sábado, 12 de marzo de 2022

Parashat 24 Vayikra - La importancia de los korbanot para HaShem y para nosotros

 


La importancia de los korbanot para Dios y para nosotros.

Esta semana comenzamos a estudiar el sefer vayikra – conocido también como: “Torat Kohanim”. Nuestros sabios le han dado mucha importancia al estudio de este sefer ya que con él se le da inicio al jinuj (educación) de los niños. Esto se debe a que los korbanot debían ser ofrecidos en estado de pureza ritual. Así cita el midrash: “que los puros vengan y se dediquen al estudio de lo puro” (Vaikrá Rabá 7:3).

En esta oportunidad hablaremos de uno de los temas principales de este sefer. Me refiero al tema de los korbanot, que es una de las temáticas más difíciles de abordar en la Torá y contiene mucho material en cuanto a mandamientos.

La palabra Hebrea para "sacrificio" es “korban” קרבן , que significa "acercarse". Proviene de la raíz “karev” קרב  , que significa "poner a menos distancia". Por lo tanto, el propósito del sacrificio es acercarse a Dios mediante la ofrenda de un obsequio preciado.

A saber, los korbanot que nos trae la Torá son los siguientes:

1.      Olá                  : Ofrenda de ascensión.

(Levítico 1:1-17; 6:8-13) (6:1-6 heb.)

2.      Minjá             : Oblación

(Levítico 2:1-16; 6:14-18) (4:7-11 heb.).

3.      Jatat                :(Sacrifico) de pecado.

(Levítico 4:1 – 5:13; 6:24-30) (6:17-23 heb.).

4.      Asham           :(Sacrificio) de culpa.

(Levítico 5:14 – 6:7) (5:26 heb.) (Levítico 7:1-10).

5.      Miluim          :(Ofrendas) de consagración (plenitudes).

(Éxodo 29:1-37) (Levítico 6:19-23) (6:12-16 heb.).

6.      Shlamim       :(Ofrendas) de paz.

(Levítico 3:1-17; 7:11-36)

El sacrificio ETERNO del Mesías.

Lo primero que debemos asentar para nuestro comentario es que hay un sacrificio ETERNO, que no está sujeto al tiempo. Y que dada esa condición es superior según la carta a los hebreos a todos los korbanot. Así está escrito:

Pero el Mesías, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo korban por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios (Hebreos 10:12)

“Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (Apocalipsis 13:8)

Estos versículos serán las bases para nuestro análisis. De ellos se desprenden las siguientes implicaciones:

1.- Del pasaje de hebreos 10:12. El Mesías se ofreció una sola vez para siempre como un korban por todos los pecados. Lo cual implica, que no hay otro korban como el de Él.

El Korban del Mesías entonces es un korban ETERNO, SUPREMO, e irrepetible.

2.- Del pasaje de Apocalipsis 13:8. Para HaShem, que no está sujeto al tiempo, por lo menos conceptualmente, este korban fue inmolado en el principio de la fundación del mundo. Lo cual le asigna al sacrificio del Mesías una condición de atemporalidad y eternidad, ya que no está sujeto a los límites del tiempo.

Habiendo sentado las bases, iremos a formularnos algunas preguntas.

¿Que tan importante es para la Torá y la halaja el tema de los korbanot?

Los primeros Padres y los korbanot.

1.- Hay evidencia en la Torá que las personas servían a Dios por medio de korbanot, aún cuando HaShem no los había pedido. Lo cual la Torá no desaprobó.

Tenemos el caso de Hebel:

“También Hebel llevó al Eterno las primeras y mejores crías de sus ovejas. El Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda” (Bereshit 4:4)

Tenemos el caso de Noaj como está escrito:

“Y edificó Noé un altar a HaShem, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció un korban en el altar (Genesis 8:20)

Tenemos el caso de Abraham:

“Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo” (Bereshit 22:13)

Tenemos el caso de Yaacov:

“Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac” (Bereshir 46:1).

La Torá nos relata como HaSHem se agrado de la ofrenda de Hebel. La Torá no desaprobó esta acción. Lo cual nos lleva a pensar, que esto que hacían los primeros seres humanos, es más que un comportamiento “primitivo” o “retrogrado”. Pues es evidente que mientras más cerca estuviesen del primero hombre Adam, más seria su claridad y luminosidad. Lo cual sin duda nos permite ver el tema de los korbanot, desde otro punto de vista.

Noaj ofreció al Eterno korbanot que el Eterno no pidió, y que sin embargo la torá no desaprobó. Asimismo, vemos que nuestros patriarcas hicieron korbanot al Eterno, para demostrar su agradecimiento, aun cuando el Eterno no les había pedido que lo hiciera, estas ofrendas tampoco fueron rechazadas por la Torá.

Entonces aquí podríamos hacernos las siguientes preguntas, que no pretendemos responder ahora, pero que nos permitirán pensar más sobre la importancia de los korbanot:

¿HaShem quiere que le demos korbanot?

¿Los Korbanot son preceptos que tienen un objetivo por sí mismos o fue solo una costumbre primitiva tolerada por la Tora?

¿Los korbanot son un ideal para Dios o es algo que Dios acepto y finalmente lo encarrilo?

Veamos ahora algunos datos que van a reforzar la idea de que para la Torá (para HaSHem), los korbanot son muy importantes con algunos datos sacados de la misma Torá:

1.- Las ultimas 4 parahot del sefer shemot, las porciones Terumá, Tetzave, Vayekel, Pekudei y Ki Tisa, su tema central es la construcción del mishkan. En el mishkan se ofrecían los korbanot. Pero sin perjuicio de esto, cuando la Torá nos habla de las funciones del Mishkan, no nos habla de los korbanot sino que de HaShem y su relación con el pueblo. La Torá utiliza las siguientes expresiones cuando nos habla del objetivo del mishkan:

“me reuniré allí con ustedes” y por eso llamado Ohel moed, es decir: “Tienda de reunión”

“Morare dentro de ustedes” y por eso es llamado “mishkan”, es decir: “Morada de Dios”.

“Sera santificado son mi presencia” y por eso es llamado “mikdash”, es decir “santuario”, porque HaSHem lo santifica.

Si bien este es el objetivo del mishkan, reunir al pueblo con el Eterno, que HaSHem more dentro de él, y que HaShem santifique el lugar con su presencia. Nada de esto podría haber tenido eficacia sin los korbanot, que HaShem mando a ofrecer en el Mishkan. Lo cual nuevamente nos hace reflexionar sobre la importancia que tienen los korbanot para HaShem.

2.- El sefer Vayikra uno de sus temas centrales son los korbanot. Es decir, casi un libro completo de la Torá nos habla de los diferentes korbanot que HaShem mando, dándole a estas mitzvot un sentido en si mismas.

3.- De las 613 mitzvot de la Torá, un numero no menor de 176 mitzvot hablan sobre los korbanot.

Los Korbanot en la Halajá:

1.- El Mishné Tora del gran Sabio Rambam, tiene en total 14 tomos, donde él explica los 613 preceptos con todas sus respectivas halajot. De este compendio de 14 tomos, 3 hablan de tema de los korbanot.

