no mandamientos de otro convenio diferente. Por lo que la respuesta que tenemos del Mesías Yeshuá a la pregunta del escriba, es una repuesta totalmente en armonía con la Torá, no contradice la Torá, no la anula, no la cambia, sino que todo lo contrario la levanta al nivel que siempre ha tenido. Yeshuá está colocando las cosas en su lugar, él entiende que hay UN mandamiento que está sobre los OTROS MANDAMIENTOS de la Torá, no en el sentido incorrecto que algunos creen, como si este primer mandamiento le quitara la eficacia a los otros mandamientos, sino que todo lo contrario, en el correcto sentido, pues la función del primer mandamiento es sostener el espíritu de toda la ley, ¿Cómo? Guardando los otros mandamientos, que el escriba llama: “todos”, haciéndolos en pos del primero, donde se nos manda a creer y a unificar a HaShem, que él bendito es, es uno y uno su nombre, a amarlo con todas las fuerzas, corazón y alma, y el amor al prójimo ¿Lo va comprendiendo? Es decir, la forma de cumplir con el primero es guardando “todos” los otros mandamientos, pero con la base de que los hacemos y los guardamos porque amamos a HaShem.
Por lo tanto, nos debemos preguntar lo siguiente; ¿Está de acuerdo Yeshuá con que guardemos el primer mandamiento? ¡Lógicamente sí!, ¿Y que implicaría que guardemos el primer mandamiento? implica lógicamente que el hombre debe cumplir y guardar TODOS los otros mandamientos que dependen del primero. O sea, Yeshuá está enseñando que la forma de cumplir con el primero de todos los mandamientos es guardando todos los otros mandamientos en base al amor a HaShem y en base al amor al prójimo. Así está documentado y esto es lo que significa lo dicho por el Mesías en el escrito de Matityahu (Mateo):
“De estos dos mandamientos depende toda la ley (Torá) y los profetas” (Matiyahu/Mateo 22:40) (RV1960)
La palabra griega que se traduce en la versión RV1960 como “depende” es “kremánnumi” y también puede traducirse como: “colgar”. De hecho, otras versiones traducen el verso así; “de estos dos mandamientos “cuelga” la Tora”, dándonos a entender que el espíritu de la Torá que es el amor a HaShem y el amor al prójimo, ES EL QUE SOSTIENE la práctica de todos los otros mandamientos. No en vano el sabio Shaúl (Pablo) escribió en su primera carta a Corinto;
“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. (1Corintios 13:1-3)
El emisario Shaúl (Pablo) como sabio judío que era, hace su comentario apoyado lógicamente el principio básico del primer mandamiento, el amor a HaShem, y por ende el amor al prójimo. Sin ese móvil, nada de lo que hagamos valdría realmente la pena. Por lo que entonces si amamos a HaShem guardamos el primer mandamiento, supeditados, a que guardamos todos los demás. Quiero decir que si guardamos todos los mandamientos es porque estamos guardando el primer mandamiento. Si guardamos el primero, es porque guardamos todos los demás.
Por lo que no cae la interpretación errónea que hacen algunos, señalando que el primer y segundo mandamiento viene a dejar sin vigencia a todos los demás mandamientos. No olvidemos lo que escribió el sabio Iaácov (Santiago) en su carta:
“Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley” (Yaacov/Santiago 2:11)
Por lo que podemos también nosotros decir; “Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: Guardaras el Shabbát, No comerás cosa inmunda, etc”. El mismo que ha dicho y ordeno el primer y segundo mandamiento también mando a guardar los otros mandamientos. Por lo que nos exige que en pos de guardar esos dos mandamientos de los cuales cuelga la Torá, cumplamos con todos los demás mandamientos. ¿Lo comprende? No podemos cumplir con el primer mandamiento, si no cumplimos con toda la Torá que está relacionada con ese primer mandamiento. ¿Cómo podríamos amar a HaShem, y creer que él es UNO y UNICO? No podemos cumplir el primer mandamiento de unificar el nombre de HaShem y de amar a HaShem, si los mandamientos que él pide respecto de él, no los guardamos; No tomar su nombre en vano; guardar el Shabbát, celebrar sus fiestas, etc.
Lo mismo ocurre con el segundo mandamiento, como podríamos guardar y cumplir con ese mandamiento, si odiamos al hermano extranjero, si no honramos al Padre y a la Madre, si no amamos a nuestra mujer, si codiciamos lo de nuestro prójimo, etc.
Por lo que entonces lo que Yeshuá nos quiere decir es que la Torá se puede cumplir en resumidas cuentas en estas dos acciones, amar a HaShem y amar al prójimo, y que no podríamos amar a HaShem ni al prójimo, sino cumplimos toda la otra instrucción de la Torá.
Es muy interesante echarle un vistazo al pasaje de la Torá que Yeshuá está citando al escriba, escrito en el libro de Devarim, capitulo 6:1-9 en adelante. Veamos que nos dice el contexto del primer mandamiento:
“Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que el Eterno vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas al Eterno tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho el Eterno Dios de tus padres” (Devarim/Deut 6:1-3)
Cuando Yeshuá responde al escriba que el primer mandamiento es el Shema Israel (Deut. 6:4), también implícitamente está citando todo el pasaje que está registrado en el mismo capítulo. Lo interesante de aquello es que en ese capítulo, HaShem pide a Israel guardar no solo el primer mandamiento, sino que todos los mandamientos. O sea, HaShem nos enseña que no existe la forma de guardar el primer mandamiento sino se observan los otros mandamientos que el dio a su pueblo.
Así que afirmamos el argumento que hemos venido diciendo el cumplimiento del primer mandamiento depende de toda la Torá y toda la Torá depende del primer mandamiento, así mismo sucede con el segundo mandamiento, lógicamente en relación a los mandamientos que nos obligan hacia el prójimo.
La respuesta que Yeshuá da al escriba, trae implícita otras varias respuestas importantes para nosotros, que estoy obligado a señalar aunque sea un poco más rápido, pero que sin duda nos dejaran ver aun más a Yeshuá como el Mesías Hebreo, como el más excelente maestro de la Torá, por ejemplo tenemos:
