jueves, 6 de abril de 2017

Amar al projimo en sus dos facetas: "negativa y positiva"



Shalom Amigos:

Hay una historia muy conocida en la guemara, que cuenta que una persona le pregunto al sabio Hilel, si este le podía explicar toda la Torá, mientras este se sostenía en un solo pie. La respuesta de Hilel, fue si, diciéndole: "Si hay algo que no te gustaría que te hicieran, no se lo hagas a los demás. Esa es toda la Tora. El resto es solo comentario, ahora ve y aprende"

Esta sentencia del rabino Hilel, si bien es correcta, lo es solo en un sentido restrictivo. Pues lo que te enseña es a "no hacer a otros, lo que no quieres que te hagan", la motivación es de "no hacer", Lo cual es correcto, y en lo cual debemos ocuparnos, y que desde ya demanda, todo el esfuerzo de retener la inclinación mala que habita en nuestras almas, para no dañar a los demás. Sin embargo, la Torá nos pide algo que va más alla de dejar de hacer algo contra los demás, pues nos manda:

ואהבת לרעך כמוך אני יהוה


"y ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo HaShem" (Levitivo-Vaikra 19:18)

Lo cual nos enseña que debemos tener una actitud positiva respecto de este mandamiento. La Torá no nos invita solo a no causar daño al prójimo, lo cual se deprende de este mandamiento, sino que nos manda hacer algo por el prójimo. Esto es realmente amor. Como cuando refrenamos nuestras lenguas de hablar mal contra el projimo, porque eso es "lashon hara" (hablar maldad), así del mismo modo debemos no solo callarnos, sino que poner una opinión positiva de las personas en nuestras bocas. Esta es una acción que logra el amor entre el hombre y su prójimo, y no solo nos mantiene en un estado pasivo y expectante, del cual nos abstraemos para no "meternos en problemas". La Torá busca lo contrario, que nos involucremos en el problema del amigo, del hermano, del pariente, etc., y si este está pasando por ejemplo una necesidad económica, metamos nuestra mano al bolsillo y le demos una buena tzdaka (ayuda económica), y así no solo nos involucramos con el prójimo en su problema, sino que también lo ayudamos a salir de su problema, y posiblemente traigamos a él shalom y alegría. 

Esto es realmente AMOR. No existe el amor "de palabras", ni el amor "de sentir que amo a una persona", cuando no hay una acción positiva, de involucrarnos en el problema del otro brindándole una ayuda, o solución más concreta. 

Hay un sin número de acciones que hablan de si amamos a una persona o no. Si la amamos como a nosotros mismos. Como nos ordena la Torá. Dar honor, respeto, fidelidad, cuidado, atención, prestar ayuda económica, sustento, protección, educación, y tantas otras acciones son parte del amor positivo que busca la Torá que practiquemos.

Además está escrito:

"Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera, porque en estos se resume las enseñanzas de la Torá y los profetas" (Mateo - Matityahu 7:12)

Nuestro amado Mesías Yeshua, nos enseño algo parecido al rabino Hilel, pero no igual. Ya que si leemos correctamente, lo que realmente buscaba su enseñanza, era mostrar el correcto espíritu de la Torá, respecto de como cumplir la mitzva de "amor al prójimo". No solo debemos no hacer a los demás, lo que no queremos que nos hagan a nosotros, sino que como queremos que los hombres hagan con nosotros así debemos hacer nosotros con ellos. 

Es decir el amor que nos propone la Tora, es como es toda la Tora, con mandamientos positivos y negativos, de hacer y de no hacer. Hay una faceta del amor que nos dice: "No hagas a otros daño", y esa actitud es la primera de todas. Es la línea que no debemos traspasar, y la base para comenzar a practicar toda la Torá. Pero luego el amor tiene otra faceta: "Haz a otros el bien", y esa es la parte donde no solo nos abstenemos de hacer daño, sino que es donde comenzamos a gestionar todas las iniciativas que benefician al otro, buscando solamente el bien de los demás.

Cuentan los jamamim (sabios de nuestro pueblo), que el segundo beit hamikdash (Templo Sagrado), fue destruido porque existió en Israel, "sinat jinam" (odio infundado). Se odiaban unos a otros sin razón alguna, ¿No le a sucedió eso a usted? de pronto conoce a alguien que su sola presencia no es de su agrado y usted la comienza a odiar, sin ninguna base, solo por el mero hecho de que a usted no le agrada. Pues bien, eso es "sint jinam", la causa por la que fue destruido el segundo templo de Ierushalaim. Ahora bien, ¿cuál era la solución? Practicar el amor de la Torá en sus dos facetas, negativa y positiva. Primero habia que comenzar con "No odiar infundadamente a nadie", sacar todo ese egoísmo interno, y no sostenerse en las malas cualidades de la persona. Segundo habia que proceder con "amar infundadamente" por el solo hecho de hacer el bien, sosteniendo el juicio positivo hacia el otro, fijándose en lo bueno que hay en los seres humanos.

Hay un midrash hermoso que nos cuenta que si dos personas se odian, ni si quiera todo el tamaño del mundo los puede sostener, pues se hace pequeño para ellos, pero si dos personas se aman, entonces incluso aun la punta de una espada es suficiente para ellos. Esto es porque ambos se convierten en uno, ya no son: "tú y él" ahora somos "nosotros". 

HaShem, nos ayude a que el amor con el que nos amo el Mesías, que dio su vida, se refleje en nosotros, en estos todos aspectos: negándose a todo por nosotros (como quien se puede compadecer de nuestra debilidades), y dando todo por nosotros, su honor, gloria y divinidad, incluso su vida en ese madero, para mostrarnos el amor de HaShem, por todo el mundo y su pueblo Israel.

Shalom en el Mesías.

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