viernes, 19 de febrero de 2016

Explicación a Colosenses cap 2 y la observancia del Shabat - día de reposo


Sin duda alguna uno de los capítulos más usados por quienes predican la no vigencia del Shabát, la no vigencia de las Fiestas del Eterno y la no aplicación de la dieta alimenticia instituida por Elohim, para los Israelitas y para los creyentes gentiles en Yeshúa de Nazaret, es el capítulo 2 de la carta escrita por Shaúl (Pablo) a los hermanos nazarenos de Colosas. El capitulo en cuestión más los versos 16 y 17 son él caballito de batalla para los que predican una fe anti-Toráh, y si no nos cuidamos nosotros de interpretar con detención y cuidado podríamos caer fácilmente en el mismo error inventando una falsa doctrina. 

Leamos con detención los versos más usados dentro del capítulo en análisis: 

“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es del Mesías” (Colosenses 2:16-17) Versión Reina Valera 1960 

Si leyéramos estos versículos como los muchos que se esfuerzan por demostrar que las fiestas, los días de reposo y en general a la Toráh, como un instrumento de guía abolido, daríamos por sentado que efectivamente es así. Sin embargo, la regla general a toda interpretación bíblica indica lo contrario, pues será siempre el contexto del capítulo que examinamos, el contexto de la carta o libro que estudiamos, junto con el marco histórico sobre el cual se está desarrollando la escena bíblica, la base honesta que todo estudiante usara y respetara a la hora de interpretar un verso bíblico. Por lo cual si ahora antes de leer e interpretar apresuradamente tomamos el capitulo y leemos sus demás versos nos encontraremos con una inmensa sorpresa, veamos: 

Lo primero que debemos señalar es que la congregación de creyentes de Colosas estaba compuesta en su mayoría por gentiles. Esto es muy importante, pues al leer las letras de Shaúl, él implícitamente da por hecho que los hermanos de Colosas estaban guardando las fiestas de HaShem, el Shabbát, y la instrucción dietética de la Toráh, ¿Cómo lo sabemos? Pues la expresión de Shaúl; “Nadie os juzgue”, es una clara alusión, que da a entender que los gentiles convertidos a HaShem si guardaban estas instrucciones de Toráh, de lo contrario, no habría motivo para que otros los juzgaran. Esto nos hace preguntarnos; 

¿Por qué estos gentiles estaban guardando estas cosas de la Toráh, si “supuestamente” nunca debieron comenzar a guardarlas? Si como se cree bajo la perspectiva catolica-romana, los gentiles no guardan la Toráh, ¿Cómo es que estos estaban siendo juzgados por guárdala?, es decir un gentil que no tenia porque guardar las instrucciones de la Toráh nunca habría llegado ni siquiera al conocimiento de las fiestas de HaShem, el Shabbát, y la dieta instituida por Elohim, por lo cual aquí el problema no es el que a simple vista se nos ha querido hacer ver, los gentiles estaban siendo juzgados no porque no guardaban las instrucciones de la Toráh sino por “COMO” estaban guardándolas. 

¿Cómo sabemos que el problema no es que no guardaran las instrucciones de la Toráh, sino el “como” estaban observándolas? El contexto del capítulo es muy esclarecedor, examinemos verso por verso: 
Para esto vamos a usar la Versión Israelita Nazarena: 

Verso 1: Quiero que sepan que estoy sosteniendo un gran conflicto por amor a ustedes, por los de Laodicea y por todos los que nunca me han visto personalmente. 

Verso 2: Quiero que estén unidos en amor, que sus corazones se reanimen hasta que capten en toda su riqueza, comprendan plenamente, y conozcan perfectamente el misterio de Elohim: es decir, el Mashíaj mismo.

Verso 3: En quien están atesoradas todas las riquezas de la sabiduría y del conocimiento. 

Verso 4: Digo esto para que nadie los engañe con falsos argumentos persuasivos. 

Los primeros versículos son la introducción del consejo de Shaúl (Pablo), estos versos no nos causan un mayor problema a la hora de interpretarlos, es sencillo deducir que Shaúl quiere que los hermanos conozcan el misterio de HaShem y del Mashiaj. Shaúl está enseñando en el verso 2 que el Mashiaj es la forma de entender el misterio de Elohim, ya que en él vemos claramente la verdad de todas las ciencias y sabidurías. El verso 3 nos confirma; “En el Mashiaj están atesoradas todas las riquezas de la sabiduría y el conocimiento”, así que Shaúl dice que teniendo a Mashiaj podremos conocer el misterio de HaShem. 

¿Por qué decía esto? El verso 4 nos responde diciendo; “Para que nadie los engañe con falsos argumentos persuasivos”. Es decir había quienes estaban quitando la eficacia de Mashiaj respecto de que por él se podían entender los misterios y los planes de HaShem. ¿Lo capta?, si aun no lo ve, sigamos leyendo los demás versos, quiero que mientras avanzamos usted retenga en su mente la idea de que Shaúl está mostrando que por medio del Mashiaj se llega al conocimiento de los MISTERIOS y PLANES de HaShem, pues en base a eso comprenderemos al más tarde: 

Verso 5 Pues aunque estoy ausente físicamente, espiritualmente estoy con ustedes, gozándome y mirando su buen orden y la firmeza de su fe en el Mashíaj. 

Verso 6 Ya que ustedes recibieron una vez al Mashíaj Yeshúa, el Maestro, sigan andando en unión con él, 

Verso 7 Firmemente arraigados y edificados sobre él, y confirmados por la fe, así como se les ha enseñado, abundando en acciones de gracias. 

Verso 8 Miren que nadie los lleve cautivos por medio de filosofías y vanas sutilezas, conforme a la tradición de hombres, conforme a los principios elementales del mundo, y no conforme al Mashíaj. 

Verso 9 Porque en él reside corporalmente toda la plenitud de la cualidad divina; 

Verso 10 Y ustedes están completos en él, quien es la cabeza de todo gobierno y autoridad. 

En el verso 5 Shaúl reconoce que aunque había algunos que juzgaban a los hermanos de Colosas, (como más adelante se lee), ellos andaban ordenados y estaban firmes en el Mashiaj. Evidentemente si ellos era juzgados por asuntos relacionados a la Toráh, es porque estaban íntimamente relacionados con estos “asuntos” o instrucciones, es decir; ellos estaban aplicando estas cosas, en una forma correcta (en Mashiaj), pues el Shalíaj (apóstol) Shaúl dice que están firmen y ordenados en el Mesías.

¿Lo ve? Ahora que avanzamos en el comentario notamos que en realidad ellos si estaban guardando la Toráh, el problema no radicaba en que la guardasen o no, sino en “como” algunos decían que debían guardarse ciertas instrucciones de la misma. 
Pero sigamos, los versos 6 y 7 nos confirman lo recién señalado. Los hermanos de Colosas estaban “unidos al Mesías”, esto es; “obedientes al Mesías” (Verso 6), ¿Y cómo estaban obedientes? La forma en la que ellos estaban obedeciendo era acatando la misma forma que se les había enseñado (verso 7). Es decir; Ellos ya tenían una Halája (forma) que habían recibido de Shaúl, la cual les permitiría seguir ligados al Mashiaj y en orden.

¿Pero respecto de qué los hermanos estaban en obediencia? Primer respecto del Mashiaj,

¿Y que representa obedecer al Mashiaj? Representa obedecer a HaShem, ¿Y cómo obedecería un hombre a HaShem? La respuesta usted ya la sabe; guardando los mandamientos prescritos en la Toráh (instrucción). 

El verso 8 es la clave para entender todo el capitulo. Shaúl les dice; “nadie los lleve cautivos por medio de filosofías y vanas sutilezas, conforme a la tradición de hombres, conforme a los principios elementales del mundo”. De estas palabras de Shaúl podemos hacernos varias preguntas que servirán para dilucidar si es que en realidad el motivo de la carta, del capítulo y de los versos en análisis es enseñar a los hermanos gentiles que ya no guarden las fiestas, la dieta y el Shabbát.