Los korbanot y los primeros talmidim de Yeshua:

Los primeros alumnos del Mesías Yeshúa entre ellos sus apóstoles más cercanos siguieron cumpliendo con la Torá y asistiendo al Templo. Aun después de la resurrección de Yeshua:

Así está documentado en el libro de los Hechos:

“Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo. Y al día siguiente Pablo entró con nosotros a ver a Jacobo, y se hallaban reunidos todos los ancianos; a los cuales, después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron:  Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley. Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres. ¿Qué hay, pues?  La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido. Haz, pues, esto que te decimos:  Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto. Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley.

(Hechos 21:17-24)

Referencia en la Torá respecto del voto nazir:

“Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato:  Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión, y ofrecerá su ofrenda a HaShem, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz.

(Bemidbar 6:13-14)

“Habiéndole hecho señal el gobernador a Pablo para que hablase, éste respondió:  Porque sé que desde hace muchos años eres juez de esta nación, con buen ánimo haré mi defensa. Como tú puedes cerciorarte, no hace más de doce días que subí a adorar a Jerusalén; y no me hallaron disputando con ninguno, ni amotinando a la multitud; ni en el templo, ni en las sinagogas ni en la ciudad; ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres. Pero pasados algunos años, vine a hacer limosnas a mi nación y presentar ofrendas. Estaba en ello, cuando unos judíos de Asia me hallaron purificado en el templo, no con multitud ni con alboroto”. (Hechos 24:10-18)

Los korbanot en el milenio y el Mesías:

En el sefer del profeta Yejezkel (Ezequiel) leemos la profecía del Templo. Dicha profecía no se a cumplido aún, pero está por cumplirse prontamente y en nuestros días. Lo cual es sumamente importante que sepamos.

El Rambam escribe en “Halajot Bet Habejirá” Leyes de la casa excelsa. Perek 1 inciso 4:

“El edificio que construyo Sholomó está explicado en el sefer melajim (Libro de Reyes). Y que el Edificio que en futuro será construido (segundo templo), aunque está escrito en el libro de Yejezquel, no está explicado claramente. Por lo tanto, la gente del segundo Bet Hamikdash, cuando lo construyerin en la época de Ezrá, lo hicieron como el edificio de Shlomó, con algunas semejanzas a lo que explica el Sefer de Yejezquel. Y en su prefacio a la explicación a la mishna “Masejet Midot”, explica que en este relato servirá para el momento en que sea construido el tercer Bet Hamikdash, para hacerse ciertas cosas de acuerdo con él, pero que habrá necesidad de la inspiración divina para su construcción”

Desde el capitulo 40, hasta el capitulo 47 casi llegando cal capitulo 48. Tenemos toda una explicación detallada acerca del tercer templo.

En el capitulo 40  : Las medidas del patio interior y sus portones.

                                    : Los implementos del patio interior.

En el capitulo 41  : Las medidas del atrio.

                                    : Las medidas de los compartimentos.

                                    : Las medidas de la casa sagrada.

En el capitulo 42  : Las medidas de las cámaras.

                                    : La función de cámaras sagradas.

                                    : Las medidas de la muralla del monte de la casa.

En el capitulo 43  : La gloria del Eterno llena la casa.

                                    : El respeto por la santidad de la casa.

                                    : Las medidas del altar.

                                    : La habitación del altar.

En el capitulo 44  : Normas de unos portones.

                                    : Las prohibiciones de profanar el santuario.

                                    : La expiación de los leviim pecadores.

                                    : Reglas para los cohanim que no se desviaron.

                                    : Los tributos para los cohanim.

En el capitulo 45  : La zona consagrada.

                                    : Las medidas de las ofrendas para el príncipe.

                                    : La expiación de la casa.

                                    : Las ofrendas de pesaj.

En el capitulo 46  : Las ofrendas del sábado y del novilunio.

                                    : Las ofrendas de las festividades.

                                    : Las ofrendas diarias.

                                    : Reglas de los regalos del príncipe.

                                    : Los lugares de cocción de las ofrendas.

En el capitulo 47  : Las aguas de bendición.

Ante toda está inmensa cantidad de información y detalles, no nos queda mas que aceptar la evidencia de que el Templo, y el servicio que se realizará en el es sumamente importante para el Eterno.

En la era mesiánica, en el olam habá cuando el rey Yeshúa sea quien gobierne las naciones existirá este Templi y ahí se seguirán ofreciendo korbanot, incluso korbanot por pecado. Como está escrito:

“Y en la entrada de la puerta había dos mesas a un lado,  y otras dos al otro,  para degollar sobre ellas el holocausto y la ofrenda por pecado y la ofrenda por culpa” (Yejezkel 40:39)

Los sacrificios en el templo no solamente son medios didácticos audiovisuales por medio de los cuales HaShem muestra al hombre las verdades sobre la gravedad del pecado, sus consecuencias mortales, la justicia y la misericordia del Eterno, sino también son medios para conectarse espiritualmente con el sacrificio eterno del Mesías en los cielos. Los sacrificios temporales activan los efectos del sacrificio eterno en este mundo y en el mundo venidero. Así que el judío que presenta su sacrificio en el templo según las reglas, se apropia automáticamente de los beneficios del sacrificio del Mesías Yeshúa.         

Quizás es por esta razón que el libro de hebreos que el Mesías aparecerá por segunda vez, pero esta vez: “sin relación al pecado”.

Parashat 24 - Volviendo A Nuestra Infancia - Rab Yosef Barel

 


jueves, 10 de marzo de 2022

Parasha 24 Vayikra - 5780 - ¿Por qué HaShem pidió korbanot?


COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LA TORÁ

Parashá n°24 VaYikra 5780
Levítico 1:1 – 6:7 (5:26)

¿POR QUÉ HASHEM PIDIÓ KORBANOT?

Shabat Shalom Javerim: 

בס״ד - Bs”D – con la ayuda del cielo -

Estamos estudiando esta semana la parashá Vayikra (Y llamo).  En esta oportunidad me gustaría que pudiésemos comentar el siguiente versículo de nuestra bendita Torá:

Habla a los hijos de Israel y diles: "Cuando alguno de vosotros traiga una ofrenda a HaShem, traeréis vuestra ofrenda de animales del ganado o del rebaño.” (Lv./Vayikra 1:2)

La parashá de esta semana, es la primera del libro de Levítico, y nos trae el interesante tema de los “korbanot”, “sacrificios”. Y para comenzar nuestro comentario, me gustaría que respondiésemos la siguiente pregunta:

¿Por qué HaShem pidió “sacrificios”?

HaShem bendito es él, pudo haber pedido a su pueblo directamente las “tefilot”, o pudo haber pedido “ayunos”, o cualquier otra acción que no comprometa la vida y sangre de los animales. Sin embargo, vemos que HaShem no pidió lo que mencionamos, y extrañamente pide “sacrificios” de animales. ¿Cuál sería la razón?

