viernes, 12 de junio de 2015

Un poco sobre la Alef la Tav y el Mesías.


El primer versículo de la Torá está lleno de misterios, enseñanzas y principios muy profundos que nos servirán para nuestro diario vivir. Es difícil elegir una sola perla de este gran tesoro para compartirles, pero avancemos con una de ellas.

Está escrito:

בראשית ברא אלהים את השמים ואת הארץ׃

“Bereshit Bara Elohim ET HaShamaim Veet Haaretz”

“En el principio creo Dios los cielos y la tierra”
La primera frase de la biblia, y de la Tora de Israel tiene dentro una de las partículas literarias más complejas a la hora de traducir el texto hebreo. Me refiero a la partícula: את que en el texto hebreo, su fonética es “et”, tiene una función prepositiva dentro de la frase, y que no se traduce en las versiones al español, ni al ingles, ni en ningún otro idioma, pues no tiene ninguna traducción posible fuera del Hebreo, por lo menos en el contexto del versículo 1 de Génesis cap. 1. Debido a esto es que los Midrashim y los Rabinos nos dicen que la explicación para esto es que: “En el principio creo Dios”, pero para hacerlo se valió de la את, es decir, de todas las letras del alefato hebreo, donde la primera de ellas es la א y la última de ellas es la tav ת. Es decir, la partícula prepositiva את constituye una abreviatura de la Torá y del Creador dentro de su lenguaje supremo, para contarnos que él hizo todas las cosas existentes, visibles e invisibles, a través de las letras hebreas, que a su vez son las palabras de HaShem que lo crearon todo, pues escrito está: “y dijo Dios, haya luz, y hubo luz”. (Gen. 1:3)

Lo que digo, los primeros alumnos de nuestro rabino Yeshuá también lo sabían. Leemos en el evangelio de Iojanan (Juan), “En el principio era la palabra” y luego un poco más adelante: “Todas las cosas por él (refiriéndose al verbo o palabra) fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3) Los mismo está escrito en la carta a los Hebreos: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:6). Todas las cosas fueron creadas por la “palabra” y en un sentido estricto y riguroso, las palabras contienen letras. Estas son las letras reveladas en la partícula “et” del primer versículo de la Torá.

Ahora bien, cuando hablamos de las “letras hebreas” ¿No me estoy refiriendo a meras formas o jeroglíficos humanos? De ninguna manera. Lo que estoy diciendo, es que estas letras hebreas, que claro, son representadas con límites y formas humanas, para nuestros propios fines, pues somos limitados y necesitamos cosas limitadas para llegar a comprender aquello que es ilimitado, son más que una mera figura o forma, transformándose en canales de energía, que nos unen al mundo infinito de la creación. Como dirían los sabios místicos de la Torá con el “Ein sof” “sin fin”.

Cada una de estas letras, contiene en sí misma un universo, y una energía que sostiene a la creación de Dios, y si aprendemos de ellas, podremos aprender la manera en que fuimos creados a imagen de Dios, y de esa manera podremos reparar la imagen de Dios que ha sido desfigurada por nuestra separación provocada por nuestra desobediencia. De aquí aprendemos porque el Mesías es llamado en varias partes de los escritos apostolicos: “La palabra de Dios” o “Memra” o “Dabar” o “Logos” pues él, también es llamado “la imagen del Dios invisible”, ya que todo el poder de las letras que formaron la creación residen en él, transformándose en la “palabra hecha carne”.

Es decir que el primer versículo de la Torá, no solo nos revela que Hashem, ÉL infinito hizo un mundo finito a través de medios o canales limitados que son las letras hebreas, sino que también, HaShem mismo decidió revelarse al mundo de forma limitada en quien contiene la plenitud de su deidad, esto es el Mesías, como está escrito:

“El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:15-17)

Por esta razón es que en el libro de la profecía de “apocalipsis”, Yeshuá dice de sí mismo: “Yo soy el la א alef y la tav ת” Es cierto que el texto griego dice: “Alfa y Omega”, pero si vamos al contexto de la profecía de Isaías, donde HaShem dice en hebreo ser el primero y el ultimo, entonces comprenderemos en contexto las palabras del Mesías en el libro de revelaciones.


Por último en el libro del profeta Zacarías cap. 12:10 leemos:


ושפכתי על־בית דויד ועל ׀ יושב ירושלם רוח חן ותחנונים והביטו אלי את אשר־דקרו וספדו עליו כמספד על־היחיד והמר עליו כהמר על־הבכור׃

Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén, el Espíritu de gracia y de súplica, y me mirarán a mí, a quien han traspasado. Y se lamentarán por El, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por El, como se llora por un primogénito.

El pasaje que hemos pues en amarillo dice traducido al español: "y miraran a mí", seguidamente le sigue la partícula "Alef Tav", que gramaticalmente se traduce como "a". Sin embargo, eso forma solamente parte de una explicación objetiva desde el punto de vista de la gramática, pero no espiritual del pasaje. Es decir, si tomamos todo lo que ya hemos hablado, nos debemos preguntar ¿A quién miraran los que traspasaron? El texto hebreo nos revela que verán al que es את. Tal como lo dice el versículo de Apocalipsis, en el mismo contexto de la profecía de Zacarías.

"He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso" (Apocalipsis 1:7-8)

Es decir que cuando el Mesías Yeshuá afirma que él es la alef y la tav, no solo lo dice en el contexto de la profecía de Isaías, en donde el texto no dice: "Yo soy la alef y la tav" sino que dice: (אני ראשון ואני אחרון)"Yo soy el "Rishon-Primero" y el "Ajaron-Ultimo", ¿Como lo sabemos? Por las palabras del verso 7 de Apocalipsis: "Y los que le traspasaron" en referencia a Zacarías.

Por lo que cuando nos encontramos en la Torá con la partícula "alef tav" את, es muy probable que nos estemos hallando frente a una referencia al Mesías, a las letras hebreas, y a la Torá. y Aunque esta interpretación diste de las exigencias gramaticales del idioma hebreo, debemos saber que el texto de la Torá está vivo, y que las reglas gramaticales son reglas, pero la Torá es el árbol de las vidas.

Shalom en el Mesías.

2 comentarios:

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  2. Vieron que traspasaron la torah la palabra de Elohim el mesias hecho carne.

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