Primero: ¿Enseña la escritura que los mandamientos de HaShem tales como las fiestas, el Shabbát y la dieta alimenticia, son prácticas filosóficas vanas y sutiles, tradiciones de hombres y costumbres de este mundo? Veamos que nos responde la misma escritura: 

La escritura dice del Shabbát y de las fiestas de HaShem que son lo siguiente: 

“HaShem le habló a Moshé, diciendo: Háblale al pueblo Israelita y dile: Estos son mis tiempos señalados, los tiempos señalados de HaShem, que deberán proclamar como ocasiones sagradas. Seis días se puede trabajar, pero el séptimo día será un Shabbát de completo reposo, una ocasión sagrada” (Lev. 23:1-3) 

“Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de HaShem” (Lev 23:44)

Por lo tanto, si la Toráh nos dice que las fiestas de HaShem y que el Shabbát (que es una fiesta semanal y también de tiempos sagrados), son; “tiempos señalados” “santas convocaciones”, “fiestas solemnes de HaShem ¿Cómo es que Shaúl ante tal evidencia, supuestamente dice que estas fiestas son; “Tradiciones de hombres, costumbres del mundo, filosofías sutiles”, cuando es el mismo HaShem quien dice que son; “Sus fiestas” y que además que son; “convocaciones santas”? ¿Lo puede ver? Lo que más resalta en ésta instrucción es que el mismo HaShem dice; “MIS TIEMPOS”. Evidentemente Shaúl no se está refiriendo a los mandamientos de HaShem de una forma tan degradante, sino que justamente se refiere a lo que leemos en el texto; “Filosofías (sabidurías) de hombres, vanas sutilezas (enseñanzas sin valor) conforme a tradiciones de hombres (practicas que no son de la Toráh sino que de hombres). 

Segundo: ¿Qué nos dice la escritura de la dieta alimenticia que HaShem mando a guardar? Veamos: Solo pondré el texto principal del capítulo 11 de Levítico y los versos finales para no cansar al lector: 

“HaShem habló a Moshé y Aharón, diciéndoles: Háblenle así al pueblo y israelita: Estas son las criaturas que ustedes pueden comer de entre todos los animales de la tierra” (Lev.11:1-2) 

El capitulo en general trata sobre las instrucciones alimenticias que HaShem le entrega a Israel, sobre los alimentos puros que Israel puede comer y los alimentos impuros que no deben comer, lo interesante es que el capitulo termina diciendo: 

“Porque yo soy HaShem su Elohim: ustedes se santificarán y serán santos, porque yo soy santo. No se harán impuros por medio de algún reptil que se mueve sobre la tierra. Porque yo HaShem soy el que los sacó a ustedes de la tierra de Egipto para ser su Elohim: ustedes serán santos porque yo soy santo” (Lev. 11:44-45) 

HaShem manda a su pueblo a no contaminarse con carnes y alimentos impuros, es más recomienda diciendo que si su pueblo le obedece será harán santos como él es santo. Si es el mismo Elohim de Shaúl quien dice esto; ¿Cómo Shaúl puede estar enseñando contra estos mandamientos que hacen que el hombre sea santo como HaShem es santo? 

Evidentemente Shaúl no está tratando de los mandamientos de la Toráh, sino que de otras “formas” (Halája) de hombres añadidas a los mandamientos de la Toráh que iban contra el Mashíaj, pues invalidaban el mandamiento de HaShem, debido a que ciertas formas tenían sus bases en la filosofía en las tradiciones de los hombres que son contra las escrituras, quitaban la eficacia del Mesías en la vida del creyente. 

Sigamos revisando los otros textos del capítulo:

Verso 9 Porque en él reside corporalmente toda la plenitud de la cualidad divina;

Verso 10 Y ustedes están completos en él, quien es la cabeza de todo gobierno y autoridad.

Verso 11 En él también fueron ustedes circuncidados con una circuncisión que no se hace con manos, sino despojándose de las inclinaciones carnales del cuerpo, mediante la circuncisión que viene del Mashíaj,

Verso 12 La cual recibieron al ser sepultados juntamente con él en la inmersión, por medio de la cual también resucitaron juntamente con él, mediante la fe en el poder de HaShem que lo levantó de entre los muertos. 

Verso 13 Mientras ustedes estaban muertos en los delitos y en la incircuncisión de su carne, Elohim les dio vida juntamente con él, perdonándoles todos los delitos.

Los versos anteriores nos indican algunas cosas importantes que servirán para comprender los versos que seguidamente vienen:

Mashiaj (ungido) es él hombre en quien reside toda la cualidad de Elohim (poderoso), es decir; El Poder de HaShem está en Mashiaj presente a plenitud, y si nosotros en estamos en Mashiaj también estaremos completos y listos para ser parte del pueblo de HaShem. 

Antes de Mashiaj la única vía legal según la tradición religiosa de la época (no según la Toráh) para que un gentil de las naciones entrara a Israel y pudiera comenzar a guardar la Toráh era la circuición (además de una serie de requisitos y pruebas que el extranjero debía cumplir y pasar). Pero en la era de Mashiaj es distinto, pues al ser Yeshúa el hombre ungido, en quien reside toda la cualidad de Elohim, éste se transforma en la máxima autoridad de y sobre los hombres, y en la máxima instancia legal en Israel y en el mundo, por la cual el hombre gentil mediante la inmersión en las aguas (bautismo – tevilá), sin necesitar la circuncisión carnal, puede acceder a Israel y de esa manera comenzar a guardar la Toráh. De éste tema vienen tratando los versículos 9 al 13, Shaúl quiere que los hermanos nazarenos de Colosas sepan es acerca de la gran garantía que significa para el gentil de las naciones estar en el Mashiaj Yeshúa, ¿Pero porque él viene tratando este asunto? La razón la encontramos en los siguientes versículos:

Versos 14 Esto lo hizo al cancelar la acusación que nos hacían las ordenanzas legales, y que nos condenaba, cuando la quitó del medio al clavarla en su madero.

Versos 15 También despojó a los gobiernos y autoridades, y los exhibió como espectáculo público, habiendo triunfado sobre ellos en el madero.

Como usted puede ver, Shaúl nos dice que el sacrificio del Mashíaj quito o anulo la ACUSACIÓN de las ordenanzas legales, no quito la TORÁH (como algunos dicen), sino que anulo la lista que daba constancia de nuestra culpabilidad por haber violado la Toráh. No olvidemos que es “pecado”, Yojanán (Juan) dice; “Todo el que comete pecado también infringe la Toráh, pues el pecado es infracción de la Toráh”. Por otra parte Yeshúa dijo; “No he venido dejar sin vigencia (o anular) la Toráh” (Matiyahu/Mt

5:17) ¿Cómo entonces “supuestamente” Shaúl enseña que Mashíaj quito o anulo la Toráh? Como ya sabemos, ni el emisario Shaúl enseño que la Toráh está anulada, ni menos el Mashíaj Yeshúa. 

Los versos 16 y 17 que son los más controversiales los dejaremos para el final y observaremos ahora el contexto posterior de estos versos, veamos: 

Verso 18 No se dejen quitar su premio por esos que fingen humildad y culto a los mensajeros, que se apoyan en visiones, envanecidos sin razón por su mente carnal,

Verso 19 Y no se aferran a la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutrido y unido por coyunturas y ligamentos, crece con gran poder.

Verso 20 Si ustedes murieron con el Mashíaj, en cuanto a los principios elementales del mundo, ¿por qué, como si vivieran aún en el mundo, se someten a ordenanzas como:

Verso 21 “No uses, ni gustes, ni toques”?

Verso 22 Eso se refiere a cosas destinadas a perecer con el uso, y son mandamientos y doctrinas de hombres.

Verso 23 Semejantes prácticas tienen apariencia de sabiduría, pues se trata de un culto voluntario, de humillación propia y de austeridad para el cuerpo; pero no tienen ningún valor contra los apetitos carnales.

Claro está que había un grupo de hermanos en la congregación de Colosas que estaban añadiendo a las ordenanzas de la Toráh. El cuestionamiento de Shaúl nunca es acerca de guardar las instrucciones de HaShem dadas a Moshé, sino que es acerca de prácticas, creencias y doctrinas que no eran de la naturaleza de la Toráh, sino que provenían de filosofías y costumbres de hombres. 

