domingo, 17 de abril de 2022
Parasha 29 Ajarei Mot 5774 - ¿Cuál es la relación entre Iom Kipur y Pesaj?
sábado, 16 de abril de 2022
sábado, 9 de abril de 2022
Parashat 28 / ¿Qué relación hay entre el ministerio sacerdotal y la purificación del metsorá?
Entonces el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho… y lo que quede del aceite que está en la mano del sacerdote, lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado. Así el sacerdote hará expiación por él delante del SEÑOR.
(Lev. 14:14, 18 LBLA)
¿Qué relación hay entre el ministerio sacerdotal y la purificación del metsorá?
En esta aliyá hay una similitud entre la purificación del metsorá y la consagración de un sacerdote. En Éxodo 29:20-21 está escrito: “Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, y sobre el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, y rociarás el resto de la sangre en el altar por todos los lados. Después tomarás de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y lo rociarás sobre Aarón y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos; y quedarán consagrados él y sus vestiduras, y también sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.” (LBLA)
La similitud entre estos dos textos nos enseña que después de ser resucitado, Yeshúa fue purificado e instalado en su ministerio sacerdotal en el cielo.
Esto concuerda también con la visión del profeta, como está escrito en Zacarías 3: “Entonces me mostró al sumo sacerdote Josué, que estaba delante del ángel del SEÑOR; y Satanás estaba a su derecha para acusarlo. Y el ángel del SEÑOR dijo a Satanás: El SEÑOR te reprenda, Satanás. Repréndate el SEÑOR que ha escogido a Jerusalén. ¿No es éste un tizón arrebatado del fuego? Y Josué estaba vestido de ropas sucias, en pie delante del ángel. Y éste habló, y dijo a los que estaban delante de él: Quitadle las ropas sucias. Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti tu iniquidad y te vestiré de ropas de gala. Después dijo: Que le pongan un turbante limpio en la cabeza. Y le pusieron un turbante limpio en la cabeza y le vistieron con ropas de gala ; y el ángel del SEÑOR estaba allí. Entonces el ángel del SEÑOR amonestó a Josué, diciendo: Así dice el SEÑOR de los ejércitos: "Si andas en mis caminos, y si guardas mis ordenanzas, también tú gobernarás mi casa; además tendrás a tu cargo mis atrios y te daré libre acceso entre éstos que están aquí . "Escucha ahora, Josué, sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan ante ti, que son hombres de presagio, pues he aquí, yo voy a traer a mi siervo, el Renuevo. "Porque he aquí la piedra que he puesto delante de Josué, sobre esta única piedra hay siete ojos. He aquí, yo grabaré una inscripción en ella"--declara el SEÑOR de los ejércitos-- "y quitaré la iniquidad de esta tierra en un solo día. "Aquel día"--declara el SEÑOR de los ejércitos-- "convidaréis cada uno a su prójimo bajo su parra y bajo su higuera."” (LBLA)
¡Qué grande es el misterio mesiánico!
Ketriel Blad
Parashat 28 Metzorá / ¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?
Esta será la ley del leproso en los días de su purificación
(Lev. 14:2a LBLA)
¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?
El Talmud relaciona el Mesías con el metsorá – “el leproso”. En Sanhedrín 98b está escrito sobre el Mesías: “Los rabinos dijeron: Su nombre es “el estudioso leproso”, como está escrito (Isa. 53:4), Ciertamente llevó nuestras penas, y cargó nuestras tristezas: sin embargo, nosotros le consideramos como un leproso, herido de Dios y afligido.”
Esto nos enseña que hay una relación íntima entre la purificación del metsorá y el Mesías. Vamos a destacar algunos secretos de esta aliyá:
14:2, 10 – su purificación fue completada el octavo día – Antes de su muerte Yeshúa fue contaminado por la “lepra del pecado” del mundo en su alma y en su cuerpo. En el día de su resurrección, el octavo día, el día después del séptimo día semanal, fue purificado en los lugares celestiales.
14:3 – fuera del campamento – Yeshúa murió fuera de la ciudad y su purificación fue llevada a cabo en las esferas celestiales.
14:4-7 – dos avecillas vivas, una muere y la otra es soltada en campo abierto – Yeshúa muere y luego es resucitado para volar en campo abierto.
14:4,6 – madera de cedro – Yeshúa muere en un árbol colgado en un palo horizontal de cedro (probablemente).
14:4,6 – un cordón escarlata – Yeshúa fue vestido con un manto de escarlata antes de morir (Mat 27:28).
14:4,6 – hisopo – Un palo de hisopo fue llevado a la boca de Yeshúa cuando estaba muriendo (Juan 19:29).