1.- Yeshuá comienza diciendo: “Escucha Israel”. Para algunos esto podría no significar nada, pero para quienes entendemos la importancia de Israel, significa mucho. Pues el Mashiaj está comenzando por el principio, no por la segunda parte. He oído algunos amigos responder a la pregunta; “¿Sabes cuál es el primer mandamiento?” ellos al responder han dicho: “Sí, claro, es: “Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas”, ¿Pero es ese todo el primer mandamiento? Quizás la respuesta es sincera, y está bien, pero solo en parte, debido a que el primer mandamiento comienza tal cual Yeshuá lo dijo; “Escucha Israel”. Note la importancia de esto, pues el Eterno le pide a Israel Escuchar, no le pide a la Iglesia Católica Romana, no le pide a los Egipcios de la Época de Moshé, ni a ningún otro credo, NO, el mandamiento comienza exigiendo la “atención obediente” (Eso es “Shema”) de Israel. ¿Y qué con que se llame la atención obediente de Israel, y no de otra nación o institución? Pues algo muy importante; aquello implica que para poder comenzar a guardar este primer y gran mandamiento como se debe, debemos ser parte de Israel. ¡Bendito de HaShem! Que somos Israel, los que injertados por los meritos del Justo han venido a formar parte del buen olivo. (Romanos cap. 11) (Efesios cap. 2).
2.- Yeshuá continúa diciendo cual es el primer mandamiento: “HaShem nuestro Dios HaShem uno es” (Cabe señalar que Yeshuá lo dijo tal cual aparece en el texto hebreo de Deuteronomio, las versiones actuales evaden el nombre de HaShem en sus traducciones).
El momento que se estaba dando con la pregunta del escriba a Yeshuá, era el momento justo para que Yeshuá mostrara su tendencia trinitaria, (si es que él lo era). ¿Por qué Yeshuá no dijo abiertamente que el Shema era una declaración de fe trinitaria? Era justo el momento para explicarnos porque el Shema nos pide que sepamos que HaShem es UNO y no tres. Ese era la ocasión precisa para que el Maestro nos guiara en cuanto a una cuestión de tanta importancia para la fe del creyente, la naturaleza de Dios ¿Sabe usted porque no lo hizo? ¿Sabe usted porque Yeshuá no menciono por ningún lado la trinidad, ni mostro una tendencia trinitaria en su respuesta? ¡Porque Yeshuá era el Mesías Hebreo, un Judío, que solo creía en la existencia intrínseca de un Dios, el cual era HaShem su Padre!, pudiéndonos explicar un asunto de tamaña relevancia no dijo nada porque Yeshuá jamás fue trinitario ni enseño tal dogma católico romano. Yeshuá como el Mashiaj enseño lo que enseña el Shema, ni más ni menos: “HaShem nuestro Dios, HaShem, es UNO”. Pero aun hay más, en la respuesta que el escriba le da a Yeshuá, encontramos un monoteísmo (Un solo Di-s) claro en el credo del escriba y en el del Mesías:
“Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Elohim, y no hay otro fuera de él”.. (Verso 32).
El escriba como hebreo al igual que Yeshuá, sabia de que trataba el primer mandamiento, y conocía sus enseñanzas básicas, por eso dijo: “que HaShem es UNO y no hay otro fuera de él”. ¿Porque Yeshuá no corrigió al escriba? Era la ocasión precisa para decir; “No hay otro fuera de nosotros tres”, “o del Padre, del Hijo, del espíritu santo que somos uno”, “o fuera de Dios que somos tres”, etc. Podríamos aplicar una gran variedad de argumentos trinitarios a la respuesta que “no dio” el Mesías al escriba, pero es obvio, no está la respuesta que quisieran leer ahí los amigos trinitarios. Es más Yeshuá apoyo, y estuvo de acuerdo con la respuesta que le dio el escriba, pues le dijo: “No estás lejos del reino de Dios”. De este modo solo comprobamos que Yeshuá fue un maestro acorde al mensaje de la Torá, pues en la Torá, no cae, la enseñanza de que Dios sea trino.
Por último continuando con la respuesta sabia que da el escriba a Yeshuá, notamos como es que él entiende el espíritu de la Torá: La Justicia, el Amor, y la FE. ¿De qué valdría un sacrificio, si no hay arrepentimiento interno? ¿De qué sirve un korban (ofrenda) al Eterno, si me olvido de sustentar a mi familia o de honrar a mis padres? De nada serviría cumplir con estas miztvot (mandamientos) si no hay una base espiritual real, ¿Cuál? La de amar a HaShem y al prójimo como a nosotros mismos. Así que el escriba dice acertadamente a Yeshua:
“Y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios". Yeshuá entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle. (Mordejai/Marcos 12:32-34)
Pero lo que más me impresiona de la respuesta del escriba, es que pasa de ser un necio: “que pregunta por tentar a Yeshua” (Mt. 22:35) a convertirse según el Mesías Yeshuá, en alguien que no está lejos del reino de Dios, ¿Por qué razón? Pues porque la respuesta del escriba está en total armonía con lo que significa el primer mandamiento: El escriba sabe que el primer mandamiento consta en saber y creer y vivir conforme a que no hay otro Dios más que el Eterno, que no hay otro fuera de él. El sabio escriba sabia que a ese Dios se le debe amar, con todas las fuerzas, el corazón y el alma. El sabio sabia que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos, pues de estas cosas depende la el real cumplimiento de toda la Torá. En definitiva, el escriba, según Yeshuá no está lejos del reino, “porque sabe” cual es y en qué consiste el primer y el segundo mandamiento de la Tora. El escriba no está lejos del reino de Dios porqué acepta la Torá comenzando por sus dos más grandes exigencias. Quizás el escriba aun no estaba en el reino de Dios, porque su intención principal, había sido; “preguntar para tentar a Yeshuá”, por lo que carecía de cumplir entonces con el primer y el segundo mandamiento, pero sin duda alguna, que la maravillosa respuesta que obtuvo del Mesías Yeshuá, a ese anciano de Israel, le fue una gran recompensa inmerecida, tan solo porque él puso en el nivel que corresponde poner, a los mandamientos más importantes de la Torá.
No es urgente recapacitar, para estar cerca cada día más del reino de Dios, tomando en cuenta que nuestro Mesías santo jamás vino a dejar sin vigencia la Torá, sino que a mostrarnos a través de estos dos mandamientos, su real cumplimiento. Cuando sepamos y entendamos que es el primer mandamiento, que Hashem es UNO y que no hay otro fuera de él, que le debemos amar con todas las fuerzas, el corazón y el alma, que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y que si hacemos todos los mandamientos bajo el conocimiento y la base de los dos primeros, entonces habremos comenzado a vivir en el reino de Dios, cuya legislación eterna fue, es y será siempre la Torá.