Detrás de los korbanot se esconden un sin numero de enseñanzas para el hombre, y es justamente esas enseñanzas que se consiguen a través del estudio de los korbanot, que HaShem decide que la mejor forma de instruir al hombre en ese aspecto es que le presenten sacrificios de vida animal. Por ello, es que es importante estudiar los korbanot, y aprender en detalle, cada uno de ellos.

Veamos algunas respuestas de los jajamim, que buscan responder, la pregunta inicial:

1.- PARA DESPERTAR EL CORAZÓN DE LA PERSONA:

El animal al ser sacrificado, en el proceso pasaba de forma “didáctica”, por decirlo de algún modo, por los 4 modos de la pena de muerte.

a)    Sekila: El animal era tirado al suelo, en alusión al castigo de la pena capital llamada “sekila”, es decir: por lapidación.
b)    Hereg: El animal era degollado, en alusión al castigo de la pena de muerte llamada “Hereg”, es decir: por espada.
c)     Jenek: El animal era fuertemente tomado por su cuello, en alusión al castigo de la pena capital llamada “jenek”, es decir: por estrangulamiento.
d)   Serefá: El animal era quemado finalmente, en alusión al castigo de la pena de muerte llamada “serefá”, es decir: por incineración.

De este modo, la persona veía el sacrificio del animal que llevaba ante el cohen, y pensaba que ese animal, en realidad debió haber sido él, en cualquiera de las 4 formas de pena capital. Entonces su corazón despertaba a la verdad, y volvía en sí, en cuanto a que el pecado es en realidad un estado de locura espiritual, en la cual nunca debemos permanecer.

De este mismo modo, el sacrificio de Yeshua en el madero nos transmite la misma idea. Era necesario que uno tzdik (justo) muriera por nosotros, para que, en él, se despierten nuestros corazones a la verdad, cuando confiamos en su muerte y resurrección. Si caminamos en el Mesías Yeshua, caminamos en la verdad, y nos libramos del estado de locura que produce el pecado.

“A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Mashiaj murió por los malvados” (Romanos 5:6)

2.- PARA QUE LOS COHANIM TENGAN SUSTENTO.

HaShem no quiere el sacrificio en sí de los animales, lo que ÉL buscaba era aquello que producía en el corazón de la persona el acto de la teshuvá por medio de los korbanot.

Hay un juicio en el corazón del hombre que llevaba el korban, y como resultado de ese análisis propio, quien ofrecía por él, el korban a HaShem, obtenía también su pago. Por lo que el Cohen encargado, era totalmente necesario para presentar la ofrenda del animal, que en realidad dicha ofrenda, era el corazón de aquel hombre lleno de introspección y de juicio verdadero que lo acercaba a Dios. Y por esa razón, es que la persona necesitaba un cohen en ese oficio, y Dios le pagaba al Cohen por la tremenda misión de acercar al hombre y conectarlo nuevamente con HaShem.

Yeshua el Mesías es el cohén según el orden de Melquisedec, que se merece todos nuestros esfuerzos y pagos. Esto lo llevamos a la práctica, cuando hacemos nuestro esfuerzo espiritual por seguir sus caminos, y andar como él anduvo. Y también cuando hacemos nuestro esfuerzo material para sostener a quienes enseñan bajo la kehuna de Yeshua, entregando nuestros diezmos, ofrendas, y tzdakot a quienes ministran en el altar de HaShem, es decir, que enseñan su bendita Torá. ¿Tienes conciencia de esto? ¿Aportas económicamente a quienes te instruyen para la vida eterna en el camino de Yeshua?

Los korbanot eran entonces una forma de pagar a los cohanim su trabajo. HaShem para a sus obreros, y el obrero es digno de su salario. No olvidemos este es un principio claro de la Torá y de todas las escrituras:

“el dar caridad y justicia es mas aceptable a HaShem que un sacrificio” (Proverbios 21:3)

3.- EL SACRIFICIO ES COMO UNA MULTA AL INFRACTOR:

Cuando la persona llevaba el korban delante del Cohen, no podía presentar un sacrificio que no le significara un perjuicio realmente importante económicamente hablando.

Así un rico, no podía llevar unas tórtolas, sino que un toro, ya que, siendo poseedor de riquezas, sería una vergüenza para HaShem, que se le solicite el perdón, con algo que al oferente no le hubiere costado.

Del mismo modo puede funcionar hoy día. Cuando pecamos, nuestro bolsillo siempre lo siente. No nos damos cuenta la mayoría de las veces, pues lo atribuimos a cosas circunstanciales de la vida. Pero debemos saber, que no hay nada que nos pase, por casualidad en este mundo. Cada detalle de nuestras vidas esta influenciado por la recompensa a las mitzvot que hacemos o que transgredimos. Por lo que cuando alguien choca tu auto, pichas la llanta, pierdes dinero, un negocio cae repentinamente. La persona debe primero analizar, en que peco, para buscar cual sea el punto desde donde hará la teshuvá correspondiente. Y si luego de haber revisado no encuentra nada, deberá confiar en HaShem. Pero si halla la causa, entonces igualmente, debe agradecer a HaShem, hacer la teshuvá que corresponda, y comprender que así él gobierna las vidas de sus hijos.  

4.- DIOS MANDO KORBANOT A CAUSA DE LA IDOLATRÍA.

El Rambam, explica que la razón mas simple por la que HaShem pidió sacrificio de animales, es porque el pueblo en Mitzraim vio la idolatría los mitzrim, que hacían con los corderos. Explican los jajamim que ellos adoraban al signo de capricornio, cuyo símbolo es un cordero. La torá dice que los mitzrim odiaban a los pastores de ovejas (Genesis 46:34). Esto debido a su idolatría. Por lo que HaShem, quería que su pueblo, al ver que los korbanot, también tenían “corderos” como lo era por ejemplo el korban de pesaj, sabrían que HaShem, los había liberado de la idolatría egipcia.

También hubo quienes adoraron al signo de “tauro”, representado por el Toro. Al igual que los hindúes que adoran a las vacas.

Así que, en un sentido bien simple, esa pudo haber sido la razón por la cual HaShem pidió los korbanot, con el fin de prevenir que los israelitas los idolatrasen. No olvidemos el lamentable hecho del becerro de oro.

¿Cuál ES EL KORBAN MAS ELEVADO DE TODOS?

Las escrituras mesiánicas nos lo dicen claramente.

“y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención” (Hebreos 9:12)

Los korbanot por lo tanto, son en primera instancia una sombra de lo verdadero. El sacrificio, muerte y resurrección de Yeshua como el cordero de HaShem que quita el pecado del mundo, es el cuerpo, lo verdadero, y en realidad la razón por la cual HaShem pidió los sacrificios, pues todos ellos, nos anunciaban la sombra de aquello perfecto que un día vendría como salvación para todo Israel y el mundo entero.

Shabat Shalom!.