En el verso 18 Shaúl señala que este grupo de personas que juzgaban el “como” de los hermanos que guardaban las instrucciones de la Toráh, daban culto a los ángeles (en hebreo Malák = mensajeros), fingían humildad, se apoyaban en visiones. ¿Tienen estas cosas relación con los mandamientos por los cuales los otros hermanos de Colosas estaban siendo juzgados (Fiestas, Shabbát, Dieta)? Por supuesto que no. Claramente se trata de otras prácticas ajenas a la Toráh.

Por ejemplo: Vemos que en el verso 20 Shaúl les dice; “Que con el Mashíaj habían muertos a los principios elementales del mundo”, ¿A qué se refería? En el verso 13 y 14 está la clave, pues ahí vemos que los que están en Mashíaj, han muerto a esas reglas, formas, principios, que nos acusaban, las cuales el Mashíaj había clavado en el madero con su muerte. Es decir esos principios fundamentales del mundo a los cuales los hermanos nazarenos de Colosas habían muerto, eran principios, creencias o conductas pecaminosas que nos hacían culpables. Bajo éstas condiciones Shaúl les pregunta en otras palabras ¿Ustedes que ya han dejado atrás esas formas del mundo, porque nuevamente se someten a reglas de hombres tales como; “no uses, no gustes, no toques”? Por lo cual no se está refiriendo a la Toráh, ni menos al Shabbát, a las fiestas de HaShem, ni a la dieta alimenticia instituida por el Eterno. ¿Pero como sabemos que todos estos versos no hablan de los mandamientos santos de Elohim? La respuesta está en la lectura de los versos expuestos, específicamente en el verso 22, donde Shaúl dice que estas ideas, creencias, practicas, etc.; “Son mandamientos de hombres”. 

El verso 23 es más de lo mismo, estos que juzgaban a los hermanos de Colosas, habían optado por una sabiduría diferente a la del Mashíaj, y por lo cual ajena a la de la Toráh. El maltrato del cuerpo, humillación propia, y otras costumbres eran parte de su doctrina de hombres, que con todo el esfuerzo y la apariencia de bondad, no podían quitar ni vencer los deseos de la carne, los cuales solo se pueden vencer estando en el espíritu del Mashíaj y obedeciendo la Toráh no según las formas (Halája) de los hombres, sino que según la enseñanza (Halája) de Yeshúa que es la misma que luego transmitieron sus emisarios.

Ahora teniendo todo el contexto del capítulo en mente, podemos leer los versos más controversiales del capítulo 2 de Colosenses y definir de qué se tratan:

Verso 16 Por tanto, que nadie los juzgue en asuntos de comida o de bebida, o en cuanto a días de fiesta, lunas nuevas o días de reposo.

Versos 17 Estas cosas son una representación de los bienes que vendrán, pero la realidad pertenece al Mashíaj

Ya hemos dicho, visto y comprobado que Shaúl no está tratando costumbres de la Toráh en los otros versos, sin embargo quienes juzgaban a los hermanos de Colosas, tenían por fundamentos de su doctrina esas conductas ajenas a la Toráh. Por lo cual es fácil deducir que si tenían costumbres que no eran de la Toráh (pero posiblemente estaban relacionadas) estaban juzgando el “como” los hermanos de Colosas estaban guardando éstas instrucciones.

En simples palabras para no pasar a llevar el contexto Shaúl está diciendo: “Nadie los juzgue por “como” guardan las instrucciones de la Toráh” y no está diciendo lo que algunos leen o interpretan; “Nadie los juzgue por que no guardan las instrucciones de la Toráh” ¿lo capta? El contexto de Colosenses 2:16 es el ascetismo basado en el nosticismo primitivo, no un análisis de cuáles leyes bíblicas aún estaban vigentes para gentiles creyentes en Mashíaj.

Ahora bien; ¿Qué quiere decir; “Estas cosas son una representación de los bienes que vendrán, pero la realidad pertenece al Mashíaj”? Hay quienes piensan que estas palabras de Shaúl significan que como estas instrucciones, sobre todo el Shabbát y las fiestas son una “representación”, ahora no tiene sentido guardarlas, pierden su valor porque el Mashiaj es la realidad presente. ¿Es esto así? Por supuesto que no. El asunto se enreda más cuando leemos el mismo ver en la versión de la Reina Valera 1960, pero aun podemos explicarlo:

“Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es el Mashíaj” (Rv 1960)

Shaúl dice que todas estas cosas son sombra de lo que ha de venir, ¿Por eso él está dando por nulas estas fiestas? ¿Qué algo sea la sombra de algo significa que ya no está vigente? Por supuesto que no, y para la sorpresa de muchos, el Mesías es nuestra realidad presente, pues estamos en la era (el tiempo) del Mashiaj, pero ni siquiera él cumplió con todas las cosas que representan estas fiestas en su primera venida, por lo cual las fiestas de HaShem siguen siendo la sombra de los bienes venideros, aunque hoy la realidad es el Mashiaj. ¿lo ve?.

El emisario Shaúl está hablando de un evento futuro “Sobra de lo que ha de venir”, lo cual implica obviamente un cumplimiento futuro, ¿Cómo puede estar anulado o sin vigencia algo que tiene su cumplimiento en el futuro? Shaúl no está hablando de la vigencia o de la no vigencia de estas ordenanzas de HaShem, sino que está demostrando que cada una de estas instrucciones (Fiestas y Shabbát) son una sombra, (un modelo terrenal) del bien celestial, glorioso, y futuro que está por venir cuando Yeshúa vuelva.

Por lo tanto la forma inteligente de Shaúl pero también cuidadosa de escribir, da a entender que las fiestas y el Shabbát SON una sombra de lo que ESTÁ POR VENIR (FUTURO) dejando en pie su total vigencia y aplicación para los gentiles conversos de Colosas, como para los gentiles conversos de estos días.

Shalom en el Mashiaj.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Yeshua - Jesús y Januca



Shalom Amigos.

Jag Januca Sameaj (Feliz Fiesta de Januca)

Hay un bonito pasaje en el "NT" que habla sobre Yeshuá, en los días de Januca, caminado cerca del templo, es Juan 10:22, donde dice: "Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón"... 

Para muchos amigos las festividades Judías, son eso, fiestas Judías solamente, pero no han hecho aun el ejercicio de pensar que Yeshua (Jesús), siendo Judio, vivio dentro de un contexto religioso Judio, donde todas las festividades que él celebro, fueron todas festividades de Judias de la tradición de su pueblo Israel y de las festividades de la Torá...

Fue justo en la festividad de Januca cuando él alzo su voz, y se declaro como el pastor de las ovejas y dijo: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen".... Sus ovejas son quienes le oyen e imitan su conducta. Como escribiera Pedro: "Pues para esto habéis sido llamados, ya que también el Mesías sufrió por vosotros, dejándoos un modelo para que sigáis sus huellas. El que no cometió pecado, y en cuya boca no se halló engaño; el que, al ser insultado, no respondía con insultos; al padecer, no amenazaba, sino que se ponía en manos de Aquel que juzga con justicia"..
Quizás Yeshua, mientras caminaba por el templo que había sido recuperado antiguamente, y ahora ya estaba dedicado a Dios, como siempre debió haberlo estado, aprovecho la ocasión de la festividad, de Januca, para enseñarnos, que solo la luz del Mesías, hará que sigamos el camino correcto, en el sendero mas claro de la Tora. Los que oyen su voz, le siguen y le obedecen, pues han sido alumbrados sus entendimientos y abiertos sus oídos, para aferrarse a él como el salvador y señor de sus vidas. Pues Yeshua también dijo: "Yo soy la luz del mundo, y el que me sigue no andará en tinieblas jamas"...

Cmo esta escrito:

"Pues está en la Escritura: He aquí que coloco en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, pues, creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido, en piedra de tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella porque no creen en la palabra; para esto han sido destinados" (!Shimon Kefa / Pedro 2:6-8)..

Yeshua, la luz del mundo, para algunos herejia, para otros una locura, para nosotros poder de Dios.

jueves, 10 de septiembre de 2015

EL DIOS INFINITO Y NO CONOCIDO


En la sección Nitzavim (“Estais en pie”) Moshé reúne al pueblo de Israel para comprometerlos a obedecer al Eterno su Di.s. El Líder está a punto de morir, de hecho ese mismo día moriría, y como Padre de Israel, él desea lo mejor para sus hijos, que guarden los mandamientos del pacto de la Torá de Hashem con Israel. Moshé compromete a todos a guardar la Torá y a servir al Dios de Israel. No solo los que estaban ahí de forma presencial, sino que todos nosotros que estábamos en la realidad futura y espiritual del pueblo de Israel. Varones, mujeres, niños, ancianos, todos estaban de pie ante el Rey del Universo, y contra ellos como testigos el cielo y la tierra de las cosas que ellos estaban oyendo, y que dijeron que iban a obedecer. 