Los 613 preceptos - mitzva 1 - a la luz de los escritos mesiánicos.



MITZVOT ASEE
(MANDAMIENTO POSITIVOS)

.- Mitzva 1 Creer En Dios
Nombre de la mitzva: Emuna Hashem.
Referencia: Sefer Hajinuj mitzva 25.
Parasha: Yitro  - Vaetjanan.
Pasaje de la Tora: Shemot 20:2 - Devarim 5:7
"Yo soy el Señor tu Dios que te saque de la tierra de Egipto" (Éxodo 20:2)
Comentarios del Judaísmo:

La primera de miztva de la Torá, es Creer en Dios. Lo cual implica tener la conciencia que él es la razón y la fuente de todas las cosas, y que el controla el universo, tanto los mundos físicos como los mundos espirituales. Todo aquello que existe, en él existe, y si él no existiese nada existiría y si todo dejase de existir, él seguiría existiendo, en su soledad espantosa y temible. Nada escapa de su control, todo está en ÉL, y nada está fuera de él. Todo lo que vemos está regidos por leyes que él creo, los reinos animales, vegetales y el reino humano, todo está normado por él, y nada de lo que sucede o deja de suceder está al azar, sino que cumple perfectamente su función.
Comentarios del Brit Hadasha:

Rabenu Yeshuá y sus emisarios, enseñaron que creer en H", implicaba por defecto creer en Yeshuá como ÉL enviado de HaShem.
"Yeshuá clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió" (Juan-Iojanan 12:44-45)
"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Yeshuá el Mesías, a quien has enviado" (Iojanan-Juan 17:3)
"Para nosotros, sin embargo,  sólo hay un Dios,  el Padre,  del cual proceden todas las cosas,  y nosotros somos para él;  y un Señor,  Yeshuá el Mesías, por medio del cual son todas las cosas,  y nosotros por medio de él" (1 Corintios 8:6)
Esto significa que la creencia en HaShem, tiene un canal de revelación que es único, y es clave para la redención final del mundo y de todo Israel. Es decir, la creación toda, comenzando por todo Israel, depende de esta revelación y creencia. Cuando todo Israel declare con voz clara. "¡Baruj haba veshem Adonai!" (¡Bendito el que viene en el nombre de Adonai!), la mitzva de Creer en HaShem, lograra tener su máximo cumplimiento, y su máximo impacto en todo el mundo, al punto que la redención final habrá llegado. Como fue dicho: "Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor." (Mat 23:39 ). Ya que ÉL, ha querido que nuestra creencia en él, tenga como piedra angular, la revelación del Mesías Yeshuá.