Abraham Ben Yaácov.

martes, 8 de marzo de 2022

Parashat 24 Vaikrá - Hablando Torá



Parasha 24 VaYikra 5774 / La Humildad




Parashá 24 VaYikra 5774 

COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LATORÁ

Levítico 1:1 – 6:7 (5:26)

Comenzamos con la ayuda de Hashem un nuevo Sefer (Libro) de la Torá, y rogamos a él nos de la sabiduría para poder profundizar en las enseñanzas del santo bendito es, con tal de ser asistidos por él para que todos los que nos leen (y escuchan) se beneficien de la insondable riqueza de la sabiduría de Hashem.

El libro de “vaikra” (Y llamo) trata sobre asuntos relacionados con el servicio sacerdotal entre otras complejas leyes sobre varios temas, entre ellos: Iom Kipur (día expiación) – Tzria (“lepra”) – Shemita (año sabático) - etc. 

Nos cuentan los sabios de Israel en un Midrash, que en él día juicio final, Hashem le preguntara a los eruditos de la Torá: ¿Estudiasteis todas las partes de la Torá? y si admiten que no estudiaron el libro de Vaikra, se le reprochara con las siguientes palabras: “Hijo mío ¿Por qué no estudiaste el Libro de Vaikra que contiene leyes concernientes a la tumá, creada por actos malos, el zav, y la zava, el leproso, la lepra sobre las paredes de las casas, las leyes concernientes a Iom Kipur, y otros temas fundamentales? La razón de este midrash, quizás sea porque siendo uno de los libros más complejos de la Torá, contiene un sin número de profundas enseñanzas que nos pueden elevar mucho más a los mundos celestiales. Mientras más escondida está la riqueza, mayor es su valor. 

Introduciéndonos de esta manera comenzamos nuestro comentario. Nuestros sabios nos relatan en sus comentarios sobre la presente porción algo muy interesante que dará pie a nuestro comentario de hoy:

“En la primera palabra de este libro leemos la palabra “Vaikra”, “llamo” en hebreo está escrita así: “ארקיו”, sin embargo, en el texto hebreo la letrea “alef” (א) está escrita de forma más pequeña que las demás letras. Aquello alude a la HUMILDAD tan elevada que pudo cultivar Moshé Rabenu (Moisés nuestro Rabino). Moshe era el más grande de todos los hombres que existía en la tierra en esa época, pero jamás se dejo dominar por esa grandeza. Y aunque estaba consciente de su elevada condición espiritual, jamás se sintió superior a los demás, sino que como un buen pastor sirvió a su pueblo todo el tiempo con tal de salvarlos, a pesar de sus pecados, y lograr que fueran aprobados delante de Hashem. 

Si nosotros sacáramos la letra alef de la palabra “Vaikra”, la palabra se leería "vaikar" - que significa "encuentro casual" - un nivel más bajo de intimidad. El Midrash dice que esta alef en su forma gráfica aparece más pequeña que el resto de las otras letras debido a una modificación de escritura de Moshé. Incómodo con la palabra "vaikrá" - una declaración que proclama como él hallo gracia ante los ojos de Di.s. Sin embargo Moshé buscó hacer este cambio de manera tal que no cambiara el texto original, pero indicara que él no se sentía merecedor de tan grande premio de ser llamado al Mishkan. 

La presente sección comienza con las palabras: 

“Hashem llamo a Moshe desde la tienda del encuentro, y le hablo diciendo” 

Como usted puede notar, Moshe NO entro en el Mishkan antes de que Hashem lo llamara. La Torá nos está revelando la humildad de Moshe, el cual a pesar de su condición de líder de Israel, no fue capaz de sobre pasar o abusar de la autoridad que le había sido conferida, y espero con calma afuera del santuario el permiso para ingresar. Solo cuando Hashem lo llamo, se sintió autorizado para ingresar al lugar donde residía la presencia divina. 

¿Quién puede entrar al Mishkan de Hashem? El humilde, solo él puede atraer a sí mismo la shejina divina, pues está escrito: 

“Porque YHVH es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos” (Salmos 138:6) 

Nos dice el Midrash, a modo de hagada: “Moshe decía: Es verdad que Hashem me ha escogido para guiar a los hijos de Israel hasta aquí, ¿pero ¿cómo se yo que seré valioso para guiarlos en el futuro? Tal vez Hashem encuentre una persona que se merezca más que yo servir en esta función de aquí adelante” 

Lo que nos intenta transmitir este Midrash que a pesar de su condición espiritual elevada y su alto rango entre los hijos de Israel, Moshé siempre pensó en que él no era el dueño de nada, y que solo Hashem podía poner o sacar a las personas dentro de su servicio cuando él lo creyera correspondiente hacer. 

Esto es muy importante que nosotros lo sepamos, los ministerios (servicios) son de Hashem, y no tienen apellidos. Los hijos de Israel, no eran propiedad de Moshé, eran las ovejas que Hashem le había encomendado cuidar y administrar hasta cuando Él decidiera que nos las cuidaría más. Como sucedió en el futuro, cuando Hashem se llevo alma de Moshé y preparo en esa tarea a Yehoshua Ben Nun (Josué). 

Otra razón por la cual Moshé no entro al Mishkan, está documentada en el siguiente Targum de Jonatán (1:1): “Moshé razono: Cuando la Torá fue entregada en el Har Sinaí, adquirió una kedusha (santidad) especial debido a ese evento imponente. A pesar de que su grandeza era solo temporaria, yo no tenía permiso para ascender antes de que Hashem me convocara. La santidad del Mishkan excede a la del Har Sinaí, y además su naturaleza es eterna. Por lo tanto, es evidente que no puedo entrar, a menos que sea invitado por Hashem”. 

La Torá da testimonio de Moshé, diciendo que él fue el hombre más humilde de la tierra: 

“Y aquel varón Moisés era muy humilde, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Bemidbar - Números 12:3) 

¿Por qué la Torá llega a declarar de un hombre la cualidad de su humildad? La Torá es verdad, y solo verdad. Por lo que al leer este tremendo testimonio acerca de la personalidad de Moshé, debemos entender que lo nosotros entendemos por “humildad”, no se compara a la “humildad” que había Moshé nuestro Rabino. Y es que Moshé, más ninguna otra persona sobre la tierra de ese entonces entendió que: 

“Tuya, Oh Hashem, es la grandeza, y el poder, y la gloria, y la victoria, y la majestad; porque todo lo que está en el Cielo y sobre la tierra es Tuyo; Tuyo, Hashem, es el gobierno, y Tú eres exaltado como cabeza sobre todo" (Divré Haiamím 29:11). 

Leemos en la tradición de nuestro pueblo Israel, en los Midrashim acerca de la humildad de Moshé: 

Cuando Hashem le ordeno sacar a los hijos de Israel de Egipto, Moshé se negó, pensó que había alguien mejor que él para sacarlos. 

Cuando Moshé llego a las orillas del Iam Suf (Mar rojo), quiso clamar a Hashem, como esperando que ÉL hiciera el milagro de separar las aguas, pero Hashem le respondió: “¿Por qué clamas a mi? Extiende tu vara Moshé” 

Antes de la matan Torá (Entrega de la Torá) Moshé se quedo abajo del monte hasta que Hashem le autorizo y le dijo: “Sube”. 