En estas últimas palabras de Moshé, leemos que nuevamente él les llama la atención a no dejar de observar la Torá de Hashem. Como siempre, Moshé sabía que el pueblo en el futuro se alejaría del Eterno, y que las maldiciones contenidas en la Torá se harían realidad, pero también sabía que el pueblo volvería, y que a pesar de que Hashem lo esparciría hasta el último extremo de la tierra, de ahí los recogería y los haría volver a la santa tierra de Israel, y la heredad eterna de la Torá. 

Nos dice la Bendita Torá: 

“Las cosas secretas pertenecen a Hashem nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley” (Devarim 29:9) 

Poco antes Moshe estaba hablando acerca de la dispersión de Israel entre las naciones, a causa de su rebelión contra las palabras de la Torá, los versos 7 y 8 nos dicen: 

“Por tanto, se encendió la ira de Hashem contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro; y Hashem los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con grande indignación, y los arrojó a otra tierra, como hoy se ve” (Devarim 29:7-8) 

Al parecer para Moshe, el suceso de la dispersión de Israel entre las naciones viene a formar parte de un evento oculto que a él le había sido rebelado, o un evento revelado solo para los últimos días como lo dijera en alguna ocasión el Rab Shaul de Tarso, acerca del misterio de la llegada de los gentiles a la redención de Israel. 

El punto aquí es que Moshe no logro conocer todas las cosas que contiene la bendita Torá. Moshe sabia de la existencia de misterios ocultos en la Torá que a él no le habían sido rebelados, o que quizás le fueron rebelados pero sin la autorización transmitirlos al Pueblo de Israel. Y es que Moshé se relaciono directamente con el Di.s no conocido. 

¿Pudo Moshe conocer al Di.s de los misterios? Claro que sí, pero solo en parte. Ningun hombre ha visto a Hashem jamás, solo nuestro amado Mesías lo conoce en plenitud. Y es por eso, que la bendita Torá, esta semana nos dice: 

“Las cosas ocultas pertencen a Hashem nuestro Elohim”. De aquí comprendemos que NO podemos saberlo todo, no está todo revelado, y nadie puede aventurarse a decir que tiene la respuesta a todas las preguntas que nos pudiera presentar el esutudio de las sagradas escrituras. Hay cosas ocultas que solo son de Hashem, que le pertenecen, y que solo él, en su bendita voluntad sabrá a quien, y cuando revelar. 

Los sabios de Israel han establecido que la Torá del Eterno tiene 4 niveles de interpretación, el famoso sistema PARDES, e incluso un quinto que es el más elevado de todos. La palabra PaRDeS es en realidad un acróstico de las siguientes palabras: 

Pshat: Entendimiento básico, o bien literal. 

Remez: Alude a una ley de la Torá puede servir de clave y conducir a otra. Este sistema de interpretación se encuentra generalmente en el Talmud. 

Derash: Homiletica y exegesis. Interpretación critica de los versículos de la Torá, se encuentra habitualmente en los Midrashim. 

Sod: Son los secretos, misterios hallados en numerosos textos de la Torá. El Zohar libro de los misticimos Judios contiene muchas interpretaciones que caen dentro de este nivel. 

Jasidut: Es la esencia. La quinta y más elevada interpretación de la Torá también llamada por los sabios de Israel como: “Las enseñanzas del Mashiaj”. El jasidut esclarece la cabala, y confiere el sentido espiritual subyacente a los cuatro niveles arriba mencionados. 

Nuestro Di.s es un Dios que nos conoce a nosotros, y no un Di.s conocido por nosotros. Quiero decir que no hay nadie que pueda decir que conoce a Di.s a cabalidad, absolutamente nadie, solo como ya vimos el Mashiaj, como esta escrito: 

“Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar (Matitiia - Mateo 11:27) 

“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (Yojanan - Juan 1:18) 

“Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas (Yojanan – Juan 10:15) 

Solo el Mesías contiene las enseñanzas totalmente reveladas de Hashem. Podriamos decir que Yeshua es el fundador de las enseñanzas y de los misterios de la Torá ¿No es acaso el libro de Yojanan – Juan, un libro escrito en el nivel sod (secreto)? Yeshua fue un maestro de los misterios más profundos de la Torá. 

Hashem solo puede ser conocido de alguien que tenga acceso pleno a él. Según el Rabino Shaul 

Di.s habita en una luz inaccesible: 

“El único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén” (1 Timoteo 6:16) 
Esta “LUZ” inaccesible en el Judaismo es conocida como Ein Sof  es el Todo Supremo de la que menciona la cabala que aquello que podemos llamar de Di.s en su aspecto más elevado, no siendo, en el sentido estricto de la palabra un «ser», ya que, siendo auto-contenido y auto-suficiente, no puede ser limitado por la propia existencia, que limita a todos los seres, es donde está todo lo que no se puede explicar.

De este Dios No conocido, por los gentiles (y conocido mucho más por los Judios) es de quien predicaba Shaúl de Tarso, y de quien daba testimonio nuestro amado Mesías Yeshua y de quien Rambam Maimonides escribiera:

Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos” (Yojanán 4:22) 

Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo” (Hechos 17:23)

Los trece principios de fe – por Rambam. Creo con plena confianza:

1. Que el Creador alabado su nombre, creó y dirige el mundo, El únicamente hizo, hace y hará todos los hechos.

2. Que el Creador, bendito su nombre, no es corporal, no lo alcanzan las influencias corporales, y nada puede compararse a El.

3. Que el Creador no posee cuerpo ni forma alguna.

4. Que el Creador , bendito su nombre, Él es el principio y la eternidad.

5. Que a El Creador , bendito su nombre, es digno de adorar y no hay a quien pedir fuera de El.

6. Que todas las palabras de nuestros profetas son verdades.

7. Que la profecía de Moshé Rabenu es verídica y él fue el padre de los profetas de todos los tiempos.

8. Que la Torá que tenemos es la misma que fue entregada a Moshé Rabenu.

9. Que esta Torá no será cambiada y no habrá otra del Todopoderoso.

10. Que el Creador, bendito su nombre, sabe todo lo que la persona hace y conoce todos sus pensamientos.

11. Que el Creador , bendito su nombre, recompensa bien a los que cumplen sus mandamientos y castiga a los que transgreden sus preceptos.

12. Que el Mesías vendrá. Y aunque se demore esperamos cada día su llegada.

13. Que los muertos van a resucitar cuando sea la voluntad del Todopoderoso, bendito su nombre.

Es absolutamente uno y no compuesto de ninguna manera

Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es. דחא יי וניהלא יי לארתי עמש

Moshé rabenu, Deuteronómio 6:4 (LBLA)

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Yeshúa el Mesías, a quien has enviado.

Yeshúa el Señor, Juan 17:3 (LBLA revisada)

Y el SEÑOR será rey sobre toda la tierra; aquel día el SEÑOR será uno, y uno su nombre.

El profeta Zejaryá, Zacarías 14:9 (LBLA)

- Existe por si mismo y da existencia lo que existe y dirige a todo según los propósitos de su propia voluntad
Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY – היהא רשׁא היהא. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: "YO SOY – היהא – me ha enviado a vosotros." Dijo además Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: "El SEÑOR – יי, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros." Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.

Moshé rabenu, Éxodo 3:14-15 (LBLA)

Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Los cuatro Seres vivientes, Apocalípsis 4:11 (LBLA)

Aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad

Rav Shaúl, Efesios 1:11b (LBLA)

- No se encuentra dentro del tiempo ni del espacio sino gobierna sobre y está fuera de todo lo creado:

Y sucederá que antes que ellos clamen, yo responderé; aún estarán hablando, y yo habré oído. 

El profeta Yeshayahu, Isaías 65:24 (LBLA)

Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad! Él hará oír su voz, su poderosa voz.