Como está escrito en el Tanaj:
"La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de HaShem es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos" (Tehilim - Salmos 118:22-23)
"NO se turbe vuestro corazón: creéis en Dios, creed también en mi" (Iojanan-Juan 14:1)
¿Podía el Mesías declarar que la creencia en él, era el equivalente de creer en Dios, y con esto no pasar a llevar la mitzva de Creer en Dios? Esa fue sin duda una de las declaraciones más sorprendentes que hizo Mashiaj Yeshuá. Sin embargo, vemos que la revelación divina es gradual, a lo largo de la historia del pueblo judío, y que esto está contenido en las escrituras. Basados en las escrituras, los alumnos de Yeshuá, pudieron entender que creer en Dios es el equivalente de creer en él, como su enviado, y que creer en Yeshuá como Mashiaj, es el equivalente de Creer en Dios, como la fuente de todas las cosas.
Está escrito en nuestra bendita Torá: "Yo soy HaShem tu Dios..." Lo cual nos muestra que el principio más fundamental de las escrituras es DI-S mismo. La voluntad más perfecta del Creador, es que todas las personas, sean judías o sean de las naciones, puedan “apegarse a Di-s”, y esto solo puede comenzar cuando la persona cree que su existencia radica en que hay una existencia única y verdadera, la cual es Di-s y que solo de él dependen todas las demás “realidades”.
La persona debe creer que es Dios quien hizo los cielos, la tierra, y todo cuanto hay podemos ver, y también aquello que no podemos ver. Los rabinos nos enseñan que uno de los tres preceptos, por el cual la persona debería dar la vida, al punto de perderla, es el precepto de la creencia en   Di-s. Es decir, antes de negar nuestra fe en Di-s debiésemos estar dispuestos a morir. Esto nos muestra que, para los sabios judíos, y para las sagradas escrituras, el precepto de creer en Dios, es sumamente importante y profundo. Yo diría que creer en Di-s, bendito es, es la diferencia entre la vida y la muerte, es tener una vida con “emuna” (confianza en Di-s) que es infinito he limitado, o tener una vida sin “emuna”, (negando su existencia) pensando que el hombre es suficiente para resolver todos sus dilemas, y lograr su propia felicidad apoyado en que solo él es la persona que hace la única realidad comprobable. Lo cual, ya está demostrado que es un terrible error, pues más allá de toda la inteligencia del ser humano, y de sus tremendas capacidades que puede tener, el ser humano finalmente dejara de existir, y sus habilidades, inteligencia, y todo lo que tiene llegara a su término en este mundo, junto con su muerte o con alguna tragedia en vida. Pero Di-s NO, es la única existencia real, por la cual se sostienen todas las demás realidades, y la persona que cree en esto logrará finalmente trascender todas las barreras de los miedos, los temores y los problemas, pues tiene puesta su confianza en aquel que es la esencia de la vida, y la raíz suprema de todas las cosas.
La persona puede elegir vivir su vida como que Di-s no existe, alegando con sus acciones que no necesita nada de él, ignorando las señales de la vida, los sufrimientos, y reaccionando con una actitud autosuficiente a todo lo que le sucede. O bien, puede elegir vivir su vida demostrando que cree en la existencia de Di-s, y por eso, vivir haciendo un trabajo espiritual diario, apegándose al Creador, a través de las buenas acciones a los demás, a través de la tefila (oración) en privado, a través de las acciones de gracias, a través de la caridad, y de tantos medios que permitirán que logremos el fin del “Y te apagaras a ÉL” (Deuteronomio 10:20). Si la persona logra entender que no hay ninguna otra realidad que no sea Di-s: Sonidos, olores, colores, razas, lenguas, dinero y pobreza, salud y enfermedad, bien y mal. Entonces sabrá también, que sus sufrimientos y necesidades en este mundo, tienen un solo propósito. Hacer que Di-s se apegue a él y que él se apague a Di-s.
El precepto de Shemot 20:2: " Yo soy HaShem tu Dios, que te saco de la tierra de Egipto." nos sugiere que este precepto de la creencia en Di-s, no tiene que ver solamente, con "una creencia", sino que con una demostración de Di-s, y una aceptación por parte de la persona, de que Di-s "que nos saco de la tierra de Egipto" hace milagros, e INTERVIENE siempre en las realidades humanas, y no solo las realidades de los judíos, sino que en las realidades de todas las personas del mundo. La Torá dice: (Deuteronomio 04:35). "Se te ha mostrado, con el fin de conocer, que HaShem, Él es el Di-s no hay otro fuera de Él."

LOS 613 PRECEPTOS A LA LUZ DE LOS ESCRITOS MESIÁNICOS


Introducción:

La razón principal por la que me he propuesto comenzar este estudio y análisis de los 613 preceptos de la Torá, basados en la lista del Rambam (Rabí Moshe Ben Maimon) que este realizo en el Sefer HaMitzvot (Libro de los mandamientos). Es que siempre he deseado hallar literatura judía que pueda de una u otra manera contener la sabiduría de los sabios de Israel, como la sabiduría del Rambam o la de Rashí, y la de muchos otros sabios que comentaron las mitzvot,  con un poco de la luminosidad que hay en los escritos del Brit Hadasha.

Es decir, el objetivo de este estudio es enlazar, al enumerado de los 613 preceptos de la Torá, de la manera en que el Rambam, los ordeno, a la luz de las enseñanzas del Mashiaj Yeshuá y de sus talmidim (discípulos). Ese es el propósito principal de este humilde comentario. Al intentar enlazar los 613 preceptos de la Torá, con las enseñanzas de los escritos del brit hadasha (pacto renovado), de ninguna manera intento corregir, lo que los sabios de nuestro pueblo han dicho o enseñado, sino que más bien, manteniéndome dentro del marco del Judaísmo, (el cual es bastante amplio), intentare sazonar con las palabras y enseñanzas recibidas de la boca del Mesías Yeshuá y de sus alumnos.