Cuando termino el trabajo del Mishkan, Moshé se retiro a un segundo plano, y ahí Hashem lo llamo para ingresar en él y recibir las instrucciones concernientes a los korbanot. Moshé pensaba que su hermano Aharón sería el elegido para guiar a Israel. 

Moshé no fue autorizado por Hashem para entregar donación para la construcción del Mishkan, lo cual en cierto modo le peso, hasta que Hashem le comunico que él gozaba más de su capacidad de enseñar Torá y dar entendimiento a Israel que del oro y las ofrendas. 

Y la tradición de nuestro pueblo Israel, nos sigue diciendo: 

Moshé fue rico. Hashem le reveló a él una cantera de zafiro de la cual pudo extraer abundantes riquezas. Él fue extremadamente fuerte y un gran general. Personalmente mató al poderoso rey Og. Su rostro fue iluminado con los rayos de Gloria Celestial, y su apariencia majestuosa. La anchura y profundidad de su conocimiento no fue equiparada por ningún mortal. Tuvo acceso a todos excepto uno de los cincuenta portales de sabiduría, y así logró discernimientos no concedidos a ningún otro hombre. Todo lo que él decretó fue ratificado por Hashem. 

El Todopoderoso realizó milagros revelados para él. Dos veces el sol se mantuvo quieto para él; cuando peleó contra Amalek, y nuevamente en sus guerras contra Sijón y Og. 

Y a pesar de ello, fue dicho de Moshé, "Hay tres tipos de leprosos (cada uno de los cuales ciertamente se siente humilde), pero Moshé fue más humilde que todos." Su modestia y paciencia por toda su vida fueron extremas. 

Cuando Eldad y Medad profetizaron que no Moshé, sino su sucesor traería a los israelitas a Eretz Israel, él no estuvo afligido. Más bien, se regocijó de que estos hombres se habían vuelto profetas. 

Cuando Koraj y sus hombres se rebelaron en contra suyo, y Moshé deseó hablar a los rebeldes Datán y Avirám, él no mandó, "Que ellos vengan a mí; yo no estoy obligado a ir a ellos." Más bien, él personalmente fue a Datán y Avirám, se dirigió a ellos suave y modestamente, e ignoró sus descaradas réplicas (Números - Bemidbar 16:25). 

Como hemos podido leer en nuestra tradición oral la humildad de Moshé fue la causa de su grandeza. Como está escrito: 

“Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de YHVH” (Proverbios 22:4) 

Sin embargo, nada hay en Moshé que no hubiera habido más perfeccionado aún en el Mesías Yeshuá, de quien está escrito: 

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en el Mesías Yeshuá, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, (Filipenses 2:5-9) 

Si bien Moshé, fue el hombre más humilde de la tierra en su tiempo, el Mesías Yeshuá es el hombre más humilde de todos los tiempos. Siendo superior a Moshé, no escatimo el sufrimiento, con tal de ser obediente. Por esa razón es que me gusta mucho las primeras palabras de este pasajes de la carta a los Filipenses: “Haya pues en vosotros el mismo sentir que hubo en el Mesías”. Es decir busquen la humildad ante todas las cosas como lo hizo siempre el Mesías Yeshuá. El Shaliaj (emisario) Shimon Kefa (Pedro) nos dice respecto de la humildad del Mesías:

“Pues para esto fuisteis llamados; porque también el Mesías padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente”(1Pedro 2:21-23)

Una de las mejores pruebas que nos da Hashem a diario para probar nuestra humildad es: 

Los padecimientos: Una persona que está sufriendo, pero goza del atributo de la humildad podrá aceptar el designio celestial con mucha humildad, podrá rogar a Hashem le ayude a pasar por lo que está pasando, y dará gracias al cielo por esa situación, pues sin ella, no podría entender aquello que finalmente terminara aprendiendo después de haber salido de dicho sufrimiento. Por el contrario, una persona que no tiene humildad, estará disgustada todo el tiempo, no aceptara los designios celestiales, por lo cual será sujeto de la su ira todo el tiempo, no dando ningún lugar al agradecimiento y al poder de la fe.

El pecado: Como en el Mesías no se hallo pecado, tampoco se hallará pecado en una persona humilde. Y esto no significa que no peque, de una u otra forma, pues la inclinación al mal está en nuestro cuerpo, y puede hacernos pecar, Hashem no lo permita. Pero como la persona tiene dentro de sí la cualidad de la humildad podrá pedirle perdón a Hashem y hacer tehuva (arrepentimiento). La humildad le ayudara a regresar, y a no volver a caer, pues dependerá solamente del Creador. 

Las respuestas maldicientes: Jamás se hallo en nuestro amado Mesías una respuesta maldiciente a los que injustamente lo acusaban. Aquello era prueba de que la humildad que había en él, era tan grande que sus labios no se abrían ante las injusticias. Sin embargo, una persona que no posee la cualidad de la humildad, estará sufriendo constantemente y responderá siempre que alguna frase o comentario a hacia su persona o intereses le parezca “injusto” “falso”, aunque aveces, dicho comentario sea justo y verdadero. La persona que posee humildad sabrá recibir los llamados de atención de quienes vengan. Hashem podrá estar usando incluso a las piedras para advertirle acerca de una actitud en su vida que debe rectificar para librarse de futuros sufrimientos. Por lo que la persona humilde no contestara, sino que dará gracias al cielo por esa situación, creyendo que es Hashem que le está hablando, o que Hashem tomara dominio de todo, y solo él será su justa respuesta y justicia.

La Ira: La ira está permitida hasta el punto de no pecar: “airaos pero no pequéis”, sin embargo, la persona que goza de la cualidad de la humildad, no tiene la necesidad de “airarse”, pues no permite que su “inclinación al mal” tome ventaja de su ira y le robe la gran cualidad de la humildad. Ahora bien, está permitido airarse, y no se es menos humilde si alguien se aíra por una situación Justa. Sin embargo, la persona que no tiene humildad no sabe distinguir entre una Ira permitida y una Ira prohibida, pues suele suceder que al dejarse llevar por sus instintos, la persona que no tiene humildad, hiere a las personas con sus palabras, y está constantemente defendiendo sus temores, sus bienes, sus intereses, pues su falta de humildad no le permite pensar en los demás. 

Muchos sufrimientos vienen a causa de vivir una vida con altivez, que es la característica antónima de la humildad. Una persona poco humilde por inercia es alguien que no está dispuesta a que la pasen a llevar, y esto le traerá muchos sufrimientos diarios en su vida. Habitualmente una persona poco humilde presume que nadie le puede decir nada, y de que nadie es capaz de enfrentarse a él. También está constantemente presumiendo de lo que él hace por los demás, o está constantemente diciendo todo lo que él ha logrado sin la ayuda de nadie. 