14:5 – una vasija de barro – el cuerpo de Yeshúa era un vaso de barro.
14:5 – agua corriente – Yeshúa tenía que pasar por las aguas de la muerte (2 Sam. 22:17; Jon. 2:5)
14:6 – la avecilla viva fue mojada en la sangre – Yeshúa todavía lleva las marcas de la muerte en su cuerpo resucitado.
14:8 – lavará su ropa, se rasurará todo el cabello, se bañará en agua – Yeshúa tuvo que pasar por la tevilá (el bautismo) de la muerte (Luc. 12:50) para eliminar el pecado – simbolizado por la ropa sucia, el cabello infectado y la impureza ritual.
14:9 – el séptimo día – cuando Yeshúa todavía estaba en la tumba fue eliminado el pecado.
14:10-11 – en el octavo día fue declarado limpio y presentado delante del Eterno – el primer día de la semana Yeshúa fue declarado limpio y presentado como vivo delante de su Padre (Juan 20:17).
14:12 – ofrenda por la culpa – Yeshúa fue entregado al Eterno como una ofrenda por la culpa del mundo.
¡Bendito sea el Eterno por la muerte expiatoria de Yeshúa.
Ketriel Blad.
Parashat 28 Metzorá / 2 antídotos contra lashon hará
Con ayuda del cielo trataremos de entender esta Parashat que trata de una afección mortal para el hombre y traer para nuestra alma y cuerpo salud y paz.
De esta parashá sobre las afecciones que le llegan a la persona de manera paulatina, primero en la casa, después en las vestimentas y finalmente en su propio cuerpo (Rambam, Tumat Tzaraat 16:10), aprendemos dos principios básicos. El primero es que de acuerdo con lo que está escrito (Mishlei 3:12): "El Eterno corrige a quien ama"; si le llegan sufrimientos a la persona, ella debe aceptarlos con amor y alegría y debe ver en ellos una señal de que Dios la ama, especialmente cuando se los acepta con amor, lo cual cumple con (Devarim 6:5): "Amarás al Eterno tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas".
El segundo principio es que la afección de tzaraat viene a ayudarnos a corregir el pecado (Tanjuma Metzorá 4). Cuando la persona ve que aparecen señales en su casa, en sus ropas o en su cuerpo, no puede desentenderse del tema sino que debe ir de inmediato al cohén para que le indique cuál es el camino de la teshuvá y la expiación para liberarse de su pecado. Si la persona no presta atención a las señales que Dios le envía, entonces abre para sí misma una puerta hacia el abismo, y seguirá cayendo hasta que se aleje completamente de ella la imagen Divina, quedando aislada y fuera del campamento.
A partir de esto podemos responder las preguntas que formulamos respecto a por qué la Torá dijo "Esta es la Torá del metzorá". Esto le advierte a la persona que debido a que su boca no estuvo ocupada con palabras de Torá, llegó a hablar de vanidades cayendo en lashón hará. Pero si se hubiera ocupado con palabras de Torá no habría llegado a hablar lashón hará ni rejilut.
Aquí se encuentra una reprimenda para la persona, que debe dedicarse durante toda su vida a las palabras de Torá para no darle a su boca la oportunidad de hablar lashón hará, porque ya hemos visto la gravedad del castigo para quien habla mal de su prójimo.
La Torá dice: "Será llevado al cohén" y no "irá al cohén". Esto nos enseña que en el momento en el cual la persona descubre que tiene la afección de Tzaraat se lleva de inmediato al cohén sin esperar que ella misma decida cuándo le resulta cómodo hacerlo. Esto se debe a que cuando la persona descubre que tiene la afección en su cuerpo y sabe que debe presentarse ante el cohén para que establezca su veredicto, fácilmente puede llegar a hablar mal del cohén, diciendo, por ejemplo: "¿Quién es ese cohén para venir a decidir mi suerte?" Para evitar que caiga en estas palabras que solamente lograrán profundizar su pecado, se lleva de inmediato sin darle oportunidad de decir nada contra el cohén. De hecho, esto es sólo en su beneficio, para que no profundice su pecado.