El rey David, Salmo 68:33 (RV1995)

Y los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con seis alas, estaban llenos de ojos alrededor y por dentro, y día y noche no cesaban de decir: SANTO, SANTO, SANTO, es EL SEÑOR DIOS, EL TODOPODEROSO, el que era, el que es y el que ha de venir.

Shalíaj Yojanán ben Leví, Revelación 4:8 (LBLA)

- No es corpóreo ni se asemeja a nada :

Entonces el SEÑOR os habló de en medio del fuego; oísteis su voz, sólo la voz, pero no visteis figura alguna… Así que guardaos bien, ya que no visteis ninguna figura el día en que el SEÑOR os habló en Horeb de en medio del fuego; no sea que os corrompáis y hagáis para vosotros una imagen tallada semejante a cualquier figura: semejanza de varón o hembra, semejanza de cualquier animal que está en la tierra, semejanza de cualquier ave que vuela en el cielo, semejanza de cualquier animal que se arrastra sobre la tierra, semejanza de cualquier pez que hay en las aguas debajo de la tierra.

Moshé rabenu, Deuteronomio 4:12, 15-18 (LBLA)

¿A quién, pues, asemejaréis a Dios, o con qué semejanza le compararéis?

El profeta Yeshayahu, Isaías 40:18 (LBLA)

“No hay semejante a ti, oh SEÑOR”

El profeta Yirmeyahu, Jeremías 10:6 (SSE)

Grande es el atrevimiento de los profetas que asemejan la criatura con el Creador, como está dicho: “Y sobre la semejanza del trono una semejanza que se parecía a un hombre”. (Ez 1:26)

Bereshit Rabá 27A (Siglo III)

- No está sujeto a cambios ni tiene sentimientos

Porque yo, el SEÑOR, no cambio – שׁיתינ אלֹ.

El profeta Malají, Malaquías 3:6a (LBLA)

Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.

El shalíaj Yaakov ben Yosef, Santiago 1:17 (LBLA)

- No tiene imperfección ni necesidad alguna :
El bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores; el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El sea la honra y el dominio eterno. Amén.

Rav Shaúl ben Gamliel, 1 Timoteo 6:15b-16 (LBLA)

Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna.

El shalíaj Yojanán ben Leví, 1 Juan 1:5 (LBLA)

El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay , puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres , ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas; y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros; porque en El vivimos, nos movemos y existimos.

Rav Shaúl ben Gamliel, Hechos 17:24-28a (LBLA)

Nuestro Di.s es no conocido en el sentido que solo sabemos de sus Nombres y Accciones, pero no conocemos nada de su esencia. Es decir; Tenemos por ejemplo, que sabemos que él es “Grande”, pero en realidad ese titulo no le es apropiado, ¿Quién podría medir a Hashem? El no tiene tamaño, él no es grande, ni es pequeño. Estos títulos o nombres de Hashem, nos ayudan a conocer sus acciones, sabemos que el actual en determindas ocasiones como Hashem Grande, como Hashem Yire (proveedor), como Hashem Nisi (Hashem Estandarte), etc. Pero no sabemos quien es nuestro Hashem en Esencia, en esa luz inaccesibl, donde solo el Mesías a podido entrar.

En la kabal Judia se nos enseña que del capitulo 14 del Libro de Shemtot se pueden deducir 72 nombres de Hashem, que corresponden a los 72 atributos del Eterno. Esto no s enseña que tenemos un Di.s Ilimitado, que solo puede ser entendido en cierto aspecto en la medida de que estemos dispuetos a que caigan todas esas barreras y fortalezas espirituales que hemos creado en nuestra mente y corazón que solos nos impiden acceder al conocimiento del Di.s no conocido. La naturalidad, y la falta de compresión del mundo espiritual reflejado por las cosas terrenales, son los impedimentos que nos alejan de jna comprensión más profunda de Hashem. Como lo dijera, en una ocasión, nuestro santo rabino Yeshua a un maestro de la Torá:

“Respondió Yeshua: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? Respondió Yeshua y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. (Juan - Yojanan 3:5-13)

Shavua Tov (Buena Semana)

domingo, 16 de agosto de 2015

El tribunal celestial


En la porción de esta semana Hashem nos ordena a establecer Jueces (םיטפש - shoftim) y policías (םירטש - shotrim). Dos funciones que nos revelan el carácter legislativo y punitivo de Hashem, que opera en los cielos. Sí en los cielos; Es decir, si la voluntad de Hashem es manifestar su Justicia a través de Jueces y Policías en medio de la tierra santa de Israel, es justamente debido a que en el cielo también hay todo un sistema Judicial, una corte de Justica compuesta por Jueces y Policías: Toda la realidad física plasmada en la Torá, es un reflejo de la realidad espiritual celestial. 

Nos dice la bendita Torá: 

“Establecerás jueces y escribas para tus tribus en cada una de las ciudades que Adonai te da; ellos juzgarán al pueblo con juicios justos” (Devarim – Deuteronomio 16:18) 

Podríamos citar lo que Hashem le dijo a Moshé: “Conforme al modelo que yo te mostrare” (Ex 25:40) (Hebreos 8:5) Hay un modelo celestial que Hashem le revelo a Moshé, no solo de los asuntos concernientes al Tabernáculo (aunque ese es el contexto del versículo), sino que también respecto a la forma legal de aplicar las normas de la Torá a todo los habitantes del pueblo de Israel. Este modelo está basado en lo que leemos en esta parashat (porción) Jueces y Policías. 

La voluntad del Creador mostrada desde el principio de la creación en la Torá nos enseña que Hashem, bendito sea, quiere que todas las personas en cada nación estén sujetas a un orden Judicial establecido por cortes de Justicia que legislen contra las injusticias, velen por el orden de la nación, aseguren la equidad y el respeto entre todo habitante. Todo este sistema legal, es ejecutado por Policías que cuidan que las leyes de la nación sean respetadas por sus habitantes. Cuando un ciudadano no respeta las leyes de su país, entonces el poder Judicial cae sobre él, y ordena a los policías que son los encargados de ejecutar el juicio justo que hubiere determinado la corte de justicia de esa nación poner la ejecución sobre ese hombre. Uno de los principios universales de la Torá que las naciones no judía deben cumplir es el establecimiento de Cortes de Justicia.

Había tres tipos de tribunales en Israel, con 3 jueces, 23 jueces y 71 jueces.

Las ciudades con menos de 120 habitantes tenían un tribunal, un Beit Din, de tres jueces. Las ciudades con más de 120 habitantes tenían un Beit Din de 23 jueces, llamado “pequeño sanedrín”. Las cortes de tres jueces sólo podían dictar sentencias sobre asuntos monetarios. Para dar una sentencia de vida o muerte hacía falta un tribunal de 23 jueces. En Yerushalayim había tres tribunales, dos de 23 jueces y uno de 71, en el cual el sumo sacerdote era el líder principal. Este último fue llamado el “gran sanedrín”. Los hombres del gran sanedrín se reunían en un lugar designado para ellos en el templo

En Mateo 23:23b está escrito:

“lo más importante de la Torá: la justicia, la misericordia y la fidelidad (o fe)”

Lo más importante de la Torá es la aplicación de la Justicia, esto es la buena conducta de la Torá basada en la obediencia a las autoridades impuestas por Hashem, los Jueces (sabios de la Torá) y los Oficiales (Personas con la autoridad de los Jueces, para hacer cumplir los dictamines legales de las Torá)

Hashem es el Juez del tribunal celestial, el presidente del Beit Din Celestial, nos lo dice la escritura en repetidas ocasiones:

¡Tú eres el juez de toda la tierra! ¡Tú no puedes matar a los que hacen lo bueno junto con los que hacen lo malo! ¡Tú eres un Dios justo!” (Gen 18:25 TLA)

“Que Adonai, el gran Juez, dicte hoy su sentencia en esta contienda entre israelitas y amonitas” (Jueces 11:27)

“Dios es un juez justo, un Dios que en todo tiempo manifiesta su enojo“. (NVI) (Salmos 7:11)

“El cielo proclama la justicia divina: ¡Dios mismo es el juez!” (NVI) (Salmos 50:6)

“Sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta.” (NVI) (Salmos 75:7) “Elohim preside en la gran asamblea, en medio de los jueces juzga ¿Hasta cuándo

juzgarán ustedes injustamente, mostrando favoritismo con el malvado?” (Salmos 82:1- 2)

“Levántate, Juez de la tierra, y dales su merecido a los soberbios.” (NVI) (Salmos 94:2) “Porque YHVH es nuestro juez, YHVH es nuestro legislador, YHVH á es nuestro Rey; él mismo nos salvará”. (Isaías 33:22) (RVR60)

“Llegará el estruendo hasta el fin de la tierra, porque YHVH tiene juicio contra las naciones; él es el Juez de toda carne; entregará los impíos a espada, dice YHVH”. (Jeremías 25:31) (RVR60)

“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”. (2 Timoteo 4:8) (RVR60)

“a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,” (Hebreos 12:23) (RVR60)

Por otra parte además tenemos la manera en la que procede el Juez justo de toda la tierra: Hashem tiene Jueces celestiales, con los cuales el consulta y legisla. Él nada hace sin antes consultar y tomar consejo, con los seres celestiales que ha creado, y que forman parte de su Beit Din celestial. Tenemos los siguientes ejemplos:

“Entonces dijo Elohim: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza. Ellos gobernarán los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, toda la tierra, y todo lo que se arrastra por el suelo”. Y Elohim creó al hombre a su imagen, a imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:26-27)

“Y dijo: El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, y lo coma y viva para siempre” (Génesis 3:22) 

“Será mejor que bajemos a confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos mismos.” (Génesis 11:7)

“Entonces oí la voz del Señor que decía: ¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?” (Isaías 6:8)

Y Hashem tiene ejecutores de sus designios (policías) que aplican las consecuencias buenas o malas para quienes cumplen o transgreden sus leyes, tenemos los siguientes ejemplos:

“Por lo tanto, oiga usted la palabra del Señor: Vi al Señor sentado en su trono con todo el ejército del cielo alrededor de él, a su derecha y a su izquierda. Y el Señor dijo: “¿Quién seducirá a Acab para que ataque a Ramot de Galaad y vaya a morir allí?” Uno sugería una cosa, y otro sugería otra. Por último, un espíritu se adelantó, se puso delante del Señor y dijo: “Yo lo seduciré.” “¿Por qué medios?”, preguntó el Señor. Y aquel espíritu respondió: “Saldré y seré un espíritu mentiroso en la boca de todos sus profetas.” Entonces el Señor ordenó: “Ve y hazlo así, que tendrás éxito en seducirlo.” Así que ahora el Señor ha puesto un espíritu mentiroso en la boca de todos esos profetas de Su Majestad. El Señor ha decretado para usted la calamidad” (1 Reyes 22:19-23)

“Y dijo YHVH a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a YHVH, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y YHVH dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a YHVH, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.

Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo YHVH a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de YHVH” (Iob - Job 1:7-8) 

Como hemos podido apreciar en los pasajes que pusimos, que Hashem tiene un consejo del cual él es el presidente, de los cuales se vale para consultar en la toma de decisiones respecto de asuntos y sucesos terrenales. Y además tiene ejecutores de los designios casa de justicia celestial, como vimos uno de los mayores ejecutores de sus designios es “el adversario” (HaSatan). No se trata de un enemigo de Hashem por naturaleza, como si Dios pudiese tener un enemigo, él santo bendito no tiene nada fuera de su control, sino que de un ser que ha sido creado para ejecutar las sentencias divinas relacionadas con pruebas a los siervos de Hashem, las destrucciones, robar, matar destruir como lo digiera nuestro amado Yeshuá. Actúa como un policía ejecutor, que dentro de los márgenes permitidos por Dios, se desenvuelve según le está permitido.

Nosotros estamos constantemente realizando acciones que son juzgadas por el cielo. Los jueces celestiales, junto al Juez justo de toda la tierra actuaran a favor nuestro siempre y cuando nosotros hubiéramos sido justos en nuestros juicios a nuestros semejantes, tenemos el siguiente ejemplo dado por Yeshuá nuestro Mesías:

“Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante (Mateo 5:25-26) 

Cuando no actuamos con misericordia, con humildad frente a la persona que a sido nuestro adversario en alguna situación ocurrirá que desde el cielo se emitirá una sentencia; Nos entregaran al juez y el juez al policía, y no saldremos de ese castigo (cárcel) hasta haber pagado lo que debíamos haber arreglado antes de ser castigados. 

Otras palabras de Yeshuá nos enseñan que para recibir misericordia uno debe ser misericordioso, que con la misma intensidad negativa con la que medimos a los demás, así con esa misma intensidad negativa nos medirán desde el cielo o desde la tierra, que para poder juzgar a nuestro hermano, quitar la paja de su ojo, debemos primer o quitar la viga que está en el nuestro, que para lanzar la piedra debemos no haber pecado respecto al pecado que queremos juzgar, o como se enseñara en la tradición de nuestro pueblo Israel: “No juzgues si primero no estás en el lugar de tu hermano”, y como nadie es capaz de estar en las mismas circunstancias de su hermano, ¿Qué hermano es capaz de juzgar a su hermano? 

En la tradición de nuestro pueblo Israel, se nos cuenta que ni en el cielo se atreven a juzgar un alma ¿Qué quiere decir esto? Que en realidad cuando leguemos al tribunal celestial, se nos juzgara de la siguiente forma: “¿Qué es lo que piensas sobre alguien que actuó así y así?”. Luego de escuchar su veredicto, se le mostrará que estos actos y circunstancias son iguales a los propios. Resulta entonces que, es el mismo individuo quien juzga sus propias conductas y defectos.

Ante esto podríamos pensar entonces que no se puede juzgar. ¡De ninguna manera!, la Torá nos EXIGE poner JUECES y POLICÍAS. El punto radica en que el Juez es un hombre prepa rado puesto por Hashem, un rabino, un maestro de la Torá, una persona llena del testimonio celestial, capaz de poder resolver los asuntos espirituales de los cuales se le pedirá actúa en base a su experticia. Es una persona capaz de establecer Halaja purá dentro de los márgenes de la Torá, con tal capacidad que lo que él hace en la tierra será respaldado por el cielo:

“De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo (Mateo 18:18).

Es decir ustedes como Jueces de la Kahal de Yeshuá, tienen la autoridad legal para resolver asuntos en la tierra que serán atados en el cielo. De aquí vemos que el cielo mismo está sujeto a las decisiones de los Jueces cuando ellos dictaminan de acuerdo a la Tora de Hashem.

¿Recuerdan la ocasión en que Shaul de Tarso, decidió entregar a Satanás a una persona que se había acostado con la esposa de su Padre? Ese es el vivo ejemplo de un Juez, respaldado por el cielo. Shaul es el Juez con el respaldo de Hashem, y Satanás el policía ejecutor que actuara en base a lo que el cielo y el juez terrenal están decretando.

El cielo tiene un Juez que preside el consejo de jueces celestiales, ellos decretan y los ángeles ejecutores actúan de acuerdo a lo resuelto. Si uno de nosotros actuara con soberbia ante esos designios no haría más que hundirnos en una cárcel perpetua. Hashem a pues Jueces y Policías para que los obedezcamos:

"Y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que hubiere en aquellos días, y preguntarás; y ellos te enseñarán la sentencia del juicio. Y harás según la sentencia que te indiquen los del lugar que YHVH escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que te manifiesten. Según la ley que te enseñen, y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren. Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de YHVH tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel. Y todo el pueblo oirá, y temerá, y no se ensoberbecerá (Deuteronomio 17:10-13)

De aquí comprendemos Judaicamente hablando que los Rabinos o Maestros de Torá (Jueces) tienen la facultad de dictaminar halajot, (Leyes) pro-cumplimiento de la Torá, que si no obedecemos, nos constituimos en rebeldes contra el cielo, por ser autoridades puestas por Hashem. La porción Shoftim se lee el mes de Elul, el mes de la Teshuva, donde nos preparamos durante 30 días de introspección, análisis espiritual, para llegar al día de más solemnidad del año. Él día donde el juez de la tierra se sienta en su otro de Justicia para juzgar a Israel y al mundo, que seamos hallados dignos de no ser sentenciados en contra, que seamos hallados inocentes, que la misericordia de Hashem nos acompañe, y que los trece atributos de su amor no se borren de su memoria aquel día que revisara nuestras acciones.