La humildad es la ausencia del egocentrismo, es pensar en los demás primero, antes que en nosotros mismos, es practicar poner a otros antes que a uno mismo, es aceptar todo lo que nos sucede como un acto decretado por el cielo, pues quien así vive, acepta humildemente que él Rey de Gloria gobierna el mundo con justicia y verdad todos los días, incluso en su propia vida. Ser humilde es no tener más alto concepto de sí, que el concepto adecuado y equilibrado que se debe tener, es aprender que muchas veces yo no tengo la razón y los otros sí. Es saber que constantemente puedo aprender algo de alguien, a pesar de que esa persona a mi “Ietzer Hará” (inclinación mala) le parezca inferior. No es una casualidad que Hashem en su bendita palabra constantemente se nos este invitando ha vivir en humildad, pues quien se ent rena en esta materia, podrá abrir los más grandes beneficios espirituales, secretos ocultos le serán revelados, y se transformara en una verdadera vasija de recepción para la shejina del Eterno, santo es. Como está escrito: 

“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” (Efesios 4:2) 

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo (Filipenses 2:3) 

“Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes” (1Pedro 5:5)

El concepto judío de la humildad consiste en que uno debe tener claro quién es y no sentirse menos, con todo uno debe buscar siempre ser humilde. Como digiera el Rab Shaul: “No tengan más alto concepto de si mismos que el que deban tener” como versa nuestra tradición:

"Sé muy humilde?" (Pirké Avot IV, 4). "Si has estudiado mucha Torá no te jactes, porque para ello has sido creado" (PirkéAvot II, 9) 

Lo que nos muestra que debe existir un equilibrio entre reconocer los dones, talentos que tenemos, nuestras virtudes, si tienes una destreza en algo, esa destreza es cierta, si tiene un poder en algo, ese poder es cierto, pero todas las cosas te han sido conferidas desde el cielo, la verdadera humildad es la de la persona que vive con una actitud sujeta delante de Hashem, aceptando pues nada haríamos sin él. 

Que Hashem nos de corazones y almas humildes como la de nuestro amado Moshé y como la de nuestro salvador y Rey Yeshuá HaMashiaj.)

viernes, 4 de marzo de 2022

Parasha 23 - 5774 - La administración de los recursos

COMENTARIO DE LA PORCIÓN SEMANAL DE LA TORA
Parashá 23 Pekudei
Éxodo 38:21 – 40:38


Esta semana estudiamos la ultima parasha del libro de Shemot, la porción “Pekudei” que significa “cuentas de”. Hashem le pide a Moshe que de una cuenta de todo lo que se gasto en la construcción del Mishkan. Esto revela algo muy importante del corazón y del carácter de Hashem. La primera letra de la Torá es la letra “bet” (ב) y la ultima letra de la Torá es la letra “lamed” (ל), si unimos ambas palabras invirtiendo su orden, colocando primero la ultima y luego la primera formaremos la palabra “LeB” (בל) que es “corazón”, esto nos enseña que la Torá se adquiere con el corazón del hombre, pero algo mucho más valioso aún, que la Torá revela el corazón de Hashem de forma inversa, o escondido. Es decir, en la Torá vemos el reflejo (de lo que Hashem nos permite ver de él) respecto de cómo es él, y de que como él actúa en cada situación. Hashem nos muestra su corazón pero al revés, lo cual nos enseña dos cosas: Para que nosotros comprendamos que podemos entender de él solo lo que él permite que entendamos, “las cosas ocultas son de Hashem nuestro Elohim, y para nosotros las reveladas” y para que cada vez que veamos a Hashem haciendo algo el espera que nosotros seamos la proyección o la sombra de todo aquello que él hace en su grandiosa perfección.


Leemos en la bendita Torá:

“Estas son las cuentas del tabernáculo, el tabernáculo del testimonio, según fueron contadas conforme al mandato de Moshé. El servicio de los levitas estuvo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aharón.” (Shemot 38:21)

De esta manera podemos comprender el espíritu de la Torá en el comienzo de esta porción, Hashem pide a Moshe, hacer cuentas claras, como testimonio a Israel, y a las naciones, dejando escrito en su Torá, que todo lo que él recibió, lo uso para la determinada obra de la construcción del Miskhan. ¿Quién puede decir que Hashem dio un uso diferente a las ofrendas del que había sido señalado al pueblo de Israel? Nadie podría acusar a Hashem de tal cosa. Justamente eso es lo que él evita al dar testimonio a través de Moshé de cada material usado. Sin embargo a pesar de esto, la Torá señala que en el pueblo hubo personas de corazón sospechoso:

"Estos son los recuentos del Mishkán..." (Éxodo 38:21)

En el recuento que hace Moshé de los gastos del Mishkán, solamente se calcula la plata, no el oro. La razón es que la plata se reunió a través de la donación obligatoria del medio shekel, que todos los Hijos de Israel debían entregar. Moshé se dio cuenta de que, inevitablemente, entre el pueblo habría personas de naturaleza sospechosa, buscadores de cuentas, y por ese motivo hizo el recuento de la plata. Sin embargo, el oro fue donado únicamente por personas de corazón abierto y generoso, entre las que no había lugar para la sospecha y la búsqueda de cuentas.

En cierta ocasión, Yeshuá nuestro amado Mesías nos enseño: “Sed perfecto o cabales como Di.s vuestro Padre es perfecto” Hashem como Buen Padre perfecto, espera que nosotros como hijos seamos perfectos en todo. Cuanto más si de asuntos económicos se trata.

Moshe había tenido un maestro, el mismo Bendito sea, Hashem fue su ejemplo a seguir. Nos dice la Torá, como dando testimonio de Moshe, que él jamás hizo abuso de poder de su posición de líder, a cambio sirvió todo el tiempo a su pueblo desinteresadamente. Debido a que Moshé era una persona íntegra e imitadora de Hashem, acepto de inmediato censar gasto de los materiales usados para la construcción del tabernáculo:

Como está escrito: Números 16:15b:

“No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.”

Todo líder que maneja dineros y ofrendas debe ser sumamente cuidadoso de hasta el último peso que recibe, y dar cuenta a la comunidad de forma transparente, con el propósito de callar cualquier tipo de rumor contra su vida. Y aunque el siervo de Hashem tiene el derecho de comer del altar (respecto de los diezmos y ofrendas), como lo diría el Rab. Shaul, con todo, el líder no debe abusar de su autoridad, sino que cumplir con transparentar todo lo que la comunidad perciba. Como está escrito:

“Aceptadnos; a nadie hemos ofendido, a nadie hemos corrompido, de nadie hemos tomado ventaja.” (2 Corintios 7:2)

Todo lo que nosotros damos a Hashem es para nuestro propio beneficio. Es decir, creemos que damos lo nosotros hemos dispuesto, pero en realidad solo devolvemos a Hashem lo que él nos ha dado, por lo cual, al recibir del cielo, luego nos constituimos en deudores de él, y no en donantes.

Como está escrito:


“De Hashem es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan” (Tehilim 24:1)

“Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; El mundo y su plenitud, tú lo fundaste” (Tehilim 89:11)

El pueblo de Israel dio con alegría, por lo cual fueron beneficiados por sus corazones alegres, con la presencia de Hashem en medio del Mishkan, no debemos olvid ar que el Tabernáculo represento en el fondo la señal del perdón de Hashem por sus pecados, especialmente el pecado del Becerro de Oro. Así que, la ofrenda sirvió para construir la tienda de reunión que simbolizaba el perdón, lo cual transformo a los Israelitas en deudores de Hashem, a pesar de que ellos ya habían dado sus ofrendas. De hecho, en esta porción el Tabernáculo es llamado: “El Tabernáculo del testimonio”, el testimonio de que Hashem perdono a los Israelitas. Esto nos enseña que siempre somos deudores del Eterno, que todo en la vida es un préstamo, que no somos dueños de nada, y que por lo tanto es una gran responsabilidad ser buenos administradores de nuestros recursos.