El lector debe saber que el Rambam enumero una lista de mandamientos positivos (mitzvot asee) y una lista de mandamientos negativos (mitzvot lotaase) en un libro llamado el "Sefer HaMitzvot", el cual es una especie de introducción al famoso libro: "Mishne Torá". Según esta lista, y segun el acuerdo de los Rabinos, hay una suma de 248 preceptos positivos, los cuales están basados en una acción, para poder cumplir con el mandamiento. Por ejemplo: "decir "shema" (Deuteronomio 6:4) antes de dormir y al levantarse", o el mandamiento de: "Amaras a tu prójimo como a ti mismo" (Levítico 19:18), todas estos mandamientos, implican una actuación activa y positiva de la persona.

Por otra parte tenemos 365 los mandamientos negativos, los cuales están basados en NO realizar una prohibición de la Torá . Por ejemplo: "No asesinaras", "no adulteraras", "no codiciaras". Todos estos mandamientos implican la abstención de la persona, respecto de una prohibición de la Torá.
El siguiente comentario es complementario y es tomado de:  www.serjudio.com
"Según nuestros jajamim (Tanjuma Hakadum, Tetzé; Talmud Bablí Makot 23b), el número de las negativas coincide con el número de tendones en el cuerpo humano, o la cantidad de días en un ańo solar. Mientras que la cantidad de las positivas coinciden con el número de miembros y órganos humanos. De tal manera que podríamos decir, simbólicamente, que toda la persona se involucra en apartarse del mal, para hacer lo bueno todos los días del ańo.

Las mitzvot también pueden ser clasificadas de acuerdo al destinatario de la acción de la misma, tal como por ejemplo estudiamos en la última mishná de Iomá, así hay mitzvot bein adam lajavero (entre hombres) y mitzvot bein adam lamakom (entre el hombre y H'). Aunque es muy difícil distinguir en algunas mitzvot quién es realmente su destinatario principal (por ejemplo, el Shabbat).

Los distintos sabios han llegado al acuerdo en el número, definiendo que las mitzvot de la Torá son seiscientos trece; sin embargo no llegan a concertar cuáles son precisamente todas.
Según R. Aarón HaLeví, quien viviera en la Edad Media, las que se podrían cumplir hoy en día suman trescientas sesenta y nueve.

El estudioso moderno Rabino Israel Meir de Radin, comúnmente conocido como el Jafetz Jaiim, ha identificado setenta y siete mitzvot positivas y ciento noventa y cuatro mitzvot negativas que pueden observarse fuera de Israel en la actualidad.

Los sabios del pueblo de Israel han desarrollado luego varios reglamentos, prescripciones, ordenanzas, (halajot, takanot, guezerot) que desde un punto de vista rabínico y tradicional tienen el mismo peso y valor que las mitzvot de la Torá, ya que se hace llegar su fuente y raíz a la misma revelación del Sinaí, por intermedio de la cual H’ se reveló al Pueblo de Israel y a Moshé. Por esta causa se las denomina generalmente también como mitzvot.

Nota: Es importante que el lector sepa que el orden la mitzvot del presente estudio, está basado en el sefer hamitvot del Rambam y no contienen un orden cronológico por parashot de la Torá. Este es el orden para que usaremos para efectos de nuestro estudio"

lunes, 10 de abril de 2017

Pesaj Kosher v¨Sameaj



Shalom Amigos: Pesaj Lekulam! un cordial saludo en esta hermosa festividad.

Pesaj para todos: Porque todos salimos de la estreches de Egipto, (en nuestros Padres) y en el Mesías Yeshua, todos hemos sido llamados a la libertad, con la que él nos hizo libres, para vivir apegados a ÉL, sirviendole....

"No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar; y todos fueron bautizados en Moisés, por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que les seguía; y la roca era el Mesías"

(1.corintios 10:1-4)

Pesaj Kosher v"Sameaj Lekulam!

jueves, 6 de abril de 2017

Amar al projimo en sus dos facetas: "negativa y positiva"



Shalom Amigos:

Hay una historia muy conocida en la guemara, que cuenta que una persona le pregunto al sabio Hilel, si este le podía explicar toda la Torá, mientras este se sostenía en un solo pie. La respuesta de Hilel, fue si, diciéndole: "Si hay algo que no te gustaría que te hicieran, no se lo hagas a los demás. Esa es toda la Tora. El resto es solo comentario, ahora ve y aprende"

Esta sentencia del rabino Hilel, si bien es correcta, lo es solo en un sentido restrictivo. Pues lo que te enseña es a "no hacer a otros, lo que no quieres que te hagan", la motivación es de "no hacer", Lo cual es correcto, y en lo cual debemos ocuparnos, y que desde ya demanda, todo el esfuerzo de retener la inclinación mala que habita en nuestras almas, para no dañar a los demás. Sin embargo, la Torá nos pide algo que va más alla de dejar de hacer algo contra los demás, pues nos manda:

ואהבת לרעך כמוך אני יהוה


"y ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo HaShem" (Levitivo-Vaikra 19:18)

Lo cual nos enseña que debemos tener una actitud positiva respecto de este mandamiento. La Torá no nos invita solo a no causar daño al prójimo, lo cual se deprende de este mandamiento, sino que nos manda hacer algo por el prójimo. Esto es realmente amor. Como cuando refrenamos nuestras lenguas de hablar mal contra el projimo, porque eso es "lashon hara" (hablar maldad), así del mismo modo debemos no solo callarnos, sino que poner una opinión positiva de las personas en nuestras bocas. Esta es una acción que logra el amor entre el hombre y su prójimo, y no solo nos mantiene en un estado pasivo y expectante, del cual nos abstraemos para no "meternos en problemas". La Torá busca lo contrario, que nos involucremos en el problema del amigo, del hermano, del pariente, etc., y si este está pasando por ejemplo una necesidad económica, metamos nuestra mano al bolsillo y le demos una buena tzdaka (ayuda económica), y así no solo nos involucramos con el prójimo en su problema, sino que también lo ayudamos a salir de su problema, y posiblemente traigamos a él shalom y alegría. 