Podemos decir también que el hecho de que la persona sea llevada ante el cohén sin esperar que decida hacerlo por sí misma, viene a anular en ella la cualidad del orgullo. Como sabemos el orgullo es la madre de todos los pecados, y es uno de los factores que llevó a la persona a hablar lashón hará (Jafetz Jaim Shaar HaTevuná 14), porque cuando la persona se siente superior a su prójimo entonces llega a hablar mal del otro. Vemos que la Tzaraat no le llegaba a la persona de golpe sino de manera paulatina. Al comienzo las manchas aparecían en las paredes de su casa y en los utensilios, después salían en sus vestimentas y finalmente -si la persona no se despertaba y no volvía en teshuvá- las manchas aparecían en su misma carne (Rambam, Tumat Tzaraat 16:10). Esto le enseña a la persona que siempre debe observar lo que ocurre a su alrededor, porque cuando Dios le envía señales desde el Cielo es sólo para despertarla para que vuelva en teshuvá. Cuando la persona no está suficientemente despierta y no presta atención a las señales suaves que Dios le envía para despertarla a volver en teshuvá, entonces Dios no tiene más opción que enviarle decretos duros y malos con la esperanza de que estos tengan la fuerza de llevarla de regreso al camino correcto. La persona que habla lashón hará, debe despertarse de inmediato con respecto a su pecado en el momento mismo en el cual ve señales en las paredes de su casa y no esperar que las manchas se expandan hacia sus ropas y a su cuerpo. De esta parashá sobre las afecciones que le llegan a la persona de manera paulatina, primero en la casa, después en las vestimentas y finalmente en su propio cuerpo.
Los rabinos enseñan que Hashem maldijo Tzaraat a alguien cuyo carácter es defectuoso por, por ejemplo, hablar mal de los demás o ser egoísta y también en este tratado esta la cura (Tratado Arajin 15b:16 15b;17).
Talmud babli Efshar 15b:16 El rabino Ḥama, hijo del rabino Ḥanina dice: ¿Cuál es el remedio para quienes hablan un discurso malicioso? Si es un estudioso de la Torá, permítale estudiar la Torá, como se dice: "Una lengua relajante es un árbol de la vida, pero su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). Y la palabra "lengua" no significa otra cosa que lenguaje malicioso, como se dice: "Su lengua es una flecha afilada; habla engaño” (Jeremías 9: 7). Y la palabra "árbol" no significa otra cosa que la Torá, como se dice: "Para ellos es un árbol de la vida" (Proverbios 3:18). Y si es un ignorante, que humille su mente, como se dice: "Su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). En otras palabras, alguien que pervierte su lengua con lenguaje malicioso debe remediar su comportamiento cultivando un espíritu quebrantado y humilde.
Talmud babli Efshar 15b:17 El rabino Aḥa, hijo del rabino Ḥanina dice: Si uno ya ha dicho un discurso malicioso, no tiene remedio, ya que el Rey David, inspirado por el Espíritu Divino, ya lo ha cortado con el castigo de karet, como se dice: "Que el El Señor cortó [ karet ] todos los labios halagadores, la lengua que habla grandes cosas ” (Salmos 12: 4). Más bien, ¿cuál es su remedio de antemano, para que no venga a hablar malévolamente? Si es un estudioso de la Torá, que estudie la Torá; y si es un ignorante, que humille su mente, como se dice: "Una lengua relajante es un árbol de la vida, pero su perversidad es un espíritu quebrantado" (Proverbios 15: 4). Quien es humilde no vendrá a hablar mal de otro.
Este texto del talmud nos da dos medicinas para ese mal (lashón hará) para dos tipos de personas estas son: Si es un estudioso de la Torá, que estudie la Torá y si es un ignorante, que humille su mente porque quien es humilde no vendrá a hablar mal de otro.
Estos dos concejos si los seguimos antes de que se manifieste la Tzaraat evitaríamos un dolor, que lo castiga en una etapa en la que estas fallas aún pueden corregirse.
Dice la CARTA DE YA'AKOV A LAS DOCE TRIBUS EN LA DIÁSPORA.