En el Midrash hallamos un comentario muy interesante que nos habla acerca de esta deuda que tenemos con Hashem. Los sabios Judíos comentan el siguiente pasaje de esta porción: “Estas son las cuentas del tabernáculo, el tabernáculo del testimonio” (Ex.38:21) Nos dicen ¿Por qué se repite la palabra “Tabernáculo”? y responden: Alude a los dos templos de que han existido en Israel, y que fueron dados como una “hipoteca” a los Judíos, por lo cual, les iban serian quitados de no haber saldado la deuda como correspondía. Los sabios infieren que se debe a que la palabra Mishkan (Tabernáculo) y la palabra Mashkon (Hipoteca) tienen las mismas letras hebreas.

Esta es una buena pregunta, pues a menudo pensamos que Hashem no pesa nuestras acciones diarias respecto del uso que le estamos dando a nuestros recursos económicos. La mala administración del dinero en las familias, ocasiona grandes sufrimientos y problemas difíciles de resolver, y los más afectados casi siempre son los niños al verse privados de una mejor y estable situación por la mala administración de sus Padres.

En las enseñanzas de Yeshua hallamos principios elementales para una sabia administración, de hecho no es casualidad, que gran parte de las enseñanzas de Yeshua estén enfocadas hacia el tema de la mayordomía de los recursos, veamos algunos de estos principios:

“El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho. Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas? Y si no habéis sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro?” (LBLA) (Lucas 16:10-12)

Una persona que administra mal las riquezas de este mundo “riquezas injustas” como les llama Yeshuá, no podrá ser digno de confianza para ser administrador de las “verdaderas riquezas”. Toda la revelación espiritual, los dones, los ministerios, toda la verdad de la Torá y todo aquello que es verdadero, está sujeto a una sola cosa: FIDELIDAD en lo poco. Esto es, ser honestos, transparentes, buenos administradores de lo que nos ha sido confiado, para ser meritorios de las riquezas eternas.

Por el contrario, quienes no son buenos administradores de sus recursos, y los despilfarran sin sabiduría en todo tipo de placeres innecesarios, son merecedores de un severo castigo. Tal es el caso de aquellas personas que vivían de la venta de productos que servían para el servicio del Templo, que no satisfechos con lo que obtenían de ganancias, siendo usureros subían los precios de sus productos, robando a sus hermanos Judíos, y faltando a la Torá del amor al prójimo. Como está escrito:

“La Pascua de los judíos estaba cerca, y Yeshúa subió a Jerusalén, y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio.” (LBLA revisada)

Muchas veces usamos al Eterno, como ellos lo usaban para sus ganancias e intereses personales, solo para beneficiarnos de él en el área económica, pero no estamos dispuestos a servirle. Esto puede provocar la ira del Mesías, pues si bien no hemos vendido ningún producto dentro de las congregaciones, ni hemos hecho usura de ningún hermano, Hashem que conoce el interior nuestro sabe si cuando lo buscamos, o venimos delante de él es solo por interés, o porque realmente queremos servirle. Estas actitudes causan la ira del Mesías y atraen grandes consecuencias en la vida económicas de las familias.

Como está escrito:

“Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos y t estigo de los padecimientos del Mesías, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo.”(LBLA revisada) (1Pedro 5:1-2)

Este pasaje es aplicable a los líderes, y también a la congregación.

La avaricia una forma de idolatría.

En cierta ocasión Yeshua previno a sus discípulos de tener como “dios” a las riquezas por sobre el Di.s verdadero, él nos dijo:

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24)

Las riquezas mal administradas se transforman en una forma de la idolatría. Está escrito literalmente que la avaricia es idolatría, ¿Qué es la avaricia? Es la actitud egoísta respecto de los recursos que se posee, o que se pretende poseer. En el caso de las personas con dinero y recursos que no ayudan a los más necesitados, que no proveen para las necesidades de su comunidad ni de su líder, que teniendo el poder para ejecutar una buena acción prefieren retener el dinero en su poder para invertirlo en ellos, o simplemente guardarlo. En el caso de una persona pobre, o de menos recursos también podría operar la avaricia cuando por ejemplo tenga la obligación de pagar a una persona tal cantidad de dinero, y teniendo el dinero, prefiere guardarlo hasta otra oportunidad, o cuando pudiendo salir adelante con los recursos y medio a que Hashem le ha proporcionado, espera cómodamente que Hashem y otros le solucionen los problemas sin él invertir tiempo, dinero, ni trabajo en aquello que pudiese ser una necesidad.

Uno debe practicar una vida sin avaricias, y esto significa que uno debe estar contento con lo que tiene por ahora, como está escrito: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5)

La persona que sirve a las riquezas, no pone nunca a Di,s primero en sus caminos, y si es que lo “llegase a tomar en cuenta”, como por ejemplo dirigiéndose a él en una oración, lo hará siempre desde el lado de la avaricia, esperando que Di.s le responda y lo beneficie, sin él haberse transformado en una persona de servicio a Hashem.

¿Cómo sabemos cuándo nos hemos vuelto avaros? Si estamos todo el tiempo pensando en las cosas de la tierra, en todo aquello que queremos, que vamos a comprar, y que necesitamos, es una clara señal que las riquezas han ahogado la palabra y nos han engañado.

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; (Colosenses 3:5)

“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15)

La avaricia es considerada idolatría y nace de una vida terrenal, no de una vida celestial. Si tienes tu mirada puesta solo en las cosas de acá abajo, ten cuidado las riquezas te están engañando:

“La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto” (Lucas 8:14)


Nuestro amado Mesías nos enseño muchos principios de buena administración. Uno de ellos tiene que ver con “el presupuesto”, aquello que poseo, y aquello que no poseo. Nadie puede pretender planificar su vida mensual de forma alterada a lo que percibe. Si hoy percibes un sueldo de 200 mil pesos, no puedes pretender vivir tener la vida y las comodidades de una familia que gana 500 mil pesos. Nos enseñaba nuestro amado Mesías:

“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz” (Lucas 14:28-32)

El buen administrador toma conciencia primero de los recursos que posee, luego está alegre con lo que tiene, al punto de que se siente el hombre más feliz de la tierra, pues dijeron nuestros sabios: “¿Quién es rico? El que está feliz con lo que tiene”. El hombre sabio, toma todas las medidas primero antes de actuar y determina cuales son los montos prudentes que a de destinar a pagar cuentas, ofrendar en su comunidad, abastecer a su familia, etc. Con la ayuda de Hashem se verá beneficiado a la larga, pues habiendo cancelado todos sus compromisos no será esclavo de nadie, y estará listo para ser puesto en algo más debido a que fue fiel en lo poco. Como no mencionar el caso de Yosef, en la tierra de Mitzraim. Todos saben la historia, es un gran ejemplo de mayordomía y buena administración. Cuando las cosas vayan bien, uno debería hacer dos cosas, lo primero que nos muestra la Torá es: “Ahorrar un quinto” cada vez que recibas un cierto dinero, ahorra una quinta parte de ese ingreso como lo hiciera Yosef. Y lo segundo, es que uno debería depositar en la cuenta corriente del cielo. Y esto es, como lo dicen las escrituras. “Probadme en esto” “el que da al pobre a Hashem presta”.