Esto es realmente AMOR. No existe el amor "de palabras", ni el amor "de sentir que amo a una persona", cuando no hay una acción positiva, de involucrarnos en el problema del otro brindándole una ayuda, o solución más concreta. 

Hay un sin número de acciones que hablan de si amamos a una persona o no. Si la amamos como a nosotros mismos. Como nos ordena la Torá. Dar honor, respeto, fidelidad, cuidado, atención, prestar ayuda económica, sustento, protección, educación, y tantas otras acciones son parte del amor positivo que busca la Torá que practiquemos.

Además está escrito:

"Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera, porque en estos se resume las enseñanzas de la Torá y los profetas" (Mateo - Matityahu 7:12)

Nuestro amado Mesías Yeshua, nos enseño algo parecido al rabino Hilel, pero no igual. Ya que si leemos correctamente, lo que realmente buscaba su enseñanza, era mostrar el correcto espíritu de la Torá, respecto de como cumplir la mitzva de "amor al prójimo". No solo debemos no hacer a los demás, lo que no queremos que nos hagan a nosotros, sino que como queremos que los hombres hagan con nosotros así debemos hacer nosotros con ellos. 

Es decir el amor que nos propone la Tora, es como es toda la Tora, con mandamientos positivos y negativos, de hacer y de no hacer. Hay una faceta del amor que nos dice: "No hagas a otros daño", y esa actitud es la primera de todas. Es la línea que no debemos traspasar, y la base para comenzar a practicar toda la Torá. Pero luego el amor tiene otra faceta: "Haz a otros el bien", y esa es la parte donde no solo nos abstenemos de hacer daño, sino que es donde comenzamos a gestionar todas las iniciativas que benefician al otro, buscando solamente el bien de los demás.

Cuentan los jamamim (sabios de nuestro pueblo), que el segundo beit hamikdash (Templo Sagrado), fue destruido porque existió en Israel, "sinat jinam" (odio infundado). Se odiaban unos a otros sin razón alguna, ¿No le a sucedió eso a usted? de pronto conoce a alguien que su sola presencia no es de su agrado y usted la comienza a odiar, sin ninguna base, solo por el mero hecho de que a usted no le agrada. Pues bien, eso es "sint jinam", la causa por la que fue destruido el segundo templo de Ierushalaim. Ahora bien, ¿cuál era la solución? Practicar el amor de la Torá en sus dos facetas, negativa y positiva. Primero habia que comenzar con "No odiar infundadamente a nadie", sacar todo ese egoísmo interno, y no sostenerse en las malas cualidades de la persona. Segundo habia que proceder con "amar infundadamente" por el solo hecho de hacer el bien, sosteniendo el juicio positivo hacia el otro, fijándose en lo bueno que hay en los seres humanos.

Hay un midrash hermoso que nos cuenta que si dos personas se odian, ni si quiera todo el tamaño del mundo los puede sostener, pues se hace pequeño para ellos, pero si dos personas se aman, entonces incluso aun la punta de una espada es suficiente para ellos. Esto es porque ambos se convierten en uno, ya no son: "tú y él" ahora somos "nosotros". 

HaShem, nos ayude a que el amor con el que nos amo el Mesías, que dio su vida, se refleje en nosotros, en estos todos aspectos: negándose a todo por nosotros (como quien se puede compadecer de nuestra debilidades), y dando todo por nosotros, su honor, gloria y divinidad, incluso su vida en ese madero, para mostrarnos el amor de HaShem, por todo el mundo y su pueblo Israel.

Shalom en el Mesías.

miércoles, 5 de abril de 2017

Parasha Tsav 5777 - "Karet espiritual y los símbolos del Mashiaj"





7:20 “Pero la persona que coma la carne del sacrificio de las ofrendas de paz que pertenecen a HaShem, estando impura, esa persona será cortada de entre su pueblo.” (LBLA revisada) – 

Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de caret, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

Se puede ver una similitud entre comer de las ofrendas de paz en agradecimiento, que consistía en carne y pan, y comer la mesa del Señor. Al comer la mesa del Señor Yeshúa con una actitud de rechazo y desprecio hacia los hermanos, es como comerlo en un estado de impureza, y produce un juicio divino. Por causa de que los santos en Corinto no habían reconocido a sus hermanos como parte del mismo cuerpo, cayeron bajo juicio y muchos recibieron enfermedades y murieron antes de tiempo, como está escrito en 1 Corintios 11:27-32:

“De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo, come y bebe juicio para sí. Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen. Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.” (LBLA)

El mensaje que se está dando al comer del pan, que simboliza la entrega del Mesías por su congregación, es que todos somos un cuerpo en él, como está escrito en 1 Corintios 10:17:

“Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.” (LBLA)

Entonces al tomar una parte de ese pan junto con los demás, hay una proclamación de unidad. El problema que hubo en Corinto fue que los que estaban tomando este pan, y así proclamaban su unidad con el cuerpo de los creyentes, luego vivían en divisiones y actitudes de crítica y desprecio hacia los demás. No se puede proclamar una cosa y vivir otra. No se puede predicar algo que uno no vive. Tal actitud trae el juicio divino sobre el culpable. En este caso el juicio produjo enfermedades y muerte antes de tiempo. Así que si hay muchos enfermos y algunos que mueren jóvenes en nuestras congregaciones, tendremos que preguntarnos: ¿qué tipo de actitudes tenemos entre nosotros?