Perek 3: 5 al 18, Así también, la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero se jacta de grandes cosas. ¡Miren, cuán grande bosque se incendia con un fuego pequeño! 6 Sí, la lengua es un fuego, un mundo de perversidad [lit. maldad]. La lengua está así puesta en nuestros cuerpos [lit. miembros] y deshonra [contaminando] a todos los otros miembros [es decir, al cuerpo entero]. Prende el fuego de toda nuestra vida; y es encendida por el mismo Guei-Hinnom [Crematorio] . 7 Porque la gente ha domado y sigue domando todo tipo de animales: pájaros, reptiles y criaturas del mar; 8 pero ningún hombre puede domar su lengua; ¡es algo inestable [lit. incontrolable] y maligno, lleno de veneno mortífero [lit. y que causa la muerte]! 9 Con ella bendecimos a Elohim el Padre, y con ella maldecimos al prójimo, que está hecho a “imagen y semejanza de Elohím”. 10 ¡De la misma boca proceden bendición y maldición! Hermanos míos, no es correcto que las cosas sean de esta manera. 11 ¿Acaso es posible que de una fuente brote agua dulce y amarga por la misma abertura? 12 Hermanos míos, ¿puede un árbol de higos producir aceitunas [olivas]? ¿O una vid, higos? Tampoco de una fuente de agua salada brota agua potable [dulce] . 13 ¿Quién de entre ustedes es sabio y entendido? ¡Que lo demuestre con su buena manera de vivir [lit! buena conducta], con sus obras hechas en humildad que emanan de la sabiduría. 14 Pero si guardan en sus corazones celos amargos y ambición egoísta, ¡no se jacten y ataquen la verdad con mentiras! 15 Esta no es la sabiduría que viene de lo alto, por el contrario, es mundana [lit. terrenal] [42], apartada del rúaj [lit. natural, sensual], y parecida a shedím [demonios, ruajím raá]. 16 Porque donde hay celos y ambición egoísta [lit. contiendas], allí habrá falta de armonía [lit. desorden] y todo tipo de prácticas abominables [y perversas]. 17 Pero en cambio, la sabiduría que procede de lo alto es primero que todo: pura, después es pacífica, condescendiente [lit. tolerante, comprensiva], complaciente [dispuesta a razonar], llena de misericordia y de buenos frutos, sin parcialidad ni hipocresía. 18 Y los pacificadores que siembran semilla en Shalom, tienen una cosecha de justificación en Shalom.
Ajim La conclusión final de este estudio es: Lashón Hará trae sobre nuestro cuerpo Tzaraat, pero hay dos medicinas preventivas para evitar su manifestación, una el estudio de la Toráh, dos la humildad. – Con esta fórmula controlamos lashón Hará y la cambiamos por lashón Kodesh.
Shabat Shalom
Rabino: Yosef Ben Abraham
Kehilah Beit haderej
Maracaibo - Venezuela
domingo, 3 de abril de 2022
Parasha 28 Metsorá 5774 - ¿Que relación hay entre estado de nida y la muerte?
sábado, 2 de abril de 2022
Parasha 28 Metsorá 5780 / El Mesías Leproso
Parashat 27 Tazría / ¿Quién juzgara al sacerdote?
y si se extiende en la piel, el sacerdote lo declarará inmundo: es infección. Pero si la mancha lustrosa permanece en su lugar y no se extiende, es sólo la cicatriz de la úlcera; el sacerdote lo declarará limpio.
(Lev. 13:22-23 LBLA)
¿Quién juzgará al sacerdote?
El sacerdote tiene una responsabilidad muy grande. En sus manos está la capacidad de hacer ritualmente limpia o impura una persona afectada por algo semejante a tsaráat. En el texto de la Torá no aparece la palabra “declarar” en relación con la declaración de ser limpio o impuro una persona. La Torá dice literalmente que el sacerdote puede hacer limpio – tiher,טהר – o hacer impuro – timé, טמא – una persona. Por su puesto lo hacer por medio una declaración, pero la Torá no lo dice sino enfatiza de esta manera la enorme autoridad que tiene el sacerdote para hacer pura e impura una persona. Así que no es la plaga en sí que hace impura la persona afectada o la ausencia de la plaga que hace pura la persona, sino el sacerdote. ¡Qué grande autoridad hay en las manos del sacerdote en cuanto a esta plaga!
Si él no administra bien su autoridad será capaz de arruinar la vida social de una persona puesto que el que era declarado impuro por causa de esa plaga tenía que vivir fuera de la sociedad, fuera del campamento, como está escrito en Levítico 13:45-46: “En cuanto al leproso que tenga la infección, sus vestidos estarán rasgados, el cabello de su cabeza estará descubierto, se cubrirá el bozo y gritará: ¡Inmundo, inmundo! Permanecerá inmundo todos los días que tenga la infección; es inmundo. Vivirá solo; su morada estará fuera del campamento.” (LBLA) Y en Números 5:2-3 está escrito: “Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, a todo el que padece de flujo y a todo el que es inmundo por causa de un muerto. Echaréis tanto a hombres como a mujeres; los echaréis fuera del campamento para que no contaminen su campamento, donde yo habito en medio de ellos.” (LBLA)
El que haya recibido mucha responsabilidad también tendrá un juicio más severo. En el caso de una equivocación por negligencia el sacerdote será responsable ante la Corte Celestial del daño que ha causado al hacer limpia o impura una persona sin que lo sea.
Si has sido injustamente tratado por las autoridades, clama al Eterno por justicia y deja lugar al juicio del Eterno y no tomes la venganza en tus propias manos. Sólo harías más daño.
Bendiciones,
Ketriel Blad.


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