Shavua Tov – Buena Semana.

jueves, 3 de marzo de 2022

Parashat Pekudei 5781 / ¿Cómo saber Dios perdona?

 


Parashá 23 Pekudei

Shemot / Éxodo 38:21 – 40:38

 

¿Cómo saber si Dios perdona?

Shalom Javerim: 

בס״ד - Bs”D – con la ayuda del cielo

 

Estamos estudiando esta semana, Parashat Pekudei, que nos relata la ocasión en la que Moshé hizo los cómputos de las ofrendas y el trabajo de los benei Israel para la construcción del Mishkán.

Nuestra bendita Torá nos trae el siguiente Pasuk, sobre el cual haremos nuestro comentario:

אֵ֣לֶּה פְקוּדֵ֤י הַמִּשְׁכָּן֙ מִשְׁכַּ֣ן הָעֵדֻ֔ת אֲשֶׁ֥ר פֻּקַּ֖ד עַל־פִּ֣י מֹשֶׁ֑ה עֲבֹדַת֙ הַלְוִיִּ֔ם בְּיַד֙ אִֽיתָמָ֔ר בֶּֽן־אַהֲרֹ֖ן הַכֹּהֵֽן׃

“Estos son los cómputos del Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio lo que fue computado por mandato de Moshé:  obra de los Levitas a cargo de Itamar, hijo de Aharon, el sacerdote”

(Shemot – Exodo 38:21)

El comentarista Rashí, nos trae: “la razón por la que la Torá enuncia dos veces el termino “el tabernáculo, tabernáculo” o en hebreo (hamishkan mishkan) – alude al hecho de que el santuario fue tomado como garantía, en las dos destrucciones que sufrió a causa de los pecados de Israel.

En hebreo la palabra “mashkon” que es “garantía”, deriva de la misma raíz de la palabra “mishkan”. Y es por ello que aquí, según Rashí, no hace alusión al santuario del desierto, sino que a los dos templos que en el futuro serian destruidos.

El comentario a Rashí cita lo siguiente: “El Tabernáculo era una garantía, en el sentido de que el pueblo tenía una deuda con Dios que fue cobrada mediante la destrucción de los dos templos”. Lo cual tiene sentido. Sin embargo, hay algo que no podemos dejar pasar. Y esto es que, según las palabras de nuestra buena noticia, el Mesías “habito” como un “tabernáculo” de Dios con los hombres.

Como está escrito:

“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”

(Juan / Iojanan 1:14)

El mishkan era la prueba de que HaShem había perdonado al pueblo respeto del pecado del becerro de oro. Y también fue una garantía que Dios tomo para cobrarse la deuda de los pecados de Israel, destruyendo así el tabernáculo de Dios con los hombres en aquellos días, como lo fue el primer y el segundo templo.

Este principio es importante, ya que entonces quiere decir, que cada vez que Dios perdona su pueblo, le otorga un “mishkan” que le sirva como garantía de aquello.

Nuestro Mesías vino como “un tabernáculo” para Israel, pues está escrito de él: “el salvara a su pueblo de sus pecados”. Y es sabido por nosotros que su cuerpo, es decir su tabernáculo también fue destruido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, como cita el profeta. (Yeshayáhu/Isaías 53).

Lo que el mundo de los sabios ignora, es que en realidad la destrucción del segundo templo, no fue más que el resultado físico de haber destruido el mishkan original, que residía en la vida del Mesías Yeshúa. Solo una vez que él fue destruido (muerto), se tomo la garantía y los pecados de Israel y del mundo pueden ser perdonados.

Debido a esto es que el mismo Mesías Yeshua enseño:

“Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”

(Juan / Iojanan 2:19)

El templo, el Mishkan, eran una proyección profética del tabernáculo del Mesías. El rab Shaúl cita en su carta a los Colosenses: “en él habito” es decir hizo tabernáculo, “la plenitud divina”. (Colosenses 1:19). Hoy no necesitamos un tercer templo para el perdón de nuestros pecados, ni más ofrendas por la expiación, pues solo el sacrificio perfecto del Mesías limpia el alma del ser humano de todo pecado, que cree en él y que hace teshuvá regresando a la Torá.

Así como Israel estaba seguro de que Dios les había perdonado, cuando les ordeno hacer el mishkan, para que él viviera en medio de ellos. Así también sabemos que Dios nos ha perdonado porque la garantía más grande que el proveyó a Israel y al mundo fue entregada para el pago de nuestras transgresiones. Así está escrito:

“y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”

(Colosenses 1:19-20)

Pero HaShem es tan grande, que no solo nos dio al Mesías Yeshúa como una garantía del perdón eterno de nuestros pecados, sino que también nos dio otra garantía que es tambien sello de que no estamos solos en este mundo.

El rab Shaúl de Tarso lo enseño de la siguiente forma:

“Y el que nos confirma con vosotros en el Mesías, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del espíritu en nuestros corazones.

(2 Corintios 1:21-22)

“Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu.

(2 Corintios 5:5)

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el espíritu santo de la promesa que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”

(Efesios 1:13-14)

El termino “las arras de nuestra herencia”, “las arras del espíritu”, “las arras del espíritu en nuestros corazones”. Es en realidad “LA GARANTÍA” viva y espiritual de que usted es un hijo de HaShem al cual Dios a perdonado. Si presencia divina está a nuestro lado, la vivimos, la experimentamos a diario y tenemos una fluida relación con la presencia divina (shejina que habitaba en el mishkan) eso es evidencia de que hemos sido perdonados. Es el sello más claro y real de nuestra herencia espiritual.

Pero si ya no disfrutamos de los bienes del mundo venidero. Es decir, de la presencia del Eterno. Y nuestras vidas se han secado, al punto de que estas palabras no logran hallar un sentido verdadero en nuestras vidas. Entonces es tiempo que revisemos nuestras almas. Es el tiempo propicio para limpiar nuestros corazones de toda maldad. Y es el tiempo preciso en el que podemos nuevamente hacer una teshuva completa, y asirnos del Mesías Yeshua, su muerte expiatoria, y el regalo de su espíritu santo, quien nos guía a toda la verdad y a toda la justicia.

HaShem permita que podamos ver si hemos sido perdonados, y podamos advertir que tipo de relación tenemos con él. Que ÉL nos ayude a acercarnos confiadamente al trono de su gracia, y así vivir siempre con ÉL


אברהם בן יעקב

Abraham ben Yaacov.