¡Qué importante es el amor entre los santos!

Por Ketriel Blad.

miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Esperaban los primeros discípulos un rapto secreto?


¿Esperaban los primeros discípulos un rapto secreto?

Si los primeros creyentes hubieran esperado un rapto secreto entonces existiría evidencia bíblica de tal expectación. Sin embargo, las escrituras no nos dicen por ninguna parte que los creyentes esperaran un "arrebatamiento secreto" antes de una tribulación de siete años, sino que nos dicen que ellos esperaban una única y definitiva SEGUNDA VENIDA. Veamos algunos pasajes que nos mencionan, que era realmente lo que los primeros seguidores de Yeshua esperaban. Veamos:

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Yeshua el Mesías; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:20-21).

“De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Yeshua el Mesías” (1Corintio 1:7).
    
La kajal del Mesías Yeshua, siempre espero la segunda venida del Mesías, nunca pensó en una venida por etapas, tal como se demuestra en estos pasajes. Los discípulos esperaban la manifestación del Mesías, o sea su segunda venida. Por ejemplo, si los primeros hermanos hubieran esperado un rapto secreto antes de la venida del Señor, el pasaje que acabamos de leer debería decir: Esperando el Rapto o el Arrebatamiento de nuestro Señor Yeshua el Mesías” ¿Pero porque en todo el nuevo testamento no encontramos pasajes que digan esto? La respuesta está a la luz de las escrituras, los primeros alumnos de Yeshuá, esperaban solo y únicamente la segunda venida y no una venida por etapas, si fuera lo contrario, por lo menos encontraríamos evidencia clara en alguna carta de los Apóstoles.

Sigamos viendo otros pasajes:

“Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro del Señor Yeshua el Mesías” (1Timoteo 6:14)

“Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Yeshua el Mesías, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo” (2Tesalonisenses 2:19)

“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2Timoteo 4:8)

“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Santiago 5:8)

“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Yeshua siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2Pedro 1:16)

“Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados” (1Juan 2:28)

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Elohim y Salvador Yeshua el Mesías” (Tito 2:13)

“Así también el Mesías fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28).

Todos estos pasajes nos muestran por si solos, que los primeros creyentes en Yeshua jamás esperaron un rapto secreto antes de una tribulación de siete años, sino que nos enseñan que ellos esperaron la MANIFESTACIÓN DE YESHUA, es decir su segunda venida. Ahora bien, alguno dirá, "Claro, pero esa venida que esperaban los primeros cristianos era la primera etapa de la segunda venida". Sin embargo en todos los pasajes que hemos leído se habla de una segunda venida que tiene carácter de única y absoluta, no se menciona que el retorno de Yeshua este compuesto por etapas o que este dividido por siete años. ¿O a caso usted cree que Shaul no nos quiso mencionar claramente, que la segunda venida estaba constituida por etapas? Sinceramente, no creo que "Pablo" este tratando de darnos códigos a medias con un tema tan serio como este, él escribió todo bajo un contexto claro y conciso, no para que nosotros sobre interpretáramos sus palabras. Pondremos un sencillo ejemplo: "Si los apóstoles esperaron un arrebatamiento secreto y repentino en cualquier momento del día, ellos no habrían escrito como escribieron mencionando solo el concepto de segunda venida, sino que hubieran escrito mencionando lo que en cualquier momento podía ocurrir, el arrebatamiento repentino de la congregación del Mesías, ¿Por qué no escribieron, como hoy se dice en las iglesias pentecostales, ¡Iglesia prepárate Cristo viene en cualquier momento a raptarnos y llevarnos con él!? ¿Porque el emisario Shaul nunca escribió, "el arrebatamiento puede ser en cualquier momento"?

La primera asamblea de creyentes siempre espero el retorno del Mesías Yeshua pero no como en un arrebatamiento secreto, sino como en una segunda venida definitiva. Ellos esperaban que el Mesías volviera por segunda vez para quedarse con ellos para siempre y establecer en Israel el reino mesiánico que hablan las profecías del antiguo pacto. Por eso los ángeles les dicen a los discípulos:

“Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Yeshua, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:10-11).

Nuevamente pregunto, ¿Por qué los ángeles dicen que la segunda venida de Yeshua será vista por los discípulos? ¿No que era el arrebatamiento primero? Los mensajeros se refieren a la segunda venida no a un arrebatamiento secreto, porque el arrebatamiento es un evento que sucederá dentro de aquella única segunda venida, de lo contrario habrían dicho: "Este mismo Yeshua, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá y os tomara a vosotros para ir al cielo"

Shalom en el Mesías.


jueves, 23 de marzo de 2017

El Arrebatamiento y la Segunda Venida son dos actos seguidos.


El Arrebatamiento y la Segunda Venida son dos actos seguidos...

La segunda venida de Yeshua, es un hecho más que anunciado en el nuevo pacto, eso todos lo tenemos muy claro, de que Yeshua viene, viene. El problema comienza cuando muchos confunden esta única y segunda venida y la dividen por etapas, diciendo que el Mesías primero vendrá en un rapto o arrebatamiento secreto en el cual solo llegara hasta las nubes de la atmósfera desde donde llamara a su iglesia para reunirse con él, para que luego de pasar siete años en el cielo se manifieste la etapa final de esa segunda venida, regresando con la iglesia a la tierra. Esto mirándolo desde un punto de vista serio de las escrituras, es bastante ambiguo ya que Yeshua solo enseño de su segunda venida como una que había de ser única y absoluta, no de una segunda venida por etapas, si fuera así como lo enseña la doctrina del rapto secreto, entonces la segunda etapa de la segunda venida ya no sería la segunda venida si no que la tercera venida, ¿Lo comprende?
   
El arrebatamiento es un acto que se desarrollara en conjunto con la segunda venida de Yeshua, es decir primero ocurrirá la segunda venida gloriosa de Yeshua y luego la resurrección de los muertos y el arrebatamiento, para que entonces ocurra lo que es conocido como la manifestación de los hijos de Dios. La segunda venida nunca es un evento separado por siete años del arrebatamiento, sino que son dos actos seguidos. Veamos algunos pasajes:

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:29-31)

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Yeshua el Mesías, y nuestra reunión con él” (2Tesalonicenses 2:1)

Note usted el paralelo que se nos menciona. Primero vemos que el Mesías Yeshua nos dice que su venida será después de la tribulación de aquellos días, luego en el mismo pasaje el Mesías Yeshua nos dice que él enviara a sus ángeles para reunir de un extremo del cielo hasta el otro a sus escogidos, es decir a su pueblo, el Israel de Dios, esto es el arrebatamiento. Es decir que si la segunda venida es después de la tribulación tal como lo dice el pasaje, el arrebatamiento también es después de la tribulación de aquellos días. En segundó lugar tenemos las palabras del emisario Shaul de tarso, donde él al hablarnos de la segunda venida, también menciona las siguientes palabras "nuestra reunión con él", es decir el arrebatamiento ¿Por qué el emisario hace esta relación? Pues porque sencillamente el arrebatamiento con la segunda venida son dos actos seguidos, nunca han sido dos eventos separados por siete años en las escrituras.

Veamos mas pasajes donde existe una clara unión en estos acontecimientos:

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas” (Mateo 24:27-28)

“Cuando el Mesías, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” (Colosenses 3:4)

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Yeshua el Mesías; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:20-21)

En estos pasajes encontramos una clara relación entre los acontecimientos que tienen que ocurrir en el arrebatamiento y los sucesos de la segunda venida. En Mateo 24:27-28 Se nos menciona la venida del hijo del hombre y luego el Mesías dice que donde estuviere el cuerpo allí también se juntaran las águilas, haciendo referencia a los ángeles que arrebataran (Mat.24:29-31) los cuerpos de los millones de creyentes que estén aguardando en los sepulcros la resurrección de entre los muertos. Es decir existe una relación entre el arrebatamiento y la segunda venida, pues son dos actos seguidos.

En el pasaje Colosenses 3:4, también se nos hace una clara relación entre el arrebatamiento y la segunda venida. Primero el emisario Shaul nos habla de la manifestación de Yeshua, es decir se está refiriendo a su segunda venida y luego en segundo lugar nos dice que seremos manifestados con él EN GLORIA, haciendo alusión al arrebatamiento y a la transformación de nuestros cuerpos corruptibles y sin gloria que serán trasformados a cuerpos incorruptibles y gloriosos.

En Filipenses 3:20-21, el emisario Shaul menciona que la congregación del Mesías espera del cielo a Yeshua, es decir espera su segunda venida, y luego más adelante hace referencia a un acontecimiento que solo ocurrirá en el arrebatamiento, Pablo dice: "el cual transformara el cuerpo de la humillación nuestra" Evidentemente aquella transformación de nuestros seres solo se llevara a cabo en el arrebatamiento de toda la congregación del Mesías, ¿Y cuándo será ese arrebatamiento? Siendo fiel al contexto del pasaje será cuando el Mesías vuelva por segunda vez ¿Y cuándo volverá por segunda vez el Mesías? DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN DE AQUELLOS DÍAS, como lo enseño el mismo Mesias.

Por último, le invito a leer uno de los pasajes más usados para argumentar a favor de la doctrina del rapto secreto. En tal pasaje se menciona claramente la segunda venida del Mesías Yeshua y se relaciona esta segunda y única venida con el arrebatamiento de la congregación del Mesías, veamos:

“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en el Mesías resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. (1Tesalonicenses 4:15-17).

¿Lo puede ver usted? El emisario Shaul en un mismo texto, menciona las palabras "la venida de señor" y solo letras más adelante escribe la frase "seremos arrebatados" Es decir, el emisario está enseñando que el arrebatamiento ocurrirá cuando el Mesías Yeshuá regrese por segunda vez y de ninguna manera el da a entender que esta segunda venida está constituida por etapas, ni separada del arrebatamiento, ni se mencionan siete años para dividir el suceso del arrebatamiento y de la segunda venida, pues ambos sucesos, son una mismo evento, con sus respectivos detalles logicamente.

En definitiva este pasaje no sirve para argumentar a favor de un rapto secreto antes de una tribulación de siete años. El arrebatamiento es un acto absolutamente involucrado en la segunda venida, las escrituras nunca hacen una separación de siete años entre un evento y otro, sino que los relacionan estrechamente, sino hay arrebatamiento no hay segunda venida, si no hay segunda venida no hay arrebatamiento.


Shalom en el Mesías Yeshua.