Shavua Tov (Buena Semana)

domingo, 19 de julio de 2015

¿Cuan peligrosa es la tristeza?


Shalom amados amigos y hermanos, esta semana estudiamos la porción “debarim” (palabras-cosas), y damos comienzo al estudio del último libro del Jumash, donde el líder de Israel, Moshé Rabenu, según nos cuenta el Misdrah a modo de hagada, pidió al Eterno la posibilidad de volver a enseñar la Torá a los hijos de Israel, antes de su muerte y antes de que ellos entraran a la tierra prometida. El discurso de Moisés duro más de 30 días, y su contenido es una verdadera lección de reflexión para todos los hijos de Israel durante todas sus generaciones. Siempre la lectura de la primera Parashá coincide con el shabbat previo a Tisha Be'av, el día nueve del mes de Av, la misma fecha en que fueron destruidos los dos templos de Ierushalaim. Esto no es una coincidencia, pues fue el mismo día 09 de Av, el día en que los hijos de Israel lloriquearon gratuitamente delante del Eterno, anulando toda la alegría, la emuna del pueblo, para traer sobre ellos un doloroso castigo para esa generación y para todas las generaciones de los hijos de Israel, las destrucciones de los templos una verdadera causa para llorar ¿Por qué? Lo veremos más adelante. Debido a esto debemos preguntarnos, ¿Cuan peligrosa es la tristeza? Lo veremos a continuación con la ayuda de Hashem.

En el capítulo 1, se nos habla acerca del suceso más importante que pudo haber experimentado el pueblo de Israel en el desierto, que no les permitió a toda una generación entrar a la tierra prometida. El suceso de los 12 espías, y de cómo la congregación de Israel se quejo gratuitamente, fue la razón por la que toda una generación no heredo la tierra a la cual se les había prometido entrar. Piense usted en esto; ellos habían sido liberados de Egipto con el propósito de ser una nación libre, heredar una tierra, donde harían todas las palabras de la Torá que les habían sido dadas. Sin embargo, toda esa generación que salió de Egipto no pudo heredar la tierra que se les había prometido, no pudieron entrar al lugar definitivo y eterno por el cual habían abandonado la esclavitud de Egipto, ni pudieron cumplir la Torá en tierra de Israel, por un solo hecho: La ingratitud hacia el Eterno (que es definitiva es falta de emuma y por tanto la falta de alegría). Esta sola actitud, privo a toda una generación y los llevo a vivir en una tierra árida en el desierto, durante 40 años, a través de muchos campamentos, y aunque nunca se les dejo, ni se les privo del sustento divino, la única condición para que la nueva generación entrara a la tierra santa, era que la generación quejumbrosa y perversa muriera en el desierto. Como está escrito:
“Y oyó Hashem la voz de vuestras palabras, y se enojó, y juró diciendo: No verá hombre alguno de estos, de esta mala generación, la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres” (Debarim – Deut 1:34-35)
Pensando naturalmente, Moshé Rabenu tuvo que sentirse muy afectado por la determinación del Eterno, donde ni siquiera él podría entrar a la tierra santa. No estamos seguros, pero es posible que estos 38 años que Israel anduvo de aquí para allá, fueran años de mayor dificultad espiritual y emocional para el gran hombre de Hashem, Moshé. En mi humilde opinión, Moshé era un hombre muy elevado, solo superado por el Mesías Yeshua, por lo que está situación debió afectar su relación con el Eterno, no sabemos en qué medida, pero algo podremos dilucidar según lo que nos dicen algunos midrashim. Lo que es cierto es que ningún ser humano común puede ser el mismo, y estar igual de alegre o conectado con la profecía divina, después de la tremenda decepción: Hashem había decidió que los hijos de Israel entraran a la tierra prometida, después de un año del pecado del Becerro de oro, mientras los Israelitas vivían a los pies del Har Sinai, incluso según algunos midrash, se nos dice que la voluntad del Eterno era que ellos ingresaran a la tierra apenas habían recibido la Torá en el Sinaí, pero ellos decidieron retroceder esa bendición 38 años más, ¿Cuál fue la causa de todo esto? Tiene varios nombres, pero la esencia de esos nombres es la misma: “Falta de emuna, ingratitud, quejas, etc”.

Está escrito en esta porción algo muy interesante:
“Y los días que anduvimos de Cades-barnea hasta cuando pasamos el arroyo de Zered fueron treinta y ocho años; hasta que se acabó toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamento, como Hashem les había jurado. Y también la mano de Hashem vino sobre ellos para destruirlos de en medio del campamento, hasta acabarlos. Y aconteció que después que murieron todos los hombres de guerra de entre el pueblo, Hashem me habló, diciendo…(Debarim - Deuteronomio 2:14-17)
Respecto de este pasaje hay un misdrah que nos enseña que la “palabra de Hashem”, que es la profecía del nivel más elevado de revelación del cual gozaba Moshé, había sido nublado (no completamente) durante la existencia de la generación que pereció en el desierto, no a causa de los que perecieron o pecaron, sino que a causa de él mismo, debido a su tristeza:

Respecto de este pasaje dice Rashi:
“Desde el envío de los exploradores hasta este punto, la palabra “vaidabér” y habló” no se emplea en esta sección, sino sólo la palabra “vayómer” “y dijo”, la diferencia radica en que: “vaidabér” describe una visión a través de un cristal transparente, mientras que “vayómer” describe una visión a través de un cristal opaco”
Por su parte el Jajam Maimonides dice:

"Tú sabes que toda facultad corporal así como se confunde, se debilité y se deteriora, se fortalece. Ahora bien, toda facultad imaginativa es sin duda una facultad corporal. He aquí porqué verás que los profetas, cuando atraviesan por períodos de tristeza, cólera y otros (sentimientos) parecidos, dejan de profetizar. Has oído que los Sabios han dicho que "la profecía no llega ni en la tristeza ni en el abatimiento"

Como vemos la tristeza que le provoco a Moshé la actitud de los hijos de Israel, que provoco la sentencia definitiva que les prohibió el ingreso a la tierra santa, causo sin duda alguna en él una tristeza, (por el amor que tenia hacia su pueblo), que la shejina divina, no se manifestará tan claramente como en otras ocasiones, aunque de todas formas debemos señalar que la profecía que había en Moshé es una profecía sumamente elevada y superior. 

No sabemos, no estamos seguros, hasta qué punto pudo haber afectado a Moshé su elevada profecía la tristeza que le ocasionaron los hijos de Israel. Sin embargo estamos seguros, que la tristeza aleja a la shejina de la vida del hombre. Por esta razón, es que ambos templos fueron destruidos la misma fecha. Porque en sí mismos, los templos son solo piedras y objetos de este mundo, no tienen ninguna relevancia, ¿No pueden hoy los judíos de todo el mundo construir si quisieran un nuevo templo? ¿No tienen los recursos para hacerlo? Claro que podrían, y claro que tienen los recursos, pero ¿Por qué no construyen el templo? ¿Qué hace que el templo de Ierushalaim sea tan importante? Dice el midrash: Hashem dijo: “Ustedes lloraron sin motivo, yo les daré un motivo para que ustedes lloren por todas sus generaciones” En realidad, lo único que hace que la presencia de Hashem more en medio de su pueblo, es la ALEGRIA, y lo único que los separa de la presencia del Eterno es la TRISTEZA. Por esta razón fueron destruidos los templos, el mismo día en que se lloraron y se quejaron los hijos de Israel sobre el informe de los 10 espías, porque la presencia divina moraba en el templo de Ierushalaim, y cuando ellos lloriquearon alejaron la presencia del Eterno para las futuras generaciones, por lo que entonces si fue necesario llorar. Tenemos por tanto que la tristeza nos aleja de la shejina, más la gratitud y la alegría nos acerca a la shejina.

¿Por qué razón medimos nuestra alegría el 09 de Av? Solo para no volver a repetir el lamentable suceso, del llanto irracional de los hijos de Israel, frente al informe de los 10 espías.

Nuestro amado Mesías Yeshuá miro a Ierushalaim y como está escrito se lamento:
“De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor” (Mateo 23:36-39)

Como vemos, según nuestro amado Mesías Yeshuá, la única manera en que la shejina divina pueda residir constantemente y de forma palpable en medio de su pueblo Israel, es solo a través de una bendición, una acción de alegría y gratitud, cuando todo Israel diga respecto de Yeshuá HaMashiaj: “Baruj Ata veShem Adonai” “Bendito el que viene en el nombre del Señor”.

Por otra parte, tenemos el ejemplo de Iaacov Avinu, nos dice la Torá de forma implícita que el patriarca no gozo del espíritu de profecía mientras tuvo tristeza por la supuesta muerte de su hijo Yosef. Incluso, desde el episodio en que los hijos de Israel le comunican a su Padre, la mentira de la muerte de Yosef, la Torá llama al patriarca con su nombre natural “Iaacov” y cuando se entera de la noticia de que Yosef está vivo, la Torá lo vuelve a llamar con su nombre espiritual “Israel”. Esto lo sabemos, porque la Torá cuenta que Hashem le habla a Iaacov, apenas su espíritu hubo revivido, después de enterarse de que Yosef estaba vivo. Como está escrito:
“Subieron de Mitsráyim y vinieron a su padre Yaaqov en la tierra de Kenaan. Y le dijeron: “Yosef está vivo todavía; sí, él es gobernante sobre toda la tierra de Mitsráyim”. Su corazón se quedó apagado, porque no les creyó. Pero cuando le repitieron todo lo que Yosef les había dicho, y cuando vio los vagones que Yosef había enviado para transportarlo, el espíritu de Yaaqov su padre revivió. “¡Es suficiente!” dijo Yisrael, “¡Mi hijo Yosef está vivo todavía! Tengo que ir a verlo antes de que me muera”. (Bereshit – Génesis 45:25-28)
De este pasaje de la Torá aprendemos que se necesita de mucha actitud para vencer a la tristeza. Iaacov dijo: “Es suficiente”, es decir, no debo estar más triste de lo permitido. La tristeza es un estado en el cual nosotros y solo nosotros decidimos estar, a través del cual nublamos la shejina (presencia) y la nevua (profecía) para nuestras vidas. No hay cosa más difícil en la vida que vivir tristes, y sin la presencia del Eterno, es mejor estar un poco tristes y vencer esa tristeza tomando una decisión de seria de vencerla, y permitir que descienda sobre nosotros la profecía y la presencia del lugar infinito e inaccesible.

¿Por qué la tristeza es tan peligrosa?

Tenemos que responder a esta pregunta, con otra pregunta, ¿Por qué el ruaj haqodesh (espíritu de santidad) es llamado él consolador? Está escrito:
“Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador” (Eclesiastés 4:1)
También está escrito:
“El espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes y está en ustedes” (Juan 14:17)
Según el sabio Shlomo (Salomón), “las lagrimas de los oprimidos sin tener quien los consuele” “para ellos no había consolador” se refiere al mundo que vive lejos del Eterno. Por su parte, el Mashiaj nos dice respecto del consolador: “El mundo” no puede recibirlo (Los que no son hijos de Di.s), porque no lo ve ni lo conoce”, lo cual nos muestra que él mundo bajo el reino de las tinieblas, está inmerso en un mar de dolores y tristezas, porque no tienen ninguna relación con la shejina del Eterno, él consolador, la cual es si misma provoca ALEGRÍA, como lo hizo en Iaacov, hace que el espíritu del hombre REVIVA. El mundo, no puede recibir él consolador, porque no lo conoce, a menos de que Hashem les llame, y se arrepientan, y puedan nacer para que disfruten de este regalo de la eternidad: HaRuaj HaQodesh. 
Sin embargo, dijo nuestro amado Mashiaj Yeshuá: “USTEDES LO CONOCEN, PORQUE PERMANACE CON USTEDES Y ESTÁ EN USTEDES” (Iojanan-Juan 14:17)
Y también nos dijo:
“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre (Juan-Iojanan 14:16)
Esto nos muestra que hay una tristeza natural en el alma del hijo de Dios que según se nos prometió; será consolado por el Ruaj HaQodesh, siempre y cuando el alma de esa persona, no impida que la manifestación de la shejina del Eterno, a través de actitudes egoístas como la ira, los enojos, las maledicencias, y las quejas. Cuando la persona tiene una actitud paciente, resignada, respetuosa de que lo que está pasando, y comprende que eso que vive; “también es para su bien”, pues es hijo del Supremo que lo ama, y que él está al tanto de todo lo que le sucede, y que Él supervisa cada detalle de su vida, y vive en la conciencia de que no está solo, sino que le fue dado un consolador para estar siempre con él, es ahí, en medio de ese tipo de emuna, cuando la shejina del Eterno se hace presente en los que no son del mundo, para consolarlos y devolverles la ALEGRÍA.

Ahora pasemos a ver, porque la tristeza es sumamente peligrosa, y no es bueno permanecer en estados espirituales de estos tipos, son varias las razones:

.- La persona que está triste se enoja con facilidad, está propensa a generar violencia hacia los demás y hacia sí mismo, pues ni con su vida está contento. También se despiertan sentimientos de envidia, hasta de odio, respecto de las personas que él piensa, “tienen lo que yo no tengo” o “tienen lo que no merecen tener, lo que yo merezco tener y no tengo”, eso despierta variados juicios para esta persona, si no se arrepiente, pues está juzgando la manera en que Hashem gobierna al mundo.

.- La persona que está constantemente triste, atrae sobre si un sin número de fuerzas oscuras, pues “no tiene emuna en el Creador”, por lo que ni siquiera cree en la vida que Hashem le regalo, ni en las personas que le rodean. Esto la lleva a la situación más oscura del hombre, “la falta de reconocimiento por las bondades del Creador” y lo apega a los espíritus inmundos que terminaran influenciando a la persona a decisiones terribles como “el suicidio”, “la depresión” y “la locura”. 

.- La tristeza, el estrés causan una seria de enfermedades en el cuerpo, llevando a la persona a estados de más tristeza y finalmente a la muerte.

.- La tristeza es la actitud de ateísmo, y herejía más frecuente en” los creyentes”. Es solo una cuestión de actitud, una persona que tiene fe verdadera en el Creador, responde a la pregunta: “¿Qué piensas de la tristeza?” diciendo: “¿Cómo he de estar triste si tenemos una vida y un mundo lleno de bendiciones y recompensas?”, es una cuestión de fe y actitud, porque él siendo un creyente en el supremo, sabe que todo lo que hay en el mundo es para su beneficio, incluso aquello que sería tan obvio asumir que no lo es, como la muerte. El rabino Shaul de tarso llego a decir: “Para mí el morir es el Mashiaj” porque había llegado a tal nivel de emuna en el Creador, donde ni el sufrimiento más grande de todos era comparable a los premios eternos.

Por su parte una persona que está constantemente triste, responde a la misma pregunta: “¿Qué piensas de la tristeza?” diciendo: “¿Cómo voy a ser feliz en un mundo lleno de tantas dificultades, problemas, violencia, enfermedades, asesinatos, etc.?” y es el resultado de su poca fe en el Creador, pues no tiene fe en los premios eternos, y su tristeza es producto de su arrogancia y excesivo amor por el mismo. Por lo que se ha vuelto un hereje y un ateo, anulando para sí la residencia de la shejina.

Hana la madre del profeta Samuel, un gran siervo de Hashem, siendo una mujer estéril antes de concebir al profeta, derramo su alma con gran amargura UNA SOLA VEZ, para nunca más estar triste, y Hashem le dio lo que ella pidió y más. La tristeza es un estado “natural pasajero”, no somos de fierro, pero de ninguna manera, la tristeza puede o debe apoderarse de nuestras almas para siempre, debemos tener la emuna en el creador suficiente y decir hacer como hizo Hana, o decir como vimos que dijo Iaacov: “Es suficiente”. Somos fuentes que podemos llenar de días buenos, alegres, y sobre todo, recipientes que pueden ser llenos de la shejina divina. No llenemos nuestros recipientes de dolor, tristeza e incredulidad, para que la shejina del Eterno no se separe de nosotros. Seamos sabios, y reconstruyamos el templo de Ierushalaim en nosotros a través de la alegría y entonces la shejina nos visitara.

(Shavua Tov – Buena